Un abrazo a Rafael Castela Santos Post original en A Casa de Sarto
Pecar como Dios manda
Cuando veo los cambios sociales acontecidos en menos de un cuarto de siglo, me asusto. Me aterro.
Hubo un tiempo en que los amigos salíamos de fiesta. ¡Y vaya si nos gustaba la farra! A veces bebíamos en exceso y acabábamos más “cargados” de lo que deberíamos. Pero nunca se nos pasó por la cabeza salir a emborracharnos. ¿Alcohol por alcohol? ¿Borrachera por borrachera? No, gracias.
Hubo un tiempo en que todos éramos absolutamente vírgenes en el tema de la droga. Y lo fuimos por muchos benditos años. Ni un porro. Nada. Despreciábamos instintivamente el formidable desprecio a la razón que es la droga. ¡Y leíamos con fruición a los griegos en nuestra adolescencia! Nunca se nos pasó por la cabeza aturdirnos por puro placer (¿qué placer, por cierto?), por ponernos como motos (ya nos bastábamos a nosotros mismos) o por el mero hecho de aturdirse (¡vaya gilipollez!).
Hubo un tiempo en que sabíamos estar en nuestro sitio. Y si nos teníamos que defender, claro que nos defendíamos. Es más: generalmente defendíamos ideas y principios. A puñetazo limpio, sin duda. A fe que nunca se nos pasó por la cabeza salir a buscar pelea por el mero hecho de buscar pelea. ¡Qué aburrimiento pelearse por asuntos nimios de fútbol o por mero gusto por la violencia! Ahora bien, ¡qué gustazo partirse la cara bien partida cuando eran cosas de ideas o de honor las que motivaban dicha violencia!
Es más. A veces llegábamos a hacer amistad y a perdonar a nuestros enemigos, a los mismos con los que habíamos tenido una trifulca de las de Dios es Cristo. Tampoco nunca se nos pasó por la cabeza el jurar odio eterno a nadie, ni la venganza taimada, ni el rencor cainita. Hasta en la violencia había algo más que un mero fair-play. Aquello era cuestión de principios teológicos: no odiar.
Hubo un tiempo en que nos gustaban mucho las chicas. Mucho (¡a Dios gracias! … habría que añadir en los tiempos que corren). Te encariñabas con una y a veces un “sexceso” biológico te llevaba a algo ciertamente indebido. Pero nunca nos pasó a alguno de nosotros que se acostase con una chica desconocida de la cual por la mañana no supiera ni el nombre. Sin algo de cariño, de conocimiento mutuo, de cierta pasión y chispa que sólo daba una cierta amistad, era casi imposible pensar en lo otro.
Hubo un tiempo en que los chicos jóvenes salíamos de “caza”. Y las chicas nos ponían en nuestro sitio. Alguna chica te enviaba un mensaje o una señal especial. Pero nunca nos pasó que una chica fuera abiertamente explícita en esta materia. ¡Y esa feminidad siempre misteriosa e insinuante era algo formidable así!
Hubo un tiempo en que ni el más depravado de los depravados hubiese aprobado el aborto. Daba pavor tal asesinato criminal de un inocente. La asunción implícita era que los niños eran maravillosos y un poco sagrados si cabe. Nunca, absolutamente nunca, se nos pasó por la cabeza que el aborto fuese una “opción”. No ya que estuviéramos a favor del aborto, sino considerar siquiera su licitud. Era, y es, algo abominable.
Hubo un tiempo donde nuestro tema prevalente de conversación era la justicia, la justicia social. Nos preocupábamos de los pobres, pensábamos en los más humildes. Y hacíamos cosas por ellos sin alarde alguno. Nos conformábamos con poco y aún lo poco que teníamos lo compartíamos entre nosotros. Tampoco nunca se nos pasó entonces el hacer del consumismo, del materialismo y del olvido del necesitado los ejes de nuestra vida. Una vida a base de puros clichés y puras marcas no entraba en nuestras coordenadas.
Si hubiéramos presenciado el ataque de hordas urbanas a mendigos, agresiones a mujeres u otros episodios similares con los que se desayuna uno a diario en los periódicos, hubiéramos acabado malparados … o quizás hubieran acabado malparados ellos. Nunca se nos pasó el permanecer impávidos ante la injusticia, sea fuera ésta del pelaje que fuera. Y estoy orgulloso, mucho, de que nuestra juventud tuviera este distingo.
Hubo un tiempo en que nos sentábamos en una peña, o en el banco de un parque, o en una esquina cualquiera y estábamos charlando allí hasta altísimas horas de la madrugada. Y nunca se nos pasó por la cabeza el tener que gastar dinero sin parar para podernos divertir. Nuestra diversión era la compañía y la amistad. Hablar de lo divino y humano. Éramos animales, pero animales sociales.
Hubo un tiempo cuando cualquier viso no ya de conducta homosexual sino incluso de comportamiento amariconado era mal visto. Y conozco a algún excelente padre de familia hoy día que, dada la sanción social que existía sobre el tema, y posiblemente con este tipo de inclinaciones, acabó más que curado de dicha tendencia (pecando como Dios manda) en los cariñosos, cariñosísimos, brazos de alguna mujer. Nunca llegamos siquiera a imaginar lo de los “comportamientos sexuales alternativos”. Cuestión de derecho natural.
Hubo un tiempo en que el mismo que acababa de echar una blasfemia atronadora a renglón seguido era capaz de invitarnos a entrar en una iglesia a rezar a la Santísima Virgen. ¿Contradictorio? … ¿Brutal incluso? Sí, sin duda. Pero nunca tuvimos el corazón tibio. Mejor contradictorio y brutal que tibio. Con los primeros puede haber perdón; con los segundos –dice Dios- que quiere vomitarlos de su boca.
Hubo un tiempo cuando no nos gloriábamos de nuestros pecados. Y hasta nos faltaba tiempo para irnos a confesar por los mismos. Dios bendiga a aquellos viejos Sacerdotes que aguardaban a las 7 ó 7:30 de la mañana en sus confesionarios cuando uno venía de vuelta a casa de noches cuasi-infinitas y le ponían a uno las pilas y le enderezaban. Pero nunca se nos pasó el considerar el pecado como algo aceptable, loable o siquiera tolerable.
