Generación “friki”, ¿el hombre del futuro?

POR RODRIGO AGULLÓ para EL MANIFIESTO.COM

En España se les conoce como frikis, en inglés como geeks, en japonés como otakus. Tal vez tengamos ante nuestros ojos al prototipo de hombre del futuro. Son los hijos integrales de la posmodernidad, las primeras generaciones enteramente formadas en los valores del consumo y del Mercado. Son el producto humano de una cultura del simulacro y de la falta de trascendencia. Más allá de la curiosidad anecdótica o del menosprecio, forman ya una especie cuyos significados conviene indagar.

El término friki (del inglés freak, extraño) se refiere normalmente a personas de apariencias y comportamientos extravagantes, obsesionadas con un tema o hobby del que derivan toda una forma o estilo de vida. Se trata de sujetos estrafalarios, con intereses infantiles y/o inmaduros, mentalmente instalados en mundos imaginarios y realidades virtuales, y con dificultades para una socialización normal fuera de los círculos que comparten su obsesión.

El fenómeno comenzó como una especie de subcultura adolescente de consumidores de comics manga, películas y series de ciencia-ficción, videojuegos, dibujos animados, juegos de rol, fanzines, libros, muñecos, productos derivados y todo género de pacotillas de universos de ficción. Un fenómeno que arrancó en los años ochenta, y que hoy constituye un mercado colosal extendido en forma «viral» o de red a todo el mundo. A primera vista, puede parecer un fenómeno tan grotesco como inocuo, una moda u opción más dentro de la vasta panoplia de productos lúdicos a través de los cuales el mercado va integrando a los más jóvenes en la religión del consumo.

El problema empieza al constatar que muchos de los adeptos al culto friki no sólo no son tan jóvenes, sino que ya peinan canas. Y al comprobar que el adolescente que se sumerge en ese universo autista tiene amplias posibilidades de no terminar nunca de salir de él, o bien de no dejar nunca de ser un adolescente. De cualquier forma, en los casos más extremos el resultado final es una persona diferente, una persona cuyas facultades de percepción de la realidad se han visto distorsionadas. Es en Japón —ese «laboratorio de la posmodernidad», según el sociólogo Michel Maffesoli— donde el fenómeno se manifiesta en su forma más siniestra: esos adolescentes que echan el cerrojo de su habitación, y que se recluyen de por vida en su mundo virtual de videojuegos y de Internet. Y es en Japón donde se ha propuesto una definición que recoge todos los aspectos patológicos del otaku: «personas cuya percepción visual ha mutado», o «nueva categoría de individuos que se han adaptado a la sociedad de alto consumo».

Porque este es el quid de la cuestión: el friki/otaku es un individuo normalizado, un individuo plenamente adaptado a la nueva sociedad de consumo. Y éste es el momento en que el «fenómeno friki» pasa de ser una anécdota a convertirse en pasto del análisis de sociólogos y filósofos. En la cultura otaku —señala el filósofo japonés Hiroki Azuma— aparecen claramente dos elementos fundamentales de la sociedad postmoderna: la generalización de los simulacros y el declive de los grandes relatos.

[1] Dos elementos que, al unirse a fenómenos colindantes tales como el fin de toda idea de trascendencia y la generalización del hiperconsumo, vienen a conformar toda esa nebulosa que ha venido en llamarse posmodernidad. En realidad, todo lo esencial de nuestra época postmoderna viene a condensarse en el arquetipo del friki.

La esencia de la posmodernidad es, como se ha señalado hasta la saciedad, el eclipse de esos grandes relatos que, a partir de explicaciones omnicomprensivas (Dios, Patria, Progreso, Revolución, etc.), conferían un sentido a la vida. Ridiculizados y vaciados de significado todos los referentes, la posmodernidad puede definirse como la época del eclipse total del
sentido.

