
APORTES AL COMENTARIO DE MONSEÑOR RICHARD WILLIAMSON
A propósito del Comentario Eleison 105 me quede pensando sobre el tema de la IGLESIA CONCILIAR. Fue entonces cuando decidí recurrir al Archivo de Radio Cristiandad a buscar algunos datos cruzados.
Monseñor Richard Williamson pregunta: La expresión “Iglesia Conciliar”, ¿tiene significado real?
Y responde: Por desgracia, esa locución nombra una muy concreta realidad. Designa a todos los miembros y estructuras de la Iglesia verdadera que están como atrapados en las estrategias de los sutiles errores del Concilio Vaticano II, y como tendiendo todo el tiempo a salir de la verdadera Iglesia por causa de esos errores.
Ante todo, recordemos que la expresión Iglesia conciliar ve la luz en la Carta de Monseñor Benelli a Monseñor Lefebvre, el 25 de junio de 1976:
“El santo Padre me encarga hoy mismo que confirme la medida que se le intimó en su nombre, de mandato speciali: usted debe abstenerse actualmente de conferir toda ordenación. No tome como pretexto el desasosiego de los seminaristas: es precisamente la ocasión para ellos de explicarles, así como a sus familias, que no puede ordenarlos para el servicio de la Iglesia contra la voluntad del Pastor supremo de la Iglesia. No hay nada de desesperante en su caso: si tienen buena voluntad y se preparan seriamente para un Ministerio sacerdotal en la fidelidad verdadera a la Iglesia conciliar, nos encargaremos de encontrar a continuación la mejor solución para ellos; pero que comiencen en primer lugar, ellos también, por este acto de obediencia a la Iglesia.”
Agreguemos que, en diversas oportunidades, Monseñor Lefebvre hizo referencia a esta innovación:
En el sermón del 29 de junio de 1976, la alusión fue indirecta: “He aquí lo que me dijeron los enviados oficiales del Vaticano. Nosotros no somos de esta religión. Pertenecemos a la religión católica, no somos de esta religión universal, como la llaman hoy. Ya no es la religión católica. No pertenecemos es esta religión liberal, modernista, que tiene su culto, sus sacerdotes, su fe, sus catecismos, su biblia, su biblia ecuménica. No los aceptamos”.
En la “Nota preliminar” del 12 de julio de 1976 fue directo: “De este modo, parece imposible abordar el problema de fondo, que es el acuerdo de la Iglesia conciliar, como la llama Monseñor Benelli en su última carta, y la Iglesia Católica. Que no se equivoquen, no se trata de un desacuerdo entre Monseñor Lefebvre y el Papa Pablo VI. Se trata de la incompatibilidad radical entre la Iglesia Católica y la Iglesia conciliar, representando la misa de Pablo VI el símbolo y el programa de la Iglesia conciliar”.
Y en las Reflexiones sobre la suspensión a divinis, del 29 de julio de 1976, fue contundente: “¡Qué de más claro! En adelante es a la Iglesia conciliar que es necesario obedecer y ser fiel, y no a la Iglesia Católica. Es todo nuestro problema precisamente. Somos “suspendidos a divinis” por la Iglesia conciliar y para la Iglesia conciliar, de la cual no queremos formar parte. Esta Iglesia conciliar es una Iglesia cismática, porque rompe con la Iglesia Católica de siempre. Tiene sus nuevos dogmas, su nuevo sacerdocio, sus nuevas instituciones, su nuevo culto, ya condenados por la Iglesia en muchos documentos oficiales y definitivos (…) Por eso los fundadores de la Iglesia conciliar hacen tanto hincapié en la obediencia a la Iglesia de hoy, haciendo abstracción de la Iglesia de ayer, como si ésta no existiese ya (…) Esta Iglesia conciliar es cismática porque tomó como base de su actualización los principios opuestos a los de la Iglesia Católica (…) La Iglesia que afirma semejantes errores es a la vez cismática y herética. Esta Iglesia conciliar no es, pues, católica. En la medida en que el papa, los obispos, sacerdotes o fieles adhieren a esta nueva Iglesia, se separan de la Iglesia Católica. La Iglesia de hoy sólo es la verdadera Iglesia en la medida en que sigue y hace cuerpo con la Iglesia de ayer y de siempre. La norma de la fe católica es la Tradición (…) El pedido de Monseñor Benelli es, pues, luminoso: sumisión a la Iglesia conciliar, a la Iglesia de Vaticano II, a la Iglesia cismática. Nosotros proseguimos en la Iglesia Católica”.
