LA VERDADERA HISTORIA PATRIA

BUENOS AIRES EN 1810

Mientras la sociedad cerraba celosamente sus puertas a toda idea innovadora, los hombres de arraigo en Buenos Aires repudiaban las corrientes impías (sociales, políticas y filosóficas) que Francia había hecho triunfar con la Revolución. Debe advertirse, no obstante, que una minoría culta y urbana formada intelectualmente en los centros de Chuquisaca o educada en Europa, conocía las ideas preconizadas por los Enciclopedistas y admiraba en silencio los principios liberales que informaron la ideología de 1789.

Pero tal exotismo fue totalmente extraño al espíritu popular argentino de la época. Pues bien: ¿qué causas profundas movieron entonces a los protagonistas de los acontecimientos históricos ocurridos en Buenos Aires en 1810? Vinculados a España, nuestros patriotas —como natural reacción antiborbónica, pues eran aún leales al viejo espíritu de familia común— abrigaban, es cierto, ocultos propósitos de reformismo institucional. ¿Eran legítimas sus aspiraciones a esta especie mínima de independencia a través de nuevas leyes de recíproca hermandad política entre la Monarquía y sus dominios de ultramar?…

La respuesta la brinda el testimonio indubitable de dos importantes protagonistas de la célebre semana de mayo en Buenos Aires, que ratifican claramente lo que acabo de afirmar como historiador argentino. En efecto, basta con leer las opiniones contemporáneas de dos próceres responsables del primer gobierno patrio en 1810; o sea, Cornelio Saavedra y Tomás Manuel de Anchorena, respectivamente. Allí se ve la interpretación “ANTI-IDEOLÓGICA” de nuestra denominada REVOLUCIÓN DE MAYO (todavía en pañales en 1814): impremeditada y auténticamente tradicionalista en sus orígenes.

La Historia Argentina ha sido escrita en nuestro país obre la base de un preconcepto —EL ANTIHISPANISMO IDEOLÓGICO— esgrimido como bandera de guerra para justificar actitudes políticas. Hoy, lograda (en teoría al menos, el objetivo primario) la independencia nacional, el odio al pasado popio resulta deleznable y anacrónico, propio de escritores y panfletistas baratos de izquierda. ¿Prejuicios de resentidos, acaso? Este preconcepto nos viene de lejos y es, puede decirse, el sostenido por dos próceres constitucionales: SARMIENTO, ALBERDI (el cipayesco autor extranjerizantes de “Las Bases” en 1852) y MITRE. Trilogía infalible hasta hoy; a quienes la “Historia regulada” otorga los dones del Espíritu Santo para juzgar sobre nuestro pasado remoto.

Aquellos hombres, mentores del ANTIESPAÑOLISMO COMO DOGMA, menospreciaron las tradiciones virreinales en bloque, como una rémora; no obstante haber ellas plasmado —a través de cinco siglos de unión a España— las épicas virtudes de nuestra raza, cuyo legado hemos de transmitir intacto a la posteridad.

Nuestras “guerras civiles” iniciadas en 1810, evidencian, pues, la profunda impopularidad de logistas y afrancesados facciosos en el escenario nacional, demostrando por lo demás que de aquella enconada resistencia al liberalismo despótico y ateo, ha sido hecha la verdadera Argentina histórica independiente. Historia Argentina que arranca de una tradición viva y no de exóticas ideologías postizas, importadas pro el contrabando mercantil y por intermediarios de la civilización capitalista.

Y bien: ahora más que nunca, la presión de ideologías extrañas vuelve a ahogar la voz de nuestros impávidos ciudadanos indefensos. Es preciso inspirarse en los ejemplos de antaño. El signo de la argentinidad pretérita (hispanocatólica hasta las raíces), debe ser el que presida hoy nuestra emancipación total y la grandeza futura de Hispanoamérica libre.

¡Quiera la Providencia, entre tanto, iluminar con ese espíritu a las nuevas generaciones rioplatenses en los años decisivos que a todos nos tocará vivir! Imitando aquellos tiempos heroicos de 1810 y siguientes, en que gobernaban la Argentina hombres de la Reconquista y la Defensa (patriotas y no políticos profesionales). En cambio, en la actualidad, la dirigen advenedizos complacientes, acostumbrados a capitular; a entregarse “por sistema” a gringos y cipayos de adentro; o sometidos inermes, a los planes chupasangre, caprichosos e imperialistas de los acreedores de afuera… Nada más y ¡VIVA LA PATRIA!

