NO LE DÁ LA CARA… ¿CÓMO PUEDE SER OBISPO DE NUESTRA IGLESIA?

El obispo de la ciudad mexicana de Saltillo, Raúl Vera, destacado defensor de los derechos humanos, pidió a los católicos y cristianos que reconozcan la dignidad de los gays y lesbianas y reclamó a los fieles no desatar una campaña homofóbica.
En declaraciones recogidas hoy por el diario Milenio, Vera dijo que la comunidad lésbico-gay padece «la mayor discriminación», por lo que pidió a los católicos que sean «solidarios con los que más sufren».
Desde su diócesis este obispo promueve el grupo San Elredo, que ayuda a los miembros de ese colectivo través de diversos encuentros y actos.
Recientemente, Vera apoyó a gays y lesbianas de la crítica de sectores católicos ante la polémica desatada por el proyecto para legalizar los matrimonios de personas del mismo sexo, que prepara el gobierno del Distrito Federal y que podría extenderse a otros lugares del país.
«Por un lado, tenía que dejar claro el sentido del matrimonio como lo entiende la Iglesia Católica y, por otro, no podía permitir que los hicieran pedazos y se desatara la furia antigay y antilésbica en la sociedad», dijo Vera.
La labor de Raúl Vera en la defensa de los derechos humanos fue reconocida el pasado año por el entonces representante en México del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (OACDH), Amérigo Incalcaterra, quien destacó su papel defensor en numerosas causas de protección a los derechos humanos.
El prelado fue obispo coadjutor entre 1995 y 1999 en San Cristóbal de las Casas (estado sureño de Chiapas), epicentro del alzamiento en 1994 del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), del «Subcomandante Marcos».
En Saltillo se ha destacado por su defensa de una docena de prostitutas que fueron violadas por soldados y de los familiares de víctimas de la explosión de la mina Pasta de Conchos (Coahuila), en 2006, donde murieron 65 trabajadores.
Fuente: EFE

La verdad este medio de noticias cristianas es mas que admirable e interesante, me agrada recibir correos asi, aunque pienso que los comentarios despues del titulo y antes de cada noticia son muchas veces injustos por más que comprendo a lo que se refiere me parece que ante todo hay que ver cual es la intencion del otro, el porque dice lo que dice y no enceguecernos en nuestra verdad, porque asi nos perdemos de enriquecernos en la abundancia de los otros en particular su es un obispo de nuestra Iglesia. No quiero generar polemica, sino que hace rato lo veo y no queria dejar de hacerlo saber.
¿Por que los defenderá tanto?…
Favor leer el catecismo de la Iglesia Católica
Castidad y homosexualidad
2357 La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo. Reviste formas muy variadas a través de los siglos y las culturas. Su origen psíquico permanece en gran medida inexplicado. Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves (cf Gn 19, 1-29; Rm 1, 24-27; 1 Co 6, 10; 1 Tm 1, 10), la Tradición ha declarado siempre que ‘LOS ACTOS HOMOSEXUALES SON INTRINSECAMENTE DESORDENADOS’ (CDF, decl. «Persona humana» 8). Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. NO PUEDEN RECIBIR APROBACIÓN EN NINGÚN CASO.
2358 Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales instintivas. No eligen su condición homosexual; ésta constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. DEBEN SER ACOGIDOS CON RESPETO, COMPASIÓN Y DELICADEZA. SE EVITARÁ, RESPECTO A ELLOS, TODO SIGNO DE DISCRIMINACIÓN INJUSTA. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición.
2359 Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana.
Si leen bien el Señor Obispo no se aleja de la enseñanza de la Santa Madre Iglesia, se debe acoger a la persona y no admitir el pecado.
Se debe procurar ayudar a la persona para que se mantenga en castidad y pueda llevar su cruz.
Las uniones de personas del mismo sexos, se les podran llamar sodomitas o de otras mil maneras, pero nunca Matrimonio, y menos que un Obispo apoye a Gays y Lesbianas en contra de un grupo Católico, que siguiendo los dictados de su conciencia trate pacificamente de desbaratar esas aberraciones.