Si pasamos al año 1988, observamos la continuidad de pensamiento. En la carta al cardenal Ratzinger, del 24 de mayo, escribió: “Eminencia, me parece necesario precisarle lo que le escribía el 6 de mayo. Reflexionando, nos resulta claro que el objetivo de los coloquios y de la reconciliación es integrarnos en la Iglesia Conciliar, la única Iglesia a la cual hacía usted alusión en las conversaciones”.
Y en la Conferencia de Prensa, del 15 de junio de 1988, puntualizó: “El Cardenal Ratzinger lo repitió varias veces: “Monseñor sólo hay una Iglesia, no puede haber una Iglesia paralela”. Le dije: “Eminencia, no somos nosotros quienes hacemos una Iglesia paralela, puesto que seguimos la Iglesia de siempre; son ustedes quienes hicieron la Iglesia paralela habiendo inventado la Iglesia del Concilio, la que el cardenal Benelli llamó la Iglesia conciliar; son ustedes quienes inventaron una iglesia nueva, quienes se hicieron nuevos catecismos, nuevos sacramentos, una nueva misa, nueva liturgia, esto no viene de nosotros. Nosotros, seguimos lo que se hizo antes. No somos nosotros quienes hacemos una nueva iglesia”.
Por eso, todos los Superiores de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, siguiendo al Fundador y de manera unánime, escribieron al Cardenal Gantin: “Nosotros jamás quisimos pertenecer a ese sistema que se califica a sí mismo de Iglesia Conciliar y se define por el Novus Ordo Missæ, el ecumenismo indiferentista y la laicización de toda la sociedad”.
Tenemos, pues, bien definida la Iglesia conciliar neomodernista.
Volvamos a la respuesta de Monseñor Richard Williamson: “Por desgracia, esa locución nombra una muy concreta realidad. Designa a todos los miembros y estructuras de la Iglesia verdadera que están como atrapados en las estrategias de los sutiles errores del Concilio Vaticano II, y como tendiendo todo el tiempo a salir de la verdadera Iglesia por causa de esos errores”.
Podemos preguntar ahora: los miembros de la Iglesia conciliar, enquistados en la Iglesia verdadera, ¿terminarán por salir de Ella para constituir su “iglesia” separada, como lo hicieron los “cismáticos griegos”, los “reformadores luteranos”, los “viejos católicos” y los “galicanos”? ¡Que fácil sería todo, entonces!…
Pero San Pío X nos responde, en su Encíclica Pascendi:
“Pero es preciso reconocer que en estos últimos tiempos ha crecido, en modo extraño, el número de los enemigos de la cruz de Cristo, los cuales, con artes enteramente nuevas y llenas de perfidia, se esfuerzan por aniquilar las energías vitales de la Iglesia, y hasta por destruir totalmente, si les fuera posible, el reino de Jesucristo.
Guardar silencio no es ya decoroso, si no queremos aparecer infieles al más sacrosanto de nuestros deberes, y si la bondad de que hasta aquí hemos hecho uso, con esperanza de enmienda, no ha de ser censurada ya como un olvido de nuestro ministerio.
Lo que sobre todo exige de Nos que rompamos sin dilación el silencio es que hoy no es menester ya ir a buscar los fabricantes de errores entre los enemigos declarados: se ocultan, y ello es objeto de grandísimo dolor y angustia, en el seno y gremio mismo de la Iglesia, siendo enemigos tanto más perjudiciales cuanto lo son menos declarados.
Hablamos, Venerables Hermanos, de un gran número de católicos seglares y, lo que es aún más deplorable, hasta de sacerdotes, los cuales, so pretexto de amor a la Iglesia, faltos en absoluto de conocimientos serios en filosofía y teología, e impregnados, por lo contrario, hasta la médula de los huesos, con venenosos errores bebidos en los escritos de los adversarios del catolicismo, se presentan, con desprecio de toda modestia, como restauradores de la Iglesia, y en apretada falange asaltan con audacia todo cuanto hay de más sagrado en la obra de Jesucristo, sin respetar ni aun la propia persona del divino Redentor, que con sacrílega temeridad rebajan a la categoría de puro y simple hombre.
Tales hombres se extrañan de verse colocados por Nos entre los enemigos de la Iglesia. Pero no se extrañará de ello nadie que, prescindiendo de las intenciones, reservadas al juicio de Dios, conozca sus doctrinas y su manera de hablar y obrar. Son seguramente enemigos de la Iglesia, y no se apartará de lo verdadero quien dijere que ésta no los ha tenido peores.
Porque, en efecto, como ya hemos dicho, ellos traman la ruina de la Iglesia, no desde fuera, sino desde dentro: en nuestros días, el peligro está casi en las entrañas mismas de la Iglesia y en sus mismas venas; y el daño producido por tales enemigos es tanto más inevitable cuanto más a fondo conocen a la Iglesia.