Federico Ibarguren

19 comentarios sobre “LA VERDADERA HISTORIA PATRIA

  1. Federico Ibarguren es un buen novelista y poeta. Como historiador, es nulo. O en todo caso es un propagandista. Nada serio ni profesional. Hay miles de documentos que desmienten las mentiras aviesas que quiso amañar con sus pseudo «revisiones». Que las figuras de Mitre,Sarmiento o Alberdi sean vergonzosas, no quiere decir que sean peores que el más criminal y ladrón de todos los dirigentes políticos argentinos, Rozas. Mi querido país se quiso independizar de España por sobradas razones, y no es verdad que el clamor no era popular ¿ por que los vencimos afrentosamente a los hispanos ? Porque fuimos más valientes y decididos, porque la guerra fue a muerte y los vencimos en el campo de batalla. No interesa si es España, un país que no tiene ninguna entidad desde hace siglos. No nos quieran confundir, no somos nada más que Argentinos y no tenemos nada que ver con España, salvo el idioma. Acá murió una gran parte del país solamente para que podamos rompera la cadena con el imperio más violento y despótico que conocío la historia, el español. La Leyenda Negra es una gran verdad, por supuesto. Somos argetinos, cristianos, católicos, americanos, pero jamás españoles, pues los españoles viven en España y nada más. De acá los echamos a patadas hace dos siglos. Por favor, no confundamos nuestro destino americano y basta con las mentiras de la revolución francesa, pues tampoco somos franceses.

  2. Sin embargo Yoruga adherís en la práctica a los principios de la revoluta francesa, que tenés razón no la hicieron los franceses como tampoco las revolutas inglesas ni rusa tuvieron como mentores y financistas ni a ingleses ni rusos, entonces quíenes fueron?
    Independizarse de los padres es volverse antipadres?
    Quíenes nos transmitieron el catolicismo: los invasores ingleses, las maestras protestantes que importó Sarmiento?, las tropas brasileras que derrotaron a Rosas en Caseros?, las escuadras anglofrancesas en la Vuelta de Obligado?….
    Es muy interesante conocer la verdadera trama de las «tablas de sangre»
    y muchos poprmenores de las famosas «leyendas negras».
    Y por sobretodo la historia de los marranos españoles y su influencia en el nuevo mundo.
    Informate bien sobre estos temas y después la seguimos,
    Lumasa

  3. Si somos católicos es pura y exclusivamente por la gracia de Dios, cuyo instrumento elegido fue España, quien vino a traernos la fe bautismal, su raza y su idioma. Rezamos a Jesucristo hablando en español, como dijo un poeta que sabía que el mandamiento de honrar padre y madre incluye a las madres patrias también.
    Y nuestro destino hispanoamericano está ligado indisolublemente -gracias a Dios- la España eterna, unidad de destino en lo universal.
    Que los renegados, estúpidos y yorugas sigan vomitando sus imbecilidades no cambiará la realidad. ¡Arriba España! ¡Viva España!

  4. Señor LUMASA, respondo a su comentario lo siguiente : yo adhiero a la celeste y blanca y a mi iglesia católica, no a algo francés o revolucionario. Soy argentino y me siento orgulloso de serlo, y americano. No me interesa Europa y no tengo nada contra ningún país, ni raza, ni religión. Pero tengo mis principios.En la práctica, como muy bien ha dicho un señor VITOR, trato de vivir siguiendo a Nuestro Señor. Le pido por favor que no confunda ni me endilgue lo que no soy ni siento.Es una cuestión de respeto. Respecto de informarme, como usted me sugiere, le digo que sobre el tema, lo estoy bastante, y que siempre se de que estoy hablando, lo que presupongo, por respeto, usted también hará.Yo no soy antipadres y he venerado a los míos, pero España no es el padre de esta patria, usted está confundido. Los padres de esta patria son los patriotas, los que se arriesgaron, los que murieron en la guerra de la Independencia, y los que fundaron nuestra nacionalidad, como el General San Martín. Ancestros españoles puede ser, también mapuches, y otras razas. Yo no tengo una gota de sangre española y soy argentino hasta los tuétanos, como toda mi familia. Y todos, sin excepción, católicos.
    Señor ALVARO, respondo a su insulto, de esta forma :se ve en su tono, en su violencia, la violencia española de la «conquista», lo que se siente por el otro : nada.Esto no es «hispanoamérica», sino LATINOAMERICA.Nadie heredó por via de España religión alguna, en mi caso, se lo puedo asegurar. España no es el catolicismo, España es la violencia del genocidio de la mal llamada «conquista» y/o «descubrimiento», que fue una empresa capitalista de saqueo, disimulada con la «evangelización». La explotación del indio, su esclavitud y el saqueo de sus riquezas, la negación de la dignidad humana, y el menosprecio por la vida, tal como lo vemos en las corridas de toros, donde la multitud goza con el sufrimiento y la muerte de una animal inocente ¿ que pueblo puede soportar ese espectáculo ? ¿ Un pueblo católico ? Por favor,lo peor que le ha pasado al catolicismo, es justamente, haber pasado por España. Luego la garra fascista y criminal de Franco. Son impresentables señor ALVARO, impresentables. Y es de lamentar sobre todo por los nobles españoles, como de cualquier país, tan católicos como yo intento serlo.Lástima que además, España, como ha hecho siempre, se alió con los ingleses en contra de nuestras Malvinas, como lo demostró recién adhiriedose a lo que dice el documento que une la Unión Europea. Y como lo hizo en 1982. Y como lo hará siempre y con derecho, pues son extranjeros, y nada más.