Ahora bien, el ser humano no puede tolerar el horror vacui de la ausencia de sentido. El ser del hombre requiere imperativamente un territorio de pertenencia simbólica. ¿Qué hacer una vez que los polos de referencia tradicionales (la autoridad divina, la autoridad del Padre, el culto a la Patria o a la Idea) han desaparecido del horizonte? Es aquí donde entra el Mercado. Las tribus «frikis» alivian ese vacío mediante su inmersión en un universo de micro relatos de ficción suministrados por el Mercado. Una búsqueda desesperada de sentido, que es también una huída de la realidad.

El crimen perfecto

El universo friki es un producto depurado de la cultura de masas del capitalismo total. Y viene a corroborar una de las intuiciones más célebres del gurú de la posmodernidad, el filósofo Jean Baudrillard, cuando anunció hace décadas lo que llamó el «crimen perfecto»: el asesinato de la realidad. Según Baudrillard, en la cultura postmoderna la realidad es reemplazada por los modos de representación culturales que «simulan» la realidad. Y en otra vuelta de tuerca, esas simulaciones dejan a su vez de representar la realidad, para pasar a remitirse a ellas entre sí. Un universo virtual, que se sobrepone al universo real al igual que el mapa del cuento de Borges alcanzaba a cubrir todo el planeta.
En esta forma de producción cultural, la distinción copia/original pierde su sentido, puesto que las copias ya no reenvían a ningún original, y mucho menos a la realidad. Todo se difumina en simulacros: derivados, fragmentos y parodias de productos que a su vez son derivados, fragmentos y parodias de otros productos, y así sucesivamente en una espiral enmarañada en la que ya es prácticamente imposible distinguir entre copias y originales, y en el que las creaciones «saltan» de un soporte a otro (del audiovisual al comic, de los juguetes a videojuegos o a la «literatura») siguiendo los dictados de las tendencias de consumo y de los intereses del mercado.

La cultura friki es la cultura de la inmanencia absoluta. Toda idea de trascendencia ha sido eliminada. Más aún, es la propia distinción entre inmanencia y trascendencia la que desaparece. Y en paralelo, el «friki/otaku» experimenta una especial atracción por todo lo oculto, lo misterioso y bizarro: una pseudorreligión de bricolaje compuesta de materiales culturales diversos. Un culto sin fe, al que lo único que se le pide es que proporcione al adepto satisfacciones emocionales suficientes como para hacerle sentir que sigue vivo. Dios ha muerto, pero tenemos Star Trek.
Pero, tal y como predecía Baudrillard, este eclipse de la trascendencia no se refiere únicamente a Dios o a la metafísica: es la propia realidad la que ha desaparecido, al diluirse en simulacros, signos y códigos que han perdido todo vínculo con la realidad significada. Es un universo auto-referencial que no hace sino clonarse a si mismo, auto-engendrarse y reproducirse por metástasis. Y los frikis u «otakus» son los peleles atrapados en todo este proceso.
El universo «friki» es tribal. Sus tribus se definen de acuerdo a pautas de consumo. La mercancía cumple la función de proporcionar al consumidor los elementos que expresan su personalidad y su identificación tribal. En la terminología de Baudrillard, las mercancías devienen signos flotantes, artificiales y desencarnados. Y estos signos son los que confieren sentido e identidad: la ideología o la religión desaparecen, y no queda nada más que el simulacro. Es un universo «pseudo», en el que solo se vive a través de las vivencias imaginarias de seres imaginarios.

Consume y calla

Puede parecer un fenómeno a primera vista inofensivo, pero en aquellos países en donde se encuentra en su estadio más avanzado —particularmente en Japón— presenta su lado más oscuro en forma de patologías (desequilibrios emocionales, autismo, dificultades para distinguir realidad/ficción, depresiones) o síndromes similares a la drogodependencia, que afectan a un número creciente de personas. Tal vez quepa hablar de una nueva «especie mutante», una especie perdida en una hiperrealidad virtual, ajena a los compromisos y a las emociones de la vida real. Pero en realidad, se trata de «ciudadanos modelo» del nuevo mundo del capitalismo global. Son las primeras generaciones de hijos de la era del hiperconsumo. No hay peligro de que este ciudadano se haga demasiadas preguntas. Bastante tendrá con consumir y trabajar, trabajar y consumir para satisfacer su obsesión. Animes, mangas, videojuegos, sagas galácticas, bloques de lego o maquetas de madelmanes, cualquier estupidez es reciclable y para el caso es lo mismo. La acumulación de gadgets y memeces constituye el caparazón protector tras el que el friki construye su identidad. Se trata de una regresión a la infancia, el cocooning en un sucedáneo de vientre materno. No hay consumidores tan compulsivos como los niños, y a esa lógica responden las estrategias infantilizadoras del capitalismo, con la consiguiente transformación de nuestras sociedades en inmensas ludotecas. El sistema puede estar tranquilo con los frikis. Este sujeto, ataviado como un dibujo animado y con la cabeza repleta de batallas interestelares, es el perfecto conformista, el perfecto consumidor.