Sr. chicharo: Ya con Yoruga, Duval y Choche tenemos suficiente……o sera que son el mismo?.
Sr. cristo33, por servicio, confunda, pero no ofenda.
Se olvida que soy católico y jamás apoyaré las uniones «extrañas».
Me pregunto, ¿cuál es su fuente de información?
Disculpe Sr. Choche pero cada vez que en este panel ya sea yo u otros miembros del mismo, censuramos algun comentario en contra de estos hermanos usted siempre sale para defenderlos. De ningun modo fue mi intención ofenderlo y si asi fué le pido 70 veces 7 disculpas.
Viva Jesus¡¡¡¡
Que esperaban, ¿acaso Maccarone no esta viviendo en Mexico y encima con un cargo del CELAM? Virgen de Guadalupe ruega por nosotros!!
Efrain gracis por citar el magisterio!
«la comunidad lésbico-gay padece “la mayor discriminación”, por lo que pidió a los católicos que sean “solidarios con los que más sufren”.
No se a que llama «comunidad» este singular obispo. Si ser puto es «pertenecer a una comunidad» tambien hablaria de la comunidad de los ladrones, de los estafadores, de los asesinos.
Y tampoco queda claro que «son los que mas sufren» salvo que llame asi al dolor que sienten en el ano cuando los penetran.
Gracias Señor cristo33, disculpas aceptadas, pero creo que esta vez yo no defendía a nadie más que a mí mismo y cuando defiendo a alguien es porque no me parece lógico que todos y cualquiera de los que aquí participamos, recibamos ofensas o puyas, nada más.
Creo que la Iglesia no está en contra de la homosexualidad, pero sí en contra de las prácticas homosexuales, que son meramente antinaturales y contrarias a la ley de Dios.-
Las personas de condición psicosexual diferente al resto, tienen las mismas obligaciones de cumplir los mandamientos como cualquier cristiano.-
Cuidado con las leyes socialmente aceptadas, que lo sean, no significa que sean divinamente aceptadas.-
quiero sumarme al clamor de chicharo y efrain. tenemos que aprender a ser tolerantes, pacientes y mansos de corazon, solo de esa manera se pueden cambiar los corazones y salvar almas. Jesucristo no vino nunca a jusgar y sin embargo cambio la vida de la humanidad. Amar, correguir (la correccion fraterna), es el camino correcto. Las cruzadas terminaron, no se porque en este sitio hay gente que se empeña en defender «algo» como si fuera a la guerra. Cuidado!….como ya he oido por aqui, todos seremos juzgados. No olvidemos que Cristo vino por los que estaban perdidos, no volvamos nuestra Santa Iglesia Catolica en una SECTA!,..Cuidado
que como puede ser obispo de vuestra iglesia? siéndolo , teniendo una mente abierta a cambios
No nos engañemos ni engañemos al pueblo, pues no existe un estado laico en un país, si no existe un estado clerical en ese mismo país; al no existir el estado clerical, no se puede decir que existe el estado es laico, sino solo existe el estado único; pues el estado laico lo instituyó la misma Iglesia de Cristo con sus enseñanzas de él. Cristo dejó el estado laico en sus discípulos, hoy los bautizados y confirmados (los que han recibido el bautismo y la confirmación), y el estado clerical en sus apóstoles, hoy los ordenados (los que han recibido el orden sagrado); por esto tampoco se le puede engañar a la gente diciéndole que laico es no tener religión, que es no profesar ningún credo. No seamos mentirosos, no entreguemos nuestro país al mentiroso, al diablo, no digamos cosas que nos no son verdad; por lo tanto, si queremos que en México exista el estado laico, con toda claridad debemos aceptar el estado clerical en México, y tanto los clérigos como los laicos son libres de expresar sus opiniones, tanto unos como otros pueden participar, tanto en religión como en política. El derecho y la dignidad de los homosexuales y de las lesbianas no está en juntarse como si fueran matrimonios y legalizar tales parejas como tales (sodomismo); el derecho y la dignidad de estos está en curase de tal enfermedad psíquica, porque eso son la homo sexualidad y el lesbianismo, una enfermedad psíquica; si en verdad los amamos, reconocemos su dignidad y respetamos sus derechos, ayudémosles en su curación, y