Hubo un tiempo y un lugar donde todavía brillaba la luz de Dios sobre nuestras cabezas y nuestras almas. Cuando sí que pensábamos en Dios, incluso alguno de los amigos con ánimo de denostarle. Cuando la Santísima Virgen era lo más precioso y más bonito del mundo y era puerto seguro, alma de Madre: refugio de pecadores. Cuando al levantarnos, ya frisando el mundo adulto, rezábamos al Ángel de la Guarda la misma oración que aprendimos de los labios de nuestra madre en la más tierna infancia.
Hubo un tiempo en que, creo, pecábamos como Dios manda. Y éramos más felices así. No por pecar, claro está, sino por hacerlo como Dios manda.
¿Me atreveré a proponer –para disgusto de puritanos, escarnio de jansenistas, incomprensión de parvos y escándalo de meapilas- que no pequemos, pero que si hemos de pecar tengamos la decencia de hacerlo como Dios manda (incluida la Confesión, el mucho arrepentimiento y el no menor propósito de enmienda)?
Rafael Castela Santos

Rafael Castela Santos ha sintetizado de manera elegante, graciosa y hasta oportuna, el brutal cambio de las costumbres en el último cuarto de siglo. Es clarísimo. Yo admito que fui hijo del rigor, y cuando mi viejo amagaba llevar su mano hacia la hebilla del cinturón ( accesorio de vestir con el que se bajaba la ansiedad de los mocosos), yo corría como el mítico Bob Hayes (el primero en hacer 100 metros en 10 segundos) y sin una tribuna que me aplaudiera, y aunque en esos momentos pensara que el viejo se pasaba, yo estaba seguro que si un león me atacaba en su presencia, el lo detendría, como fuera, a mano limpia. Creo que esa fue la gran falla : la tolerancia. Luego, de aquellos polvos, estos lodos. Lo mismo con la Iglesia.
Extraordinaria reflexión que deja claro que hay algo mucho peor para la sociedad que el que haya pecadores: perder la conciencia de lo que está bien y de lo que está mal, de lo que es pecado y de lo que no…
Una sociedad que pierde la conciencia de lo que es ofender a Dios es una sociedad podrida…
Me parece interesante este articulo, ya que viene narrando lo que era la vida de los años 60as, años de mi juventud, y se puede decir que me identifico con el, ya que viví esa vida, donde habia algo de caballerosidad, y gallardia, donde te ibas a pelear, o peleando tirabas al contrario y permitias que se levantara, para seguir peleando, hoy en dia al primer insulto te responden con un navajazo o un balazo, las drogas virtualmente no se conocian y la mariguana la fumaban algunos soldados, de violaciones no se oian, referente a la homosexualidad era recatada a diferencia de hoy en dia en que se hace gala de ella. En sintesis, Satanas todavia permanecia amarrado
No estoy tan segura en asentir que todo tiempo pasado fue mejor, no al menos en todos los rincones del mundo. Para muchos pueblos de la América Latina esa descripción de la realidad de hace 40 años pueda resultar válida, pero para países ya desde entonces ateos el comunismo era la religión, la persecución a la iglesia católica era más encarnizada. Hay que reconocer que esos países no se encuentran ahora mejor que antes, pues la religión católica técnicamente no existe.
Hablando de la juventud, no hace mucho, Miguel Menéndez Piñar escribió un artículo magnífico. Lo copio y pego desde otra web que lo publicó en su día.
Paraíso de la Juventud
Nos están robando la juventud a base de tergiversar nuestro destino, poniendo barreras y obstáculos a nuestro espíritu reaccionario, entendiendo éste como la rebeldía justa y necesaria ante cualquier descomposición que afecta de forma irreversible a la Causa Nacional, poniendo en grave peligro la existencia misma del pueblo español.
El otro día, un hombre de reconocido prestigio internacional, entre las filas militantes de los que creemos aún en la redención de la Patria cautiva, se despidió de mi exhortándome a disfrutar de la vida. Gozo, me advirtió, que debe ser sano, cuando contempló mi extrañeza por esa dicha. Fue un consejo desafortunado por completo. Al que, por supuesto, no es lícito seguir. La juventud no fue hecha para el placer, sino para el heroísmo, nos dejó dicho Paul Claudel, a modo de consigna imperante y urgente. Es la predicación que se aleja de la sociedad de estos tiempos, la del consumo, la diversión, el materialismo y las aspiraciones personales en busca de un capital que jamás será heredado en la eternidad. El hombre, y mucho menos los jóvenes, nunca deben ser considerados como un conjunto de carne y huesos que vagan por este mundo sin exaltaciones extraordinarias y viriles. Fue un Capitán, precisamente de juventudes, poeta y mártir, césar de nuestra última Cruzada de liberación nacional, el que consideró al hombre como “envoltura corporal de un alma racional capaz de salvarse o condenarse por toda la eternidad”. El mismo que vislumbró en los hombros humanos, no las cargas nihilistas y hedonistas de estos tiempos, sino los valores eternos que son portados hasta el umbral de la muerte.
Hoy no se suscita ni la exaltación de la vida heroica ni los valores eternos. Desde nuestras mismas filas, insisten, una y otra vez, en los grandes ejemplos que suponen la vida de aquellos que forjaron la España imperial, gigantesca, evangelizadora del inca y cruzada contra el invasor. Y la incongruencia está en la palabrería fácil de poner siempre sus nombres en cualquier boca ágil, para después negar su espíritu en el joven que quiere imitar. Nosotros creemos en los arquetipos. Pero porque creemos en ellos, anhelamos sus vidas incorporadas a las nuestras. Nos negamos a que formen únicamente parte del pasado y no puedan serlo del presente y del futuro. Sus páginas, escritas con gloria, en la historia de la Patria, no tendrían valor alguno si después de muchos años, siglos incluso, no hubiera un puñado de hombres dispuestos a recoger el testigo de sus enseñanzas. Enseñanza de palabra, con su doctrina; de obra, con la ejemplaridad de sus vidas; y de sangre, pues la derramaron por esta empresa sublime, que fue suya y ahora es nuestra.