  5. Señor Patriotazo, le ruego que no me envíe ningún mensaje, usted es un insolente que lo único que hace en este lugar es insultar a todos. Lamento que la moderación no evite esos excesos suyos, porque perjudican a las personas de bien que nos queremos expresar. Yo no escribo mis ideas para que me insulten, menos aún en la clandestinidad, tan poco viril. Remitase a dar argumentos si es que los tiene, pero conmigo, por favor, ni eso. No quiero saber más nada de usted, y ruego a los que dirigen este lugar, estimen como censurable todos los insultos entre quienes acá exponemos nuestras ideas y conocimientos, y eso por respeto y para que no sea una contradicción con nuestro espíritu católico. No convirtamos este ámbito en un lugar callejero y de gente de baja estofa, por favor.

  6. Señor Yoruga no estoy de acuerdo con su descalificacion de Federico Ibarguren de quien considero un gran historiador, la historia no es mera exposiciòn del pasado. Màs que su desarrollo importa la comprensiòn del mismo.
    Como la define un gran pensador catolico Johan Huizinga «ES LA FORMA
    ESPIRITUAL EN QUE UNA CULTURA SE RINDE CUENTAS DE SU PASADO»
    Los historiadores modernos, en general, pierden tiempo tomando datos intrascendentes, recordando tal o cual suceso trivial, para ellos todo es cuestiòn de archivos, no se trata de detalles, es una cuestiòn de enfoque.
    Para nosotros, la historia no consiste en documentarse y presentar al pùblico acontecimientos perfectamente relacionados en todos sus pormenores. Revisto un sentido màs entrañable. Es un proceso UNA FORMA ESPIRITUAL y reconoce, por ello, un principio de arranque y una finalidad a alcanzar.

  7. Sr. Yoruga:

    Apoyar la revolución independentista siendo católico, es un problema de ignorancia. Pero católico antihispanista es de manicomio.
    Nuestra Madre Patria, de la cual tuvimos la gracia de recibir la Fe y la civilización, es merecedora de nustra piedad filial.
    A Dios debemos eterno agradecimiento de haber suscitado y bendecido la Conquistas y por ser hijos de España, gonfaloniera de la Iglesia, y de su espíritu.

    Santiago y cierra España!

    EXURGE DOMINE ET JUDICA CAUSAM TUAM

  8. Cita:

    «Esto no es “hispanoamérica”, sino LATINOAMERICA.Nadie heredó por via de España religión alguna, en mi caso, se lo puedo asegurar. España no es el catolicismo, España es la violencia del genocidio de la mal llamada “conquista” y/o “descubrimiento”, que fue una empresa capitalista de saqueo, disimulada con la “evangelización”. La explotación del indio, su esclavitud y el saqueo de sus riquezas, la negación de la dignidad humana, y el menosprecio por la vida, tal como lo vemos en las corridas de toros, donde la multitud goza con el sufrimiento y la muerte de una animal inocente ¿ que pueblo puede soportar ese espectáculo ? ¿ Un pueblo católico ? Por favor,lo peor que le ha pasado al catolicismo, es justamente, haber pasado por España. Luego la garra fascista y criminal de Franco. Son impresentables señor ALVARO, impresentables.»