Añádase que han aplicado la segur no a las ramas, ni tampoco a débiles renuevos, sino a la raíz misma; esto es, a la fe y a sus fibras más profundas. Mas una vez herida esa raíz de vida inmortal, se empeñan en que circule el virus por todo el árbol, y en tales proporciones que no hay parte alguna de la fe católica donde no pongan su mano, ninguna que no se esfuercen por corromper.
Y mientras persiguen por mil caminos su nefasto designio, su táctica es la más insidiosa y pérfida. Amalgamando en sus personas al racionalista y al católico, lo hacen con habilidad tan refinada, que fácilmente sorprenden a los incautos”.
Fabián Vázquez
Radio Cristiandad

Cristo y la cruz son inseparables…
por desgracia en la ultima enciclica del Papa apenas se menciona a un difuso Cristo y la cruz es terriblemente silenciada.
Lo que si se menciona y mucho es los poderes de este mundo malo.
CRISTO NOS PROTEGE DEL PRESENTE SIGLO MALO.(Pio XII)
ALGUNOS PRETENDEN HERMANAR LA IGLESIA DE CRISTO CON EL MUNDO,UN PLAN TAN PERVERSO COMO CRIMINAL.(Leon XIII)
Excelente entrevista al Padre Abrahamowicz y una muy interesante explicacion de su postura:
http://truerestoration.blogspot.com/
Según me dijeron, por mí: «Usted no entiende nada, nada, naadaa» sic.
Después de releer: «APORTES AL COMENTARIO DE MONSEÑOR RICHARD WILLIAMSON».
No se si soy yo el que no entiende nada, o quien me lo dijo.
Entiéndase que lo digo con todo respeto por la autoridad.
¡Qué claridad la de San Pío X! ¡Y que contundencia la de monseñor Lefebvre!
Ambos nos demuestran que hay una Iglesia Católica, repleta de riqueza espiritual a lo largo de sus dos mil años de historia. Insignificante es a su lado la autodenominada Iglesia Conciliar con sus treinta años de errores.
Acordar con esta cismática y modernista iglesia lo convirtió en un pigmeo a Fellay, reprobado por toda la buena doctrina y fulminado por todas las advertencias de monseñor Lefebvre.
Yendo a ínfimos niveles de las profundidades abisales, tenemos al profeta del grotesco, Marcelo Gónzalez que persiste con sus calumnias e injurias, convertido en acuerdista conciliar de estricta observancia a la espera del bonus salvador.
Y la Corte de los Milagros que lo sigue, el lector de García Hamilton y Onega de las Gallinas…… Son unos buenos muchachos.
La Iglesia Conciliar enquistada en la Iglesia Católica, no se va a retirar facilmente y abandonar el campo ganado en estos cuarenta años. Es por eso que los Tradicionalistas deben, como hace la fsspx luchar con todos los medios humanos y sobrenaturales (Discusiones doctrinales, Cruzadas de Rosarios etc etc.)Para que los engañados de buena fe se den cuenta del engaño y se unan a esta lucha y así definitivamente expulsar a los usurpadores que están ahogando a la Santa Madre Iglesia. David contra Goliat.Prohibido desertar, Nuestro Señor Jesucristo, está de nuestra parte. Msr. Williamson ha dicho la Fraternidad no ha defeccionado, ni abandonado. Recurrir a escapes sedevacantes ahora, es como si San Pio X, ante la infiltración Modernista, en vez de enfrentarla, hubiese renunciado al Papado.
Jodelito. San Pio X era Papa e hizo su trabajo enfrentando al enemigo en su casa. Si llamas recurrir a escapes sedevacantes el denunciar con todas las fuerzas posibles los errores de Roma, de frente y sin ambigüedades, y no como la fraternidad está haciendo ahora, con sonrisitas y poniendo cara de ecuménicos, entonces es claro que tenes una ingenuidad peligrosa, que en unos años te va a llevar a aceptar la misa nueva como válida. Desgraciadamente no sos el único. Pero es parte de los tiempos que vienen.
Rodrigo:
La fsspx, enfrenta al enemigo en su casa, no ha aceptado nada que vaya contra la Fe católica. Ni siquiera aceptó regularización canónica, que implique obediencia a Obispos conciliares. Sigue haciendo lo de siempre. Educando a sus fieles, formando familias católicas, educando y ordenando sacerdotes Tradicionales. y a puesto a Roma en la situación de tener discusiones doctrinales sobre los errores del Concilio y su herético espiritu. Es lo que hubiera hecho San Pio X. Tu, que haces al respecto?. Por mi no te preocupes, que no voy a aceptar nada que vaya contra la Fe y la Doctrina Católica de siempre. Cordialmente.
jodelito debe ser alguien importante, un sacerdote por lo menos, pues dice:
«Por mi no te preocupes, que no voy a aceptar nada que vaya contra la Fe y la Doctrina Católica de siempre».
