SI SOLO SE RECLAMARA LOS DERECHOS DE LA IGLESIA CATÓLICA ESTARÍA MUY BIEN, PERO TAMBIÉN PIDE LA PARTICIPACIÓN DE OTROS CREDOS Y DE ONGS
«La Iglesia quiere participar en su formulación y no perder derechos adquiridos”, dijo a VR el vocero episcopal. Valoró intención de modificarla, pero afirmó que es «importante» que credos y ONGs tengan presencia en el espectro de radio y TV.
La Iglesia expresó este jueves «preocupación» frente a la posibilidad de quedar excluida del debate por la Ley de Radiodifusión que propicia el Gobierno, al término de la reunión de la comisión permanente del Episcopado que culminó sin una declaración sobre temas de coyuntura.
«Preocupa a los obispos quedar al margen de este debate, por lo que reiteran que la Iglesia quiere participar en su formulación y no perder derechos adquiridos», dijo a VR el vocero episcopal, presbítero Jorge Oesterheld.
El portavoz aseguró que «la Iglesia valora positivamente la intención del Poder Ejecutivo de modificar la ley», vigente desde 1981, en plena dictadura militar, pero advirtió que es «muy importante que ella, otros credos y organizaciones comunitarias tengan presencia en el espectro de la radio y la televisión».
«La Iglesia espera que se respeten sus derechos adquiridos, entre ellos poder seguir manteniendo las emisoras de radio y televisión que ya tiene, y pide que también se respete su trabajo pastoral en los medios», subrayó.
Oesterheld recordó que miembros de la Comisión Episcopal de Comunicación Social, que preside monseñor Mario Maulión, entregaron en mayo pasado una carta a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner solicitando se le permita a la Iglesia hacer su aporte y participar en el debate del proyecto de Ley de Radiodifusión.
El Episcopado explicaba en esa misiva que se sentía convocado a participar de la gestación de este nuevo ordenamiento, y reclamaba que la ley se oriente «al bien común, a la trascendencia, y al valor central y estratégico que tiene la comunicación social para sostener los valores de la familia, la educación y la sana convivencia».

Quisiera aclarar solamente a los que no son argentinos, que lo que llama «dictadura militar» el actual gobierno, el marxismo de siempre, los idiotas útiles y los vendidos de siempre, fue un gobierno regular a malo, liberal , y lamentablemente poco nacional. De dictadura no tuvo nada, es una mentira, la seguridad en las calles era absoluta y total, nada que ver con el presente. Los militares fallaron porque no vencieron a los marxistas en el terreno principal, que es el de la propaganda, la polìtica y en las mentes. Pero si ganaron en el terreno de las armas, torturando y robando tambien, como hicieron todos los ejércitos del mundo en todas las guerras y como lo harán hasta el momento en que Jesús regrese a rescatarnos de este estercolero. La gente del común podía vivir con tranquilidad y sin sobresaltos, salvo las bombas que ponìan los terroristas entrenados en Cuba y luego recibidos en Méjico como » perseguidos políticos». Nosotros exportamos el mejor fútbol del mundo, y los cubanos, los criminales mejor entrenados y Méjico es el hotel cinco estrellas de los que tienen las manos tintas en sangre. Las cosas son así, objetivamente.
El primer secretario de la embajada de Cuba, tenía por esos años, tres Volvos cero kilómetro, y tres mucamas, viviendo en un departamento con vista al Río de la Plata, junto con su esposa e hijos, en uno de los lugares más exclusivos de la ciudad de Buenos Aires. Pero eso, si, los argentinos somos muy arrogantes, y estos caribeños nos vienen a dar lecciones. Yo creo que Cuba nos debe una invasión, pero me conformaría con que lo hagan los yankees en lugar nuestro. Son mas cálidos.
Espero que no aparezcan problemas.