Lo que el fenómeno otaku viene a representar es una enorme regresión. Regresión desde la madurez al infantilismo, desde la cultura al embrutecimiento, desde la complejidad de las relaciones humanas al autismo y a la endogamia tribales, desde la inteligencia al cretinismo. Es la inserción en un patrón animalizante de conducta, en el que las necesidades emocionales son administradas de forma aislada, asocial, mecánica, de forma similar a como ciertos estados de ánimo son tratados con Prozac y demás tranquilizantes
Todas las épocas, todas las corrientes históricas se han referido casi siempre a algún arquetipo, a algún modelo de hombre, y siempre en un sentido de superación. El caballero andante bajomedieval, el santo del cristianismo, el hombre universal del Renacimiento, el hidalgo del Imperio español, el honnête homme del clasicismo francés, el poeta del romanticismo, el capitán de industria del primer capitalismo, el dandy del decadentismo, el artista rebelde de las vanguardias, el soldado de los fascismos, el revolucionario del marxismo. Hoy ya conocemos a un modelo de hombre plenamente acuñado por el mercado global: en España se le conoce como friki, en inglés como geek, en japonés como otaku, y tiene pinta de payaso.

20 comentarios sobre “Generación “friki”, ¿el hombre del futuro?

  1. La solución para este nuevo tipo de degenerados es simplemente un par de fierrazos en el lomo y que vayan a trabajar. A mi viejo le gustaba la terapia «del andamio» y decía que el laburo en andamio, digamos a 5 o 6 pisos de altura, aclaraba todo, se iban las tensiones y la mente se despejaba. Estos parasitos son fruto de la civilización de idiotas que crearon los países ricos materialmente hablando, USA y Europa y acá se los imita servilmente. Si las cosas funcionaran Tinelli tendría que estar preso (solo un ejemplo), pero tal como vamos «es un referente cultural» y entonces ya nada extraña, llamenle friki, o vago mal entretenido como se decía antes o simplemente «atorrante».

  2. Es bueno agregar que la postmodernidad responde a una ideología que corre en forma paralalela a la hegemonica:la moderndiad. Sobre la modernidad y su ideología del Estructuralismo deshumanizador se ha construido desde hace docientos años todo un aparataje cultural,incluso el mismo cristianismo se ha visto permeado hasta los más profundo cimientos del devenir filosóficos que ha concebidos religiosos del «no ser». Hoy la Decontrucción, ideología neomarxista(mezcla de nihilismo, existencialismo y fenomenología) ha creado el espacio para llegar al «no ser» o la asusencia de SER. Ya no solo se relativizan los «discursos»(discurso se refiere a los principios metafisicos), sino que el hombre vive en el «devenir», Heiddegger, Lo vemos en el relato del comentarista deportivo cada domingo cuando se refiere al futuro partido de futbol no como un hecho que se tendrá que realizar entre dos contendores, sino que es el colectivo social lo construirá…por eso dice «se viene el partido» ,es decir el partido ya fue, solo basta legitimarlo como tal, por tanto todo a mi alrededor no existe, sino que es el devenir que lo hace existir,…es decir el hombre ha muerto, como Dios ha muerto.
    El el fenómeno otaku, es irrelevante, para el preceso hacia el «no ser»; es impactante para el comun, es el hippie de los sesenta o el punk de los ochentas, lo concreto es que el estructuraldecontruccionismo nos lleva al empoderamiento de la AUTONOMIÁ…modernidad y postmodernidad se unen en un aparente divorcio para el «no ser.
    Pregunto frente a este devenir importante¿ Cómo es la formación de los sacerdotes al interior de los seminarios tradicionalistas o de la FSSPX con respecto a este tema?, pues no he visto y escuchado referirse a tan importante hecho?… o aún luchan contra el marxismo stalinista?…sospecho que falta preparar a la juventud en el seminario en actualidad, en hacer analisis y relación de la realidad con las filosofías vanguardistas, ya no basta referirse y actualizar a Balmes y Donosos Cortes, pue ellos ya tuvieron su lucha y fueron en su momento luces.Faltan apologeticos católicos, que develen la realidad…falta estudio para fortalecer sus almas y la de los pocos «tradicionalistas» que sobreviven… se han quedado cien años atrasados.