Pero toda aceptación implica una renuncia. Aceptar la vida fácil, de las aspiraciones económicas y la homologación con esta sociedad, trae inseparablemente la renuncia a nuestros Ideales y a las virtudes que lo sustentan. El sacrificio, el honor, la lealtad, la camaradería… todo ello es incompatible con la pusilanimidad, la tibieza y las medias tintas de aquellos que siendo un tiempo de los nuestros, se entregaron, con los brazos abiertos, a la democracia, el liberalismo y la disolución de los valores permanentes. Y si por el contrario el hombre abraza el Ideal de la Patria, gastando y desgastando la vida por ella, no tiene más remedio que despojarse de las ataduras de este mundo, de sus seducciones materiales y sociales, para poner todo al servicio de España. El único patrimonio deseado y amasado por el patriota es aquel que conservan los nuestros, allá arriba, en los luceros.
Jóvenes. Soldados todos de una Causa entregada, traicionada y asesinada. Militantes de la Patria sangrante y despedazada. Hijos de la España inmortal. Porque sois y debéis ser el futuro del que dependa el amanecer arrollador de la nueva primavera, habréis de aceptar que nuestras vidas están contra la comodidad, pues en la calle y en las trincheras jamás lucharon los cuerpos sin almas. Y decimos con José Antonio, siempre presente entre nosotros, que “queremos un paraíso difícil, vertical e implacable, donde no se descanse nunca y que tenga junto a las jambas de las puertas, ángeles con espadas”. Dejad de lado, por tanto, a los señoritos de cabaret. No son de los vuestros, aunque sean capaces de vivar a la Patria urbi et orbe. Enrolados en sus festines no ven más allá de su bolsillo. Nosotros, porque estamos en duelo, huimos de su techo dorado para asumir la austeridad y salir ahí fuera, “al aire libre, bajo la noche clara, arma al brazo y en lo alto las estrellas”
Miguel Menéndez Piñar
1. Un poco de historia:est0s lefres!!(espero q lo publiquen)q publiquen la verdad)!!!!
Los problemas entre la Fraternidad San Pío X, fundada por Mons. Lefebvre y la Santa Sede datan de muchos años atrás. A raíz de estos problemas, la Santa Sede trató en varias oportunidades y por varios medios de encauzarlos y solucionarlos o, al menos de aclararlos. Los principales documentos sobre el tema son:
-6 de mayo de 1975: Carta de la Comisión Cardenalicia a Mons. M. Lefebvre[1].
-27 de octubre de 1975: Carta del Cardenal Jean Villot sobre la ‘Supresión canónica de la ‘Fraternidad San Pío X»[2].
-8 de abril de 1988: Carta de Juan Pablo II al Card. Ratzinger (‘Tradición: no progresismo ni conservadorismo’)[3].
-9 de junio de 1988: Carta de Juan Pablo II a Mons. Marcel Lefebvre[4].
-16 de junio de 1988: Nota informativa sobre el caso Lefebvre[5].
-1 de julio de 1988: Cardenal B. Gantin, Declaración de la excomunión de Mons. Lefebvre[6].
-2 de julio de 1988: Juan Pablo II, Carta Apostólica ‘Ecclesia Dei'[7].
-31 de octubre de 1996: Respuesta de la Sagrada Congregación para los Obispos a Mons. Norbert Brunner (con una carta adjunta del Consejo Pontificio para la interpretación de los textos legislativos)[8].
Los problemas con la Fraternidad San Pío X, erigida en 1970, giraron siempre en torno a su posición respecto del Concilio Vaticano II y de algunos actos específicos de gobierno del Santo Padre, primero de Pablo VI y luego de Juan Pablo II. Después de muchos avatares e intentos de acercamiento y en vistas a evitar un cisma, a fines de 1987, después de una visita canónica efectuada por el Cardenal Gagnon, el Papa expresó al Cardenal Ratzinger, Prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe (en carta del 8 de abril de 1988) que se hiciera todo lo posible para llegar a una solución, teniendo en cuenta las manifestaciones de disponibilidad que Mons. Lefebvre parecía demostrar en ese momento. Con este objeto tuvo lugar una serie de encuentros, entre el 12 y el 15 de abril de 1988, entre expertos teólogos y canonistas de la Sagrada Congregación para la Fe y de la referida Fraternidad. Se llegó a un acuerdo y el 5 de mayo fue firmado, por las dos partes, un protocolo. Este protocolo comprendía una declaración de orden doctrinal, el proyecto de un dispositivo jurídico y medidas destinadas a regular la situación canónica de la Fraternidad y de las personas relacionadas con ella.
En la primera parte del protocolo, Mons. Lefebvre declaraba en su nombre y en el de la Fraternidad San Pío X:
1) Prometer fidelidad a la Iglesia Católica y al Pontífice Romano, cabeza del cuerpo de los obispos;
2) aceptar la doctrina contenida en el nº 25 de la constitución dogmática ‘Lumen gentium’ del Concilio Vaticano II sobre el magisterio eclesiástico y la adhesión que le es debida;
3) empeñarse a una actitud de estudio y de comunicación con la sede apostólica, evitando toda polémica, a propósito de los puntos enseñados por el Vaticano II o de las reformas posteriores que les parecían difícilmente conciliables con la tradición;
4) reconocer la validez de la Misa y de los Sacramentos celebrados con la intención requerida y según los ritos de las ediciones típicas, promulgadas por Pablo VI y Juan Pablo II;
5) prometer respetar la disciplina común de la Iglesia y las leyes eclesiásticas, especialmente aquellas contenidas en el Código de Derecho Canónico de 1983, restando salva la disciplina especial concedida a la Fraternidad por ley particular.
En la segunda parte del texto, además de la reconciliación canónica de las personas, se preveía esencialmente:
1) La Fraternidad sacerdotal San Pío X sería erigida como sociedad de vida apostólica de derecho pontificio con estatutos apropiados según las normas de los cánones 731-746, y además dotada de una cierta exención en cuanto al culto público, la cura de almas y las actividades apostólicas, según los cánones 679-683;
2) le sería concedida la facultad de utilizar los libros litúrgicos en uso hasta la reforma post-conciliar;
3) para coordinar las relaciones con los varios dicasterios de la curia romana y los obispos diocesanos, como también para resolver eventuales problemas y contenciosos, sería constituida por el Santo Padre una comisión romana que comprendería dos miembros de la fraternidad y provista de las facultades necesarias;
4) en fin, tenida cuenta de la situación peculiar de la Fraternidad, se sugería al Santo Padre nombrar un obispo elegido entre sus miembros, el cual, normalmente, no debería ser el superior general.