    Comentario:

    Digno de la más barata propaganda indigenista marxista. Ningún historiador medianamente serio sostiene hoy conceptos mendaces como el «genocidio», «crueldad sin límites», «rapiña» y otras sandeces propias de la Leyenda Negra urdida por los enemigos de España, que siempre la han atacado precisamente por haber sido la expresón más acabada del catolicismo que haya conocido la Historia.
    Resulta incomprensible que ud., sedicente católico, sin motivo alguno, se haga parte de las injurias espetadas contra un Imperio que se desvivió por servir a Cristo y a su Iglesia; primero librando a Europa de la barbarie islámica; luego, librando a un continente de la brutalidad precolombina; llevando la Salvación hasta territorios impenetrables; fundando universidades, escuelas, academias, talleres, industria, leyes, derecho; . La beneficencia titánica del Imperio Español ha sido tan inmensa que difícilmente se le hará justicia.
    Es increíble que alguien que se dice católico la haga el juego a una leyenda goseramente falsa urdida por protestantes, judíos, masones e indigenistas-marxistas.
    Su sentencia «Esto no es “hispanoamérica”, sino LATINOAMERICA» (escrito en castellano) es de antología. Sería interesante explicar porqué «Latinoamérica» y no Hispanoamérica (siendo que lusitania siempre fue parte de Hispania). El problema, sr. Yoruga, estriba en que Latinoamérica es una entelequia pero Hispanoamérica es una realidad. Nuestras naciones no fueron fundadas por franceses, italianos ni rumanos; ni menos, gracias a Dios y la santísima Virgen, por naciones protestantes ; no fueron capaces, se requería un espíritu sobrenatural y aquel solo es posible en la ciudad católica.
    Los fundadores de nuestras naciones; o sea los verdaderos padres de la patria, fueron los Conquistadores. Argentina, Chile, Perú, etc. ni siquiera existirían sin las hazañas realizadas por aquellos hombres sin parangón en la Historia. Ningunear la obra de España es querer tapar el Sol con un dedo.
    Sabido es que atacar a España siempre ha equivalido a denostar el catolicismo. La progresía se revuelca de gozo por la «España» democrática (o sea anticatólica) que reniega de su Fe.
    Espero que, una vez sereno, recapacite y no haga como haría un descastado, sino como un hidalgo, porque es de bien nacido ser agradecido.

    EXURGE DOMINE ET JUDICA CAUSAM TUAM

  9. Sr. Yoruga, se me olvidaba: el 18 de julio de 1936, el General Franco encabezó, con la bendición papal (de lo contrario no sería tal) la última cruzada de que tenga memoria la Historia contra la barbarie marxista.
    La república, por la cual ud. pareciera simpatizar, martirizó a lo menos, a 7000 católicos, entre religiosos y seglares, por el solo hecho de practicar la Fe. Incendió y profano las Iglesias, reprimió el culto y pretendió arrancar de la raíz de España su hontanar, el catolicismo.
    Pero quizo la divina Providencia que este salvajismo viera su fin a manos de quien fuera llamado el centinela de Occidente ( ¿O piensa ud. que la expresión más cabada de Occidente sean EE.UU., Alemania, Francia o Inglaterra?), el Gneralísimo Francisco Franco Bahamonde, quien logró imponer la Paz (tranquilidad del orden) e iniciar la restauración de España hasta el desgraciado advenimiento de la democracia por obra de un Rey indigno de sus gloriosos antecesores, pero eso es otra historia.

    EXURGE DOMINE ET JUDICA CAUSAM TUAM

  10. Yoruga:
    la Hispanidad(no confundir con lo mero español geográfico) ha sido instrumento de transmis´ñion de lo Católico, así como lo anglosajón de lo judaico.No es el mismo hombre español, soldado y monje, que civilizó y misió el norte argentino, que el que rapiñó y judaizó el Río de la Plata…
    Te repito: estudía bien a fondo el asunto del marranismo.Y el Poder verdadero que domina al mundo.
    No te dejes enceguecer por lo ideológico.
    Ni por el resentimiento.
    Se nota que tenés talento.
    no lo desperdicies.
    Formate.
    Lumasa

  11. Yo soy ARGENTINO, americano, católico y no tengo nada que ver con España, país extraño y extanjeo del que solo tengo la lengua. Los echamos de acá por las armas, los vencimos, y dimos la vida por ello. Yo nací en familia ultracatólica en los lindes de la selva en el norte argentino, adonde mamé Patria y patria de a caballo, y en esos lugares, los hispanos eran gringos, maturrangos, «el enemigo», y así voy a morir, sintiendo eso, que transmito a mis hijos, así como dos ancestros míos, dejaron sus huesos con Olazábal en esta bedita tierra americana ¡¡ Viva Argentina !!
    Al señor Lumasa, un aviso : yo a usted no lo tuteo, y entonces el que se tiene que formar es usted. Doy por concluído cualquier diálo que pudimos tener. Sin respeto, no me interesa el trato.

  12. Citas:
    1.- «Yo nací en familia ultracatólica…»
    2.- «…los hispanos eran gringos, maturrangos, “el enemigo, y así voy a morir, sintiendo eso, que transmito a mis hijos»
    3.- «Sin respeto, no me interesa el trato.»

    Comentario:
    Entiendo que el sr. Yoruga transmite a su prole un odio visceral