  3. Cuidado con publicar artículos de «El Manifiesto» sin advertencia. Sus principales redactores provienen de la nueva derecha neopagana, y varios de ellos siguen en la misma línea sibilinamente anticristiana. Otros, que han mejorado, aún dejan ver su mala formación.

  4. Un ejemplo del nuevo hombre «friki» es el gordito Maximo Kirchner. Viendolo podemos imaginarnos el futuro de la Argentina.

  5. El presidente más friki que tuvo la Argentina fue Lastiri, un grande, de pelìcula, fellinesco, pasò a la historia, luego el chascomucense, el marxista Alfonsín, que nos dejò la pornografìa y la canción «Pajarita Guerrillera» en los colegios primarios. Reconozco que estoy a favor de gasear a los frikis y reconozco que en estos casos estoy más cerca de Genghis Kan que de San Francisco de Asís.

  6. ps es verdad concuerdo con los fierrazos en el lomo ps pienso qe es como una moda ,, qe todos tratan de usarla pero para otros se les hace como una ofenza pero en si cada quien lo toma como cree….. aunque sea bueno o malo pero si es como una perdida de tiempo para los que no les interesa pero bueno cada quien es como quiere….. pero en si esos freeks son unos inutiles que pierdaen su vida en puras tonterias en vez de que se pongan a hacer algo bueno …………………………tengo 16 años soi de mexico saludos amigo0o0s

  7. en si nosotros somos los hombres del futuro no esos freeks qe les llaman………. para mi es como un alfiler en un pajar ese tema la verdad prefiero estar estudiando a estar haciendo cosas que no me van a dejar nada para el futuro mejor estudiar no creen amigos…………..

  8. Asi que la cultura del ocio, de la imagen, del sonido…la cultura del compartir gustos, aficiones, tener hobbys….asi que todo eso es Matrix.
    Matrix, un mundo «inventado» en el que vivir alejados de la realidad…si piensan un poco, esa definicion de Matrix es lo mas parecido a la religion que se puede decir sin mentar la misma palabra.

  9. bueno, decis que es un friki todo aquel que vive por y para un juego… empecemos… pienso que vosotros no teneis ni idea de cualquiera de esos juegos, ni de la gente que practica esas aficiones, alguno de vosotros las ha practicado alguna vez? o que pasa lo sabeis por inspiracion divina? Sea como sea, ha muerto mucha gente por culpa de alguna de esas aficiones? si, porque eso es lo que son, aficiones…
    O que pasa, esque es mucho mejor adorar a un equipo de futbol, llegar a matar por el, seguirle a donde sea, pero claro, eso no es malo no?
    Tambien es mucho mas sano contagiarse de sida por no qerer ponerse un condon, simplemente es pa saber quien piensa fuera de sus aficiones, de sus creencias.
    Si la definicion de frikis es la que acavais de dar alli arriva… solo tengo una cosa mas que deciros…

    Frikis!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  10. estoy muy deacuerdo cn mago verde, la mayoria de aki sois unos fachas reprimidos q kieren volver a la españa de franco donde podiais hacer lo q os placiera.

    pues amigos es ora de q os moderniceis y adapteis a ls nuevos tiempos xq en ellos no hay cabida para la intolerancia el racismo o la xenofobia ;-)

    otra cosa, lo q decis q llebamos al limite(juegos de rol y tal..), vosotros tb levais al limite vuestras aficones cn el futbol y todo eso…

    AHHH! a q os encanta el toreo?otra buena aficion no? eso eso…hacer sufrir a una pobre animal q no tiene culpa de nada solo x diversion, una tradicion q data de tiempos romanos y q se sigue practicando x eso, x tradicion…

    en fin….

    como ha dixo mi amigo mago verde….FREACKSSSSSSS!!!!