A pesar de este protocolo, el 6 de mayo de 1988, Mons. Lefebvre escribió al Cardenal Ratzinger, exigiendo que la ordenación episcopal de un miembro de la Fraternidad tuviese lugar el 30 de junio, añadiendo que, si la respuesta fuese negativa, él se vería en conciencia obligado a proceder igualmente a la consagración. El Cardenal Ratzinger le contestó invitándolo a reconsiderar esta decisión.
El 24 de mayo Mons. Lefebvre y el Cardenal Ratzinger se encontraron en Roma, y éste último comunicó a Mons. Lefebvre que el Papa estaba dispuesto a nombrar un obispo de la Fraternidad de modo tal que su ordenación tuviese lugar el 15 de agosto de 1988, como clausura del año mariano. En carta ulterior, Mons. Lefebvre volvió a insistir en la fecha del 30 de junio, amenazando con ordenar él mismo por su cuenta.
El Papa envió personalmente, el 9 de junio, una carta angustiosa a Mons. Lefebvre buscando impedir el acto cismático. En ella le decía: ‘no solamente lo invito a esto [a renunciar al proyecto de ordenar obispos sin mandato de la Sede Apostólica], más aún, se lo pido, por las llagas de Cristo Nuestro Redentor, en el nombre de Cristo quien, la vigilia de su Pasión, oró por sus discípulos ‘para que todos sean una sola cosa’ (Jn 17,20)’.
Sin hacer caso de este pedido, Mons. Lefebvre (asistiendo como obispo co-consagrante Mons. Antonio de Castro Mayer) ordenó cuatro obispos el 30 de junio de 1988, cumpliendo, de este modo, un acto formalmente cismático e incurriendo en excomunión ‘latae sententiae’. El 1 de julio de 1988, el Cardenal Bernardin Gantin, Prefecto de la Congregación para los Obispos, publicó el decreto ‘declarando’ la excomunión ‘latae sententiae’ reservada a la Sede Apostólica de los seis implicados: Mons. Lefebvre, Mons. Castro Mayer, y los neo ordenados Bernard Fellay, Bernard Tissier de Mallerais, Richard Williamson y Alfonso de Galarreta. Se advertía también a los sacerdotes y fieles que de adherir al cisma de Mons. Lefebvre, incurrirían ‘ipso facto’ en la pena de excomunión.
2. Estado actual canónico
Como ya hemos dicho, a raíz de la consulta de Mons. Brunner, obispo de Sion, sobre el estado canónico actual de la Fraternidad y de quienes asisten a sus Misas, la Sagrada Congregación para los Obispos respondió el 31 de octubre de 1996 adjuntando una puesta a punto del Consejo Pontificio para la Interpretación de los Textos Legislativos. Según esto hay que establecer lo siguiente:
1) Mons. Lefebvre (ya fallecido), Mons. De Castro Mayer (obispo co-consagrante) y los cuatro sacerdotes ordenados obispos el 30 de junio de 1988, incurrieron en pena de excomunión ‘latae sententiae’ (c. 1382); estas censuras pasaron a ser luego ‘declaradas’ por el decreto de la Congregación para los obispos (1 de julio de 1988). Los cuatro sacerdotes ordenados obispos, fueron ordenados válidamente, pero con un acto cismático.
2) Los presbíteros ilícitamente ordenados por Mons. Lefebvre no están excomulgados por este hecho sino suspendidos ‘a divinis’. Se les aplica el canon 265, y al ser presbíteros acéfalos, tienen prohibido cualquier oficio eclesiástico o el ejercicio del sacro ministerio, mientras no queden incardinados en alguna institución eclesiástica. Los sacramentos de Bautismo, Eucaristía y Unción de los enfermos administrados por estos presbíteros son válidos, pero ilícitos. Sin embargo, si adhieren formalmente al cisma de Mons. Lefebvre pasan a ser cismáticos y por tanto quedan excomulgados por este otro motivo (no por el hecho de haber sido ordenados). Para que se considere que hay ‘adhesión formal’ a un cisma deben darse dos condiciones:
-Una de naturaleza interior: aceptar libre y conscientemente lo esencial del cisma, es decir, optar por los discípulos de Mons. Lefebvre de tal modo que esta elección esté por encima de la obediencia al Papa (habitualmente, tal actitud está en la raíz de las tomas de posición contrarias al Magisterio de la Iglesia).
-Otra de naturaleza exterior: es la exteriorización de esta opción. El signo más evidente de esto es la participación exclusiva a las funciones eclesiásticas lefebvristas, sin tomar parte en las funciones de la Iglesia Católica.
Teniendo en cuenta estas condiciones, parece ser indudable que los presbíteros y diáconos lefebvristas cuya actividad se desarrolla dentro del movimiento cismático, dan prueba exterior de cumplir las dos condiciones y, por tanto, de estar excomulgados por adherirse formalmente al cisma.
3) La participación a las ceremonias oficiadas por estos presbíteros es objetivamente ilícita, porque no se realizan en comunión total con la Iglesia y son fuente de gran escándalo y división de la comunidad eclesial. Por tanto, la asistencia de los fieles no está autorizada más que en caso de verdadera necesidad. Por esta razón, los que participan ocasionalmente, sin intención de adherirse formalmente a las posiciones de la comunidad lefebvrista respecto del Santo Padre, no incurren en pena de excomunión. Para juzgar si un fiel incurre en excomunión por delito de cisma, habrá que ver si cumple las dos antedichas condiciones. Evidentemente, en contraposición con los presbíteros y diáconos que ofician los ritos cismáticos, no basta para juzgar como cismático a un fiel su sola asistencia ocasional a estas funciones; sobre todo teniendo en cuenta que puede estar legitimado por encontrarse en caso de ‘verdadera necesidad’ (si no tiene otra Misa, por ejemplo).
3. La raíz del problema
Difícilmente se encuentre un cisma que no tenga errores doctrinales de base. En el caso lefebvrista la raíz de acto cismático ‘es individuable en una incompleta y contradictoria noción de tradición'[9]:
-Incompleta: porque no tiene suficientemente en cuenta el carácter vivo de la tradición que toma su origen en los apóstoles y progresa en la Iglesia bajo la asistencia del Espíritu Santo.