ya una vez curados a que hagan su vida bien y normal. Les dijo Jesús: “Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.”, es decir, al Cesar la política, y ¿a Dios?; también le dijo Jesús a Pilatos: “No tendrías ningún poder si no se te hubiera dado de lo alto.”, pues con toda claridad, a Dios todo, tanto religión como política, tanto estado laico como estado clerical, porque todo poder viene de él, del Todopoderoso. Lo que nos quieren decir los obispos y sacerdotes que protegen a los homosexuales y con ellos toda la Iglesia de Jesús, incluyendo aquí a don Juan Sandoval y a todos los que con él están, es que amemos y respetemos a los homosexuales, pero no el homo sexualismo, amemos y respetemos a las lesbianas, pero no el lesbianismo, amemos y respetemos a las prostitutas, pero no la prostitución, Etc.. El problema está en que, con las leyes aprobadas en el D. F., se está invitando a las personas, no a amar y a respetar a los homosexuales, a las lesbianas y a las prostitutas, sino a amar la homosexualidad, el lesbianismo y la prostitución, es decir a practicarlos (es que sin problemas); por esto don Juan Sandoval y toda la Iglesia de Jesús, incluyendo aquí a don Raúl Vera y los que están con él, no están de acuerdo con tales leyes; la Iglesia de Jesús siempre estará unida a favor del bien y siempre unida también en contra del mal.
No entreguemos nuestro país al mentiroso, al diablo, no digamos cosas que no son verdad; por lo tanto, si queremos que en México exista el estado laico, con toda claridad debemos aceptar el estado clerical en México, y tanto los clérigos como los laicos son libres de expresar sus opiniones, tanto unos como otros pueden participar, tanto en religión como en política. Les dijo Jesús: “Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.”, es decir, al Cesar la política, y ¿a Dios?; también le dijo Jesús a Pilatos: “No tendrías ningún poder si no se te hubiera dado de lo alto.”, pues con toda claridad, a Dios todo, tanto religión como política, tanto estado laico como estado clerical, porque todo poder viene de él, del Todopoderoso, nada debemos dejarle a Satán, ni a clérigos ni a laicos. El derecho y la dignidad de los homo sexuales y de las lesbianas no está en juntarse como si fueran matrimonios y legalizar tales parejas como tales (sodomismo); el derecho y la dignidad de estos está en curase de tal enfermedad psíquica, porque eso son la homosexualidad y el lesbianismo, una enfermedad psíquica; si en verdad los amamos, reconocemos su dignidad y respetamos sus derechos, ayudémosles en su curación, y ya una vez curados a que hagan su vida bien y normal. Lo que nos quieren decir los obispos y sacerdotes que protegen a los homosexuales y con ellos toda la Iglesia de Jesús, incluyendo aquí a don Juan Sandoval y a todos los que con él estamos, es que amemos y respetemos a los homosexuales, pero no el homosexualismo, amemos y respetemos a las lesbianas, pero no el lesbianismo, amemos y respetemos a las prostitutas, pero no la prostitución, Etc.. El problema está en que, con las leyes aprobadas en el D. F., se está invitando a las personas, no a amar y a respetar a los homosexuales, a las lesbianas y a las prostitutas, sino a amar la homosexualidad, el lesbianismo y la prostitución, es decir a practicar tales vicios (es que sin problemas); por esto don Juan Sandoval y toda la Iglesia de Jesús, incluyendo aquí a don Raúl Vera y los que estamos con él, no estamos de acuerdo con tales leyes; la Iglesia de Jesús siempre estará unida a favor del bien y siempre unida también en contra del mal. La gran cantidad de homosexuales y lesbianas no es razón para ver el homosexualismo y el lesbianismo como algo normal y negarlos como una enfermedad, y por lo tanto legalizarlos; es como si por tantos cancerosos que ay se viera el cáncer como algo normal y no como una enfermedad, y se legalizara en lugar de combatirlo y curarlo; por lo tanto también es necesario combatir y curar el homosexualismo y el lesbianismo; esas leyes aprobadas en el D. F. no tienen nada de cristianas ni de científicas.