VISTO EN: SURGE, PROPERA
PROFILAXIS de PERRO OYENTE
CARTA DE LECTORES APARECIDA EN «LA NACIÓN»
Contagio y comunión
Señor Director:
«A los fieles católicos que van a misa y comulgan, les recomiendo vivamente que reciban la hostia en la mano y no en la boca, para evitar contagios.
Cuando se la recibe en la boca, inevitablemente el ministro toca a veces los labios o la lengua del que comulga. Y al dar la comunión a los siguientes, parte de esa saliva impregna la hostia.
En el caso de epidemias ésta es una importante fuente de contagio directo.
«Hace unos años los obispos de Brasil, con motivo de una epidemia de meningitis, prohibieron dar la comunión en la boca.
Aunque en la Argentina aún no lo hayan hecho, recomiendo a cada uno de los fieles adoptar esa medida sanitaria para el bien de todos.»
Pbro. Pedro Oeyen
Párroco de la catedral de San Isidro Mons.
De Andrea 550 San Isidro (Bs. As.)
Contagio y comunión
Señor Director:
«A los fieles católicos que van a misa y comulgan, les recomiendo vivamente que reciban la hostia en la mano y no en la boca, para evitar contagios.
Cuando se la recibe en la boca, inevitablemente el ministro toca a veces los labios o la lengua del que comulga. Y al dar la comunión a los siguientes, parte de esa saliva impregna la hostia.
En el caso de epidemias ésta es una importante fuente de contagio directo.
«Hace unos años los obispos de Brasil, con motivo de una epidemia de meningitis, prohibieron dar la comunión en la boca.
Aunque en la Argentina aún no lo hayan hecho, recomiendo a cada uno de los fieles adoptar esa medida sanitaria para el bien de todos.»
Pbro. Pedro Oeyen
Párroco de la catedral de San Isidro Mons.
De Andrea 550 San Isidro (Bs. As.)
«Inevitablemente el ministro toca a veces los labios o la lengua del que comulga»
«parte de esa saliva impregna la hostia»
¡Qué asquito Pedrito!
Ahora bien ¿quién me garantiza de que el MINISTRO no toque las manos del que la recibe en la mano?
¿Y si el que comulgó antes de mi, tenía las manos transpiradas, sucias y llenas de diferentes especímenes contagiosos?
¿Y cuando en la Catedral van pasando la canasta con la colecta no es esto igualmente sucio?
Porque la colecta se hace antes de comulgar.
Es decir que después que tocaron el billete de 2, 5 o más peso
«parte de esa saliva impregna la hostia»
¡Qué asquito Pedrito!
Ahora bien ¿quién me garantiza de que el MINISTRO no toque las manos del que la recibe en la mano?
¿Y si el que comulgó antes de mi, tenía las manos transpiradas, sucias y llenas de diferentes especímenes contagiosos?
¿Y cuando en la Catedral van pasando la canasta con la colecta no es esto igualmente sucio?
Porque la colecta se hace antes de comulgar.
Es decir que después que tocaron el billete de 2, 5 o más peso
s que pasó por muchas manos quizá por gente que inclusive fue al baño y no se lavó, etc. y luego de poner el papel moneda,
toma el Sacratísimo Cuerpo del Señor (nunca vi a nadie ir a lavarse las manos, ni higienizarse con toallitas húmedas durante la Misa) con esas mismas manos se lleva el Sacramento a la boca.
toma el Sacratísimo Cuerpo del Señor (nunca vi a nadie ir a lavarse las manos, ni higienizarse con toallitas húmedas durante la Misa) con esas mismas manos se lleva el Sacramento a la boca.
¿¿¿Y los curas que confiesan mientras toman mate y encima te convidan???
Quizá habría que ampliar las medidas de prevención y exigir que todos los sacerdotes confiesen en el confesionario y a través de la rejilla con la correspondiente cortinilla, como lo establece la normativa vigente…
“Sobre el lugar para oír confesiones, cfr. C.I.C., c. 964.” … que resulta ser…
“964 § 1. El lugar propio para oír confesiones es una iglesia u oratorio.
§ 2. Por lo que se refiere a la sede para oír confesiones, la Conferencia Episcopal dé normas, asegurando en todo caso que existan siempre en lugar patente confesionarios provistos de rejillas entre el penitente y el confesor que puedan utilizar libremente los fieles que así lo deseen.
§ 3. No se deben oír confesiones fuera del confesionario, si no es por justa causa.”
“Sobre el lugar para oír confesiones, cfr. C.I.C., c. 964.” … que resulta ser…
“964 § 1. El lugar propio para oír confesiones es una iglesia u oratorio.
§ 2. Por lo que se refiere a la sede para oír confesiones, la Conferencia Episcopal dé normas, asegurando en todo caso que existan siempre en lugar patente confesionarios provistos de rejillas entre el penitente y el confesor que puedan utilizar libremente los fieles que así lo deseen.
§ 3. No se deben oír confesiones fuera del confesionario, si no es por justa causa.”
Y qué decir de la última Asamblea Diocesana, que se desarrolló cuando la Porcina ya esta instalada aquí en la Zona Norte.
Básicamente la gente visitaba Stands donde se les hablaba sobre las diversas «realidades» diocesanas.
Una fuente de contagio.
Una fuente de contagio.
Al igual que la masiva Misa en el galpón utilizado ad hoc y después para los números «artísiticos». ¿Por que no fue suspendida?
A propósito , tengo una amiga -médica ella- que este fin de semana me habló largamente sobre las medidas que ella tomaría ante esta situación de epidemia descontrolada:
Intenciones en todas la Misas, procesiones y rogativas, novenas, exposición del Santísimo, rezo del Santo Rosario.
Si bien concuerdo con algunas de sus propuestas, tuve que recordarle que ella no estudió para ser CURA, sino MÉDICO, digo MédicA y que por lo tanto no debería adentrarse en territorios sobre los que no tiene la solvencia como para hacer esas afirmaciones…






esto deberia obligar a todos a recibir el Cuerpo de Nuestro Señor Jesucrito, EN LA BOCA!!!! por q las manos estan CONTAMINADAS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!