-Contradictoria: porque es una noción de tradición que opone ésta al magisterio universal de la Iglesia, cuyo detentor es el Obispo de Roma y el cuerpo de los obispos. No se puede permanecer fiel a la tradición rompiendo el ligamen eclesial con aquél a quien Cristo mismo, en la persona del apóstol Pedro, confió el ministerio de la unidad en su Iglesia. Esta contradicción lleva a una actitud semejante a la que caracterizó algunas sectas de la antiguedad: ‘se remiten a los papas del pasado para sustraerse a la obediencia de los papas de hoy'[10].
El movimiento lefebvrista surgió como reacción a tendencias y actitudes ‘progresistas’ que abusivamente se quisieron amparar en la autoridad del Concilio Vaticano II. La concepción del progreso por parte de estos movimientos teológicos y autores singulares, lo concebía como una aspiración hacia el futuro ‘rompiendo’ con el pasado teológico, dogmático y moral, de la Iglesia. Incurrió en afirmaciones no sólo erróneas sino claramente heréticas en muchos casos. ‘La tendencia opuesta, sin embargo, definida como ‘conservadorismo’ o ‘integrismo’, se detiene en el pasado mismo, sin tener en cuenta la justa aspiración hacia el futuro como se manifiesta propiamente en la obra del Vaticano II… Ve lo justo solamente en aquello que es ‘antiguo’ reteniéndolo sinónimo de la tradición. Sin embargo, no es lo ‘antiguo’ en cuanto tal, ni lo ‘nuevo’ por sí mismo que corresponden al concepto justo de la tradición en la vida de la Iglesia. Tal concepto, en efecto, significa la fiel permanencia de la Iglesia en la verdad recibida de Dios, a través de las mutables vicisitudes de la historia. La Iglesia, como aquel patrón del Evangelio, extrae con sabiduría ‘de su tesoro cosas nuevas y cosas antiguas’, permaneciendo absolutamente obediente al Espíritu de verdad que Cristo ha dado a la Iglesia como guía divina. Y la Iglesia cumple esta delicada obra de discernimiento a través del magisterio auténtico'[11].
El movimiento lefebvrista no es, pues, tradicionalista sino ‘fixista’; y el ‘fixismo’ es, por definición, un antitradicionalismo. En definitiva, como -según suele decirse- todos los extremos se tocan, el cisma lefebvrista cae en el mismo ‘complejo antirromano’ con que Von Balthasar calificaba la actitud del progresismo.
Menendez Piñar habla muy elevadamente de lo que considera es mejor para la juventud, y en general coincido con lo que dice. Pero deseo hacer dos acotaciones, y la primera es sobre lo de la evangelización del Inca y la empresa en América. Me parece lícito que un español por la propaganda patriótica, afirme eso. Yo creo que habría que preguntarle a los incas, lo que opinan, si es que quedó alguno vivo luego de probar la savia del Evangelio enseñado por estas gentes. Es cosa de españoles, pero esto es América y acá, son extranjeros. Fue una empresa de evangelización, también de aventura, de expoliación vergonzosa y de saqueo oprobioso, así los incas se hubiesen dedicado a comer el hígado de sus propios hijos. No había derecho. ¿ Los incas querían sumergirse en el Hadés ? Pues adelante viejos, pero no hay excusas para lo que pasó, el oro, la plata, las encomiendas, la mita, el yanaconazgo y lo que fuera. Con ese criterio estamos justificando el bombardeo de Bagdad, y dentro de no mucho, el de Caracas. Seamos honestos por favor. Hay una milonga surera que dice que : “…No hay peor mal, que el que se hace pa´hacer bienes”
La última acotación : cuando me hablan de heroísmo me da miedo.
Yo prefiero conformarme con que la juventud se bañe, no vea televisión ,no diga palabrotas, estudie sin pausa y trabaje con esmero. Si además le sumamos un catolicismo de fondo y forma, bueno…¿ que más ?
El heroísmo se lo dejo para Bat Man.
compañero yoruga.. en cualquier momento te corre un falcionelli o un maggiore a patadas en el tuje..
pero no importa, hasta que venga el enano fascista, te digo que coincido en los que decis. lo que debemos si, es separar las aguas:
hubo POLITICA, ECONOMIA, RELIGION.
sintesis… el rey necesitaba las tierras, y pacta con «empresarios» colonizadores el «tomar» las tierras a base de concesiones.. y de ahi cietas de instituciones, burocracias, etc..
la Iglesia vio dos cosas: el llamado a la obediencia al evangelio de «predicar la palabra»…. y el coletazo q produce esto.. capital politico. MAS CRISITANOS MAS REPRESENTADOS MAS PODER TERRENAL.
IGLESIA Y ESTADO. hay un claro.. clarisisimo pacto entre España y el Papa (como institucion atemporal).. «vos me das yo te doy» en criollo..
otra vez: asegurar el PODER politico.. y en el medio.. DINERO.
PERO.. PERO.. la Iglesia es la Iglesia, y tiene sus dos lados, el temporal.. ligado al DINERO y el PODER para subsitir e IMPONER.. eso tan lindo q es la doctrina… y por el otro.. el DIVINO.. el lado divino hizo que en multiples ocasiones la Iglesia interviniese a FAVOR DE LOS ABORIGENES, «ccrriittiiccaannddoo» (lo digo apretando los dientes como quien no esta seguro y mira para el costado) al mismo poder real por la explotacion, creando y esto es historia … nuevas legislaciones que «humanizaran la explotacion inhumana».. y si no me joda, tengo q decirlo asi.. la mita era destructivo para las familias y el yaconazgo una verguenza productiva… y ni hablemos de lo que se hizo en GUANCAVELICA.. (y no es q piense en galeano y su historietita..)….
habia mucha mano de obra para organizar. politicamente: monopolio: militarmente: españa puso en marcha la maquinaria construida por los reyes catolicos y tiro aca a algunos con experiencia por la lucha con los sucios moros: en materia religiosa: cumplimos con Dios pero tambien ayudamos en la «dominacion politica» y hacemos nuestra parte.. «convertimos un animal en un cristiano» (bula de Nicolas de 1555.. sino mal recuerdo..) : empresarios: espiritu de lucro (y weber hablaba del protestantismo!!)
Ahora q duro no… porque los Mayas era realmente unas fieras, se comian entre ellos, sacrificaban hombres y mujeres por el «dios sol»… si yo hubiese sido español me cargaba unos cuantos sin dudas.. o yo o ellos… o españa o los inca.. o Fernando o Tupac… o el gobernador o curaca… o Cristo o el Sol..