Me pregunto ¿sus sermones seguirán como en otros tiempos, como lo hacían todos los sacerdotes de la Fraternidad y cumplían el: “denunciar abiertamente la apostasía en tiara y capa”?.
Pués ahora, no los oigo mas.
Sería bueno que no solo jodelea, sino que de su verdadero nombre.
Por lo menos jodelito, diga quién le da letra.
Adolfo Jesus:
Nadie me da letra y no soy Sacerdote. Si a Ud. tanto le interesa conocerme averiguaré quien es Ud, ya que dice ser un feligres de la fsspx que educa a sus hijos en la misma, y personalmente o por el medio que pueda me comunicaré con Ud. En cuanto a la denuncia de la apostasía, lea las últimas entrevistas a cualquiera de los Obispos de la fsspx y verá que se sigue denunciando la misma. Es mas, vea la última entrevista a Msr. Tissier de Mallerais, relativa a como debieranm ser las discusiones doctrinarias y saque conclusiones.atentamente.
Jodelito
Si quiere conocerme, es muy facil, pregunte por mi a cualquier sacerdote de la Fraternidad en Argentina.
Pero primero aprenda a leer.
LA VIRGEN MARIA YA NOS ADVIRTIO EN VARIOS DE SUS MENSAJES DADOS DESDE HACE MUCHO TIEMPO A DIFERENTES PERSONAS Y EN DIFERERNTES LUGARES QUE EL DEMONIO ENTRARIA EN LA IGLESIA PARA TRATAR DE DESTRUUIRLA DESDE ADENTRO A TRAVES DE LA MASONERIA, SI MUCHOS DE LOS ASESORES DEL PAPA SON MASONES DISFRAZADOS DE OVEJAS, HAY QUE ORAR MUCHO POR EL PAPA QUE DEBE ESTAR SUFRIENDO TANTO POR LO QUE SE VIVE EN LA IGLESIA HOY, POR TANTOS ERRORES QUE SE DIFUNDEN HOY, PERO DIJO TAMBIEN LA VIRGEN QUE AL FINAL SU CORAZÓN INMACULADO TRIUNFARÁ, QUIEN ESTE CON LA VIRGEN Y ESCUCHE SUS MENSAJES JAMAS SE EQUIVOCARÁ.
IGLESIA CONCILIAR: La Iglesia de Cristo es una fortaleza tomada, sus enemigos se encuentran tanto afuera como adentro. San Pablo fue un caballo de Troya enviado por el Sanhedrín para infiltrar el movimiento cristiano y mantenerlo sujeto a la Sinagoga. Desde entonces han estado en conflicto: __“rabinos cristianos defensores del profetismo judío y el fideísmo bíblico, que descalifican el uso de la razón en cuestiones sagradas, a fin de convertir el judeo cristianismo en potentísima incubadora de generaciones de estultos en gran escala”, y __“helenistas cristianos avocados a estructurar la fe conforme la razón enmarcándola científicamente en el fenómeno espiritual de la trasformación humana abordado por la doctrina y la teoría de trascendencia humana, conceptualizada por la sabiduría védica, instruida por Buda e ilustrada por Cristo; la cual concuerda con los planteamientos de la filosofía clásica y moderna, y las conclusiones comparables de la ciencia: (psicología, psicoterapia, logoterápia, desarrollo humano, etc.), por ello siguen a Cristo no como Dios sino como hombre”. En estos momentos en los que la lucha intestina entre conservadores y modernistas, promovida sutilmente por los esbirros de la Sinagoga, amenaza abrogar la doctrina milenaria y la autoridad pontificia, dejando intacto el profetismo judío. Las implicaciones de judaizantes del Concilio II, alcanzaron su clímax en el pontificado de Juan Pablo II y Benedicto XVI, causando la oposición de los sedevacantistas que desconocen los cambios modernistas tratando de evitar la abrogación sutil de los dogmas de la divinidad de Cristo, la divina Trinidad, la Nueva Alianza, y los Evangelios y Canones antisemitas, y la liturgia tridentina, que convierten a la Iglesia Conciliar en una escuela bíblica portavoz de la moral natural dictada por Dios a Noe (noaquida) para gobernar a las bestias humanas (los pueblos no judíos).
Lo suyo Rodolfo no es cristianismo ni catolicismo.
Es una aberración.