  11. Se que este tema está olvidado y comentado largo tiempo atrás, pero comento porque me indigna que se hable así de lo que no se sabe. ¿Habéis jugado a rol, leído manga o algo así alguna vez? no. Pues cierras la boca si no lo has hecho, por consecuente no sabes como es. Si a los frikis nos gusta a ti te es igual, quieras o no quieras la opinión de la iglesia nos la pasamos por el forro frikis y no tan frikis. Según vosotros hasta la diversión es pecado ¬¬.
    Como dice un chiste que recuerdo:
    ¿Es pecado el sexo?
    No, solo fuera de un matrimonio.
    Es que eso no existe.
    Censurais la diversión por el hecho de que no es lo que os gusta a vosotros, denegais que se use el condón porque los curas no tienen esa capacidad de mantener relaciones. Pues si no tienen esa capacidad es porque ellos han elegido el camino equivocado, al fin y al cabo si tanto creen en dios y sus enseñanzas no debería serles problema reprimirse y ahogar sus impulsos sexuales.
    Cada uno tiene toda la libertad de hacer con si mismo lo que desee, yo no le digo a nadie que no crea en dios porque es un engañabobos aunque yo lo piense. Pues tu no digas a la gente que no sea freak porque es malo porque tu lo pienses.
    Todo no gira alrededor de la iglesia y sus pensamientos tradicionalistas y caducos.
    El medievo pasó hace años y las torturas físicas también ( va por alguien que en un comentario soltó la estupidez de un par de latigazos en el lomo ¬¬, ciertamente muy pacífico y cristiano. Cree lo que te digo o te arreo – Bryan Griffin, Family Guy ).
    Y como diría Alaska:
    ¡Mi destino es el que yo, decido, el que yo, elijo para mí!

  12. Esto es un caso clásico de «diferentitis», el odio a lo diferente, la falta de respeto a los demás y el ver cualquier otra forma de vida como algo equivocado. Nada nuevo en el fanatismo religioso, que mira por donde son quieres más tendrían que mirar sus errores y obsesiones.

    Adorar obsesivamente a Dios, congregarse en iglesias, leer solo autores ultraconservadores -> BIEN
    Divertirse con Yoda, juntarse con los amigos a jugar al rol, leer ciencia-ficción -> MAL
    Curioso, muy curioso…

  13. Si alguien es FRIKI esos son ustedes! Su abolición, prohibición y represión ya paso de moda!

    Lean bien estas palabras porque estamos en la era donde cada dia hay menos gente enlistandose en sus filas, ya todos vemos con claridad y nos damos cuenta de su enfermo FANTISMO. Estamos en la era donde la información esta al alcance de un solo click, en una era donde sus mentiras son DESTAPADAS en televisión internacional. Estamos en una era donde ustedes están quedando en RIDICULO frente a las masas, frente a la gente pensante, frente a la gente valiosa. Este articulo es una muestra de ello. Juzgan y estereotipan con tal facilidad que lo que hacen no tiene diferencia alguna al racismo o la xenofobia.

    Entiendanlo los frikis son ustedes y por si no se han dado cuenta de acuerdo a la religión que tanto profesan, ustedes serian los PRIMEROS en arder en el infierno. Los charlatanes, mentirosos de corazón impío, que actúan como jueces sin prejuicio.

    Este articulo ha sido enviado al Twitter, así que esperen OLEADAS de gente que observara esta pagina y pondrá en evidencia una vez mas de lo ridículo que son la mayoría de los cristianos ;)

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