No lo se, pero guancavelica…… guancavelica y potosi… no se justifican con nada.. yo entiendo pero.. viejo… «AMARAS A TU PROJIMO COMO A TI MISMO»… pasa los mismo con el Gral J. A. Roca… sisi.. gracias por conquistar la Patagonia y alejar a los chilenitos de estas ricas tierras… pero viejo.. asesinar a mansalva.. el genocidio justificado por .. que cosa? la productividad de la tierra…? la nacionalidad…?… la civilizacion o barbarie…?
NO .. No.. son cualquiera.. positivistas asesinos en el caso de la generacion del 80 en Arg.. y ambiciosos y anti cristianos en el caso de los españoles colonialistas..
Habia otras formas.. no me importa nada. Si Dios crea todo bueno, entonces los aborigenes, mas o menos agresivos.. en el fondo debian de ser buenos y entender.. de alguna manera se los cooptaba.. pero con el hierro y sangre?? les parece?? si es asi.. entonces este mundo Dios lo creo como el culo. Yo no quiero matar, ni torturar, ni por Dios ni por la Patria… y si matamos y torturamos digamoslo: ESTAS SON COSAS NUESTRAS, PORQUE NOS GUSTA EL DINERO Y EL PODER. Y ACA DIOS NO TIENE NADA QUE VER, HACIENDO ESTO SOMOS ENEMIGOS DE DIOS. (talves nos guste mas el oro que dios… no sera asi?.. sentados sobre el trono de oro.. ahi si.. nos acordamos de Cristo.. de Maria.. y somos unos santurrones.. pero recien ahi.. nunca.. nunca.. «entrando en mula a jerusalem»..)
que linda la sinceridad.
y para el q escribio no se bien q cosa de la Fraternité (q nombre mason q se pusieron.. pero bueee..)..
hace un año.. un dia como hoy:
https://radiocristiandad.wordpress.com/2007/08/27/
El tema derivó, y la culpa la tiene…¡¡ Brainstorming !!
Bueno, coincido en que cuando hay mucho dinero en juego, todo el mundo pierde la cabeza. Un tipo conocido (no recuerdo su nombre) dijo : “el dinero no es importante, pero claro, mucho dinero, es otra cosa”. Saquémonos la careta por favor : los gallegos vinieron para estas tierras a “hacerse la América”, que evangelizar, ni un pomo.
La diferencia es que los protestantes vinieron a agachar el lomo y los gallegos “a hacer que otros agachen el lomo”. Eso es todo.
Los suecos fabrican Volvos y los gallegos sidra Rama Caída. Esa es la diferencia.
Luego, que si en el norte mataban a los indios, en el sur también, pero en cuotas. Que se mezclaban y por eso entonces Latinoamérica tiene tanta cruza. Para mi la explicación es muy sencilla : no se había inventado el profiláctico.
No, yo soy católico y argentino y trato de ser lo más honesto posible conmigo y con los demás. He mentido muchas veces, pero nunca para estafar.
Realmente no tengo nada contra España, pero tampoco nada a favor, es un país cualquiera y sus gentes son como cualquiera, con ciertas características, como todos. No me vengan con idioteces de imperios y toda la morondanga porque eso es LO QUE JESÚS DESPRECIABA. Y yo soy católico bautizado y creo en Dios Todopoderoso, y quiero servirle y nada, absolutamente nadie, ni el Papa, me va a convencer que una empresa mercantil e inhumana, fría y repugnante sea otra cosa que un crimen, llevado a cabo por criminales. De las Casas para mi fue un maricón de siete suelas, un pusilánime y un acomodaticio. Con eso digo todo.
Brainstorming:
Es notable desde hace mucho, que lo poco que queda en tu gran marote es un enorme pedo.
Por ello:
Nunca contengas un pedo. Ellos trepan por tu columna vertebral hasta tu cerebro, y de ahi te salen esas ideas de mierda.
Recuerdo claramente cuando el viejo taimado Perón, con perdón por la herejía, me dijo, después de haber rajado a los imberbes y a los estúpidos:
Falcionelli: «Soy -además de un degenerado, un idiota-, porque no me he dado cuenta de echar a los resentidos de mierda…».
A lo que le respondí: «Dear Yeneral: eso le pasa por nabo y por ser tan resentido como ellos. Igual yo siempre me voy a hacer cargo de ellos; son quienes me dan letra…»..
Saluttes,
A ese Leonardo le es más fácil copiar el texto de no sé dónde que ponerse a meditar en lo que ahí lee.
Su misión de desacreditar o amedrentar a los tradicionalistas ha fallado, como la de muchos otros. Vaya y busque a otros verdaderos timoratos y confundidos con esos cuentos.
Cualquier Católico debe y puede con toda Fé y devoción rezar: «Padre nuestro…venga a nos tu reino»…
Así, en aquellos años previos a la evangelización en américa ¿Debían quedar excluídos los pobres indios del plan de Dios y, siendo criaturas con un alma creada para Dios, debían permanecer víctimas así moral e intlectualmente como físicamente de los ritos diabólicos a que eran sometidos de diversas maneras?
Esto va por las imposturas comentadas líneas arriba acerca del tema de la evangelización. Aquí se dijo y aquí se le contesta.
Vergonzoso sería para mí leer este tipo de afrentas y callar.
Coincido con Plácido en lo referente a la Evangelización de América.
Lo que pasa es que no es posible desdeñar el papel que los católicos de España jugaron en ese proceso. Si se cometieron abusos y errores, eso fue a manos de los seglares y no de aquellos que incluso con su vida pretendieron convertir al aborigen. Eso es un acto de ingratitud.
Y con la evangelización vino la cultura, de la cuál el castellano que aquí pretendemos escribir es parte. También de eso se habría de renegar?
Yoruga, su opinión personal de B de las Casas es futil e inoportuna. Juzga por lecturas a un clérigo que hace mucho que murió y a Dios ya entregó cuentas.
Salvo que me apunten con una pistola, siempre voy a hablar y decir lo que considero la verdad, nada más. He callado ante un arma (para el caso una ametralladora 11.25 puesta en mi barriga, solo un ejemplo de la vida real) pero nada más. Los españoles vinieron a Àmérica a robar, como los portugueses, nada más. Todo lo otro se dió de casualidad, como cuando los marines enseñan instalar cañerías de agua en Afganistán y primeros auxilios. No tienen más remedio, mientras tanto se copulan a la dueña de casa y se emborrachan con arak, y pedorrean. Dentro de 500 años un yankee indiota va a decir » Ustedes musulmanes saben bañarse porque nosotros les enseñamos». Es lo mismo. Los gallegos se aprovecharon que los indios no habían inventado la pólvora, nada más. De valor no tenían nada, salvo sed de oro. Por favor. Un clérigo que muere por su fe no me produce ningún efecto, como cuando muere un policía. Me duele que muera violentamente un almacenero, porque no tomó el riesgo. El que lo toma, se tiene que hacer cargo de las consecuencias, nada más. No es un héroe, simplemente cumplió.
Hay una larga lista de clérigos que tenían tos cuando tenían que hablar y mejor olvidarla. Yo digo que esta democracia es repugnante, pero también era repugnante el rey de España, que le mamaba los calcetines al Papa, la reina Isabel y toda la corte de vagos mal entretenidos y negreros, que para colmo, como no querían agachar el lomo, perdieron todo lo que robaron a los pobres indios. Dios no les perdonará y si les perdona entonces yo no entendí el Santo Evangelio, revelaciòn de las palabras del Señor . DIOS NO PERDONARÁ A ESPAÑA JAMÁS POR EL CRIMEN COMETIDO, DE LOS MAS GRANDES COMETIDOS EN LA HISTORIA HUMANA. Como no soy español, me importa un pito el destino de los españoles, de españa, sus reyes y toda la morondanga.
NO ES MI TEMA, pero no intente nadie hacerme pasar gato por liebre.
Le leyenda negra no es verdad, porque la verdad es muchísimo peor que la leyenda negra.
Vitorio Messori tampoco es español y no estaría en nada de acuerdo con eso de que Le leyenda negra no es verdad, porque la verdad es muchísimo peor que la leyenda negra que Yoruga afirma. Tiene un libro en el que aborda varias leyendas negras de la Iglesia y ésta, claro está, aparece. Y cualquier historiador serio también conoce el tema.
Creo que las cosas hay que tratar de verlas con objetividad y no según nuestras inclinaciones xenófobas o racistas. Y menos siguiendo las directrices de los protestantes que sí escribieron una extensa Leyenda Negra sobre España y la Iglesia Católica evidentemente muchísimo peor que la realidad. Pero creo que eso, ahora, tampoco tiene ninguna importancia. Sobre todo teniendo en cuenta que los que colonizaron américa tienen tanto que ver con Yoruga como conmigo que sí soy español. Incluso, quizás, menos aún conmigo, pues la mayoría de los colonizadores se quedaron allí. Por lo tanto no son mis ancestros, sino probablemente son los ancestros de muchos latinoamericanos. Pero esto tampoco tienen ninguna importancia porque a mí me gusta más decir hispanoamericano. Y eso es porque yo, desde luego, los considero mis hermanos y hasta mis compatriotas si me apuras. Y, cuando veo a esos indios que tanto abundan por ahí, y tantos mestizos, y que ahora también tenemos aquí en España por la inmigración…y hablo con el de la tienda de pollos, que es argentino, y oigo su característico acento…me siento feliz…y no digamos ya cuando en Misa se sientan a mi lado…eso, desgraciadamente, en el Norte de América no pasa mucho…allí casi no quedan indios…por qué será…
Pero no quiero salirme del tema…Lo que quiero decir es que qué importa lo que entonces ocurriera…Lo que importa es lo que sentimos ahora…y a mi me duele mucho cuando no sólo hay quien ya no habla de la Madre Patria, sino que hay quien vomita sobre la hermandad de la Hispanidad…Ahora aquí en España ya no nos dejan celebrar el día de la Hispanidad…no vaya a ser que se ofendan nuestros separatistas de Cataluña y el País Vasco…No es casualidad, todo esto está tramado por los masones que gobiernan el mundo, como siempre ha sido…La Hispanidad ha sido mucho tiempo el pilar de la Iglesia Católica…Y aún nos llega aquí la esperanza de la Fe que aún conserváis al otro lado del charco…No os dejéis engañar…somos todos españoles, en realidad, y español hablamos…Y lo que me duele a mí cuando oigo a los racistas de aquí despreciar a los inmigrantes hispanoamericanos…Como si fuéramos de otra raza o de otra nación por no ser indios o no hablar con tal o cual acento…No os dejéis engañar, para los españoles de verdad España es tierra de María, la que pisa a la serpiente, y nuestra raza y nación es la de Cristo a la que vosotros pertenecéis. Y tanto cariño os tenemos que ojalá se secara el mar que nos separa para que esto quedara bien claro.
Sr. Yoruga:
Cuando se sostienen y se afirman convicciones en la verdad aún frente a la muerte misma es heroismo. Pero morir por por el error…lo mejor que podría decir: cosa de locos.
Antonio García, mucho de lo que usted afirma lo comparto totalmente y en la base la única hermandad que hay esta en el espíritu y usted sabe como yo que adonde hay dos cristianos, el Señor está en el medio.
Me parece lógico que usted tenga otra visión del asunto, sobre todo en el tema de la hermandad. Yo veo otra cosa, y le daré un ejemplo.
Caen las Torres Gemelas y en doce horas Australia, Escocia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Gales, Inglaterra y por supuesto USA, de pie y unidos, un solo corazón, sin fisuras.
Tomamos las Malvinas ¿ quien fue el primero en salir a retarnos por televisión ? El embajador de España. ¿ Quien nos apoyó totalmente ? Irlanda y Venezuela. Nadie más.
Acá decimos : “En la cancha se ven los pingos “ (pingo se le dice al caballo, también le decimos chucho).
Ojalá España hubiera asumido en algún momento algún papel respecto de “sus hijos”, pero no, siempre nos dio la espalda, casi sin una excepción. Ahora mismo, acaba de suscribir una constitución Europea donde se reconoce que las Malvinas, son las Falklands. ¿ No cree que eso solo es un insulto hacia nosotros ?
Solamente porque tenemos un gobierno marxista, liberal y antinacional, puede ocurrir esto, nada más. ¿ Que clase de madre tira sus hijos a los lobos ?
Madre puede ser biológica, pero madre de verdad es la que se mata por sus hijos y pone sus cojones sobre la mesa. No es el caso de su patria estimado García, y lamento tener que decirselo en la cara. Si yo hubiera sido presidente, llamo al gandul de Zapatero y le digo que venga a buscar acá a su sirviente y que no vuelva a pisar este sagrado suelo mi viejo, regado con la sangre de nuestros soldados, muchos, de pata al piso, o “en pelota” como quiso el general San Martín.
Por otro lado, tiene usted una confusión (entendible) al respecto de la maternidad de esta nación : fue la chusma de crencha dura y lanza la que la parió, entre otros, no la monárquica España.
Hoy mismo tenemos al Rey haciendo lobby en el Rio de la Plata, por las famosas pasteras en el Uruguay donde algunos de sus socios y/o parientes tienen intereses. Por eso vino, nada más.
España, ya hace mucho más de un siglo perdió, según mi ver, el derecho a cualquier cosa en estas tierras.
No se confunda, su anhelo es lindo, pero se ve que sus compatriotas y menos sus autoridades, lo comparten con usted, ni hoy, ni ayer, ni creo que en el futuro.
Por otro lado, y sin desmedro de que es cierto que muchos relacionan el catolicismo con España, no es necesariamente así. Los franceses y los italianos tienen mucho que decir al respecto, para no hablar de los irlandeses (la mayor colonia aquí luego de USA)y los polacos, todos recontra-católicos.
Para terminar, ningún mal peor justifica el nuestro y lo que hacen los vecinos no me interesa, sean protestantes o musulmanes. Me interesa lo que hago yo y mis compatriotas. Si en el norte se mató mas indios, no lo se, porque no creo mucho en los historiadores de ninguna laya. Lo que si se, y me consta, que no deja de llamar la atención la enorme cantidad de personas con mezcla de sangre india en USA ¿ sabìa usted eso ? Y otra cosa más : muchos se sienten muy orgullosos de eso.
Se lo digo con respeto, usted leyó mucha propaganda hispana, interesada y torcida, y en eso no es original, pues a todos nos pasa lo mismo, y luego, el cerebro va discerniendo con mayor ajuste.
La propaganda es una cosa, y el mundo que cada quien se va creando en su cabeza según sus intereses y conveniencias es otra.
Sucede que Argentina necesitaba consenso internacional para quedarse con las Malvinas y locales resentidos como Yoruga buscan quien se las pague.
Argentina no volverá a poseer esas islas así el mundo entero la respalde, como tampoco España recuperará el Peñón de Gibraltar. Seamos sensatos, el colonialismo británico tiene pocos pero muy firmes resabios y esos son dos claros ejemplos.
Me pregunto, Yoruga, para usted existe algún país perfecto fuera de lo que es Argentina?
Creo que en su casa nadie lo escucha y aquí viene a vomitar todas sus grises arengas.
LAS MALVINAS SON ARGENTINAS
A LO MACHO LAS QUISIMOS RESCATAR EN 1982
PERO MEJICO, ESPAÑA Y USA NO NOS AYUDARON SINO QUE PRESTARON AYUDA A LOS JUDIOS INGLESES
EL PEÑON DE GIBRALTAR SERA SIEMPRE INGLÉS, PUES FRANCO MISMO SE BAJO LOS PANTALONES ANTE USA Y LES PERMITIO BASES EN TERRENO ESPAÑOL, ENTONCES : ASUNTO TERMINADO.
GRACIAS IRLANDA Y VENEZUELA POR LA AYUDA
VOLVEREMOS Y TEMBLARA SION
Yoruga, emisario del pasado, entonces que Alemania vaya en busca de la Prusia Oriental, la India arme otra guerra contra Paquistán por la región de Cachemira, MéXico recupere más de la mitad de su territorio, Japón reclame Manchuria porque históricamente le pertenece, Palestina y su tragedia en Oriente Medio, Bolivia con su añorada salida al mar, y así encontrará reivindicaciones territoriales por todo el mundo.
Si algún país perdió terreno por las armas, por las mismas solamente lo recuperará (a menos que invada con población -ejemplos existen-)Posibilidades? Ninguna, este mundo es unipolar y controlado por un solo poder.
Las Malvinas son argentinas.
A lo macho las recuperamos por un tiempo en 1982.
Las volvimos a perder por las armas
Las vamos a recuperar por las armas, a sangre y fuego.
Argentina esta en la aurora del porvenir.
Sí, claro Yoruga. Argentina se las va sacar a la OTAN por las armas. Sí, seguro, mañana si querés.
Por favor… en el caso de que fuéramos tan suicidas más que sangre y fuego veríamos pura sangre de nuestros soldados. Seguro fuiste a alentar a la plaza al borracho ese… que desvarío de ebrio, por favor.
Saludos
Coincido contigo Pablo. Esos son sueños guajiros guardados por uno que otro bohemio.
Lo que quedó perfectamente claro en el asunto de las Malvinas, es que la mentada OEA, y la carabina de Ambrosio no sirven para nada, pues la logica indicaba que USA como pais americano deberia haber apoyado a Argentina, pero sus compromisos internacionales fueron prioritarios y por eso se unió a Inglaterra, si no mal no recuerdo los radares chilenos de Pinochet tambien estubieron al servicio de Inglaterra, y como pago a la traicion Pinochetista posteriormente los ingleses lo entregaron a la justicia chilena.
En lo que a mi respecta soy español residente en Mexico, y desde luego no deseo entrar en polemica con ningun argentino, pero lo que si afirmo es que la invasión de Galtieri a las Malvinas, aunque la considero justa, Galtieri la hizo para desviar la atención publica argentina, y el pueblo se olvirara, de los problemas financieros domenticos debidos a su mal gobierno
Es verdad que falta hace cuando existía en gran mayoría los seres humano con valores y virtudes, cuando los seres humanos teníamos neuronas inteligentes era la poesía perfecta del AMOR CELESTIAL; es una tristeza que tan ignorantemente apartamos y nos olvidamos de quien murió en la Cruz por culpa de nuestros actos, y no los llamemos pecados qua a tantos nos molesta aceptarlos si no irresponsabilidad destructiva con la que administramos nuestra vida, LA CREACION PERFECTA HECHA POR DIOS. Que CRISTO JESUS, LA VIRGEN MARIA y todos los que sufren por culpa de nuestros errores nos perdone DIOS.
Gracias infinitas señor Rafael Castela por recordármelo y que DIOS nos ayude a recuperar ese amoroso tiempo eternamente.
CORNELIO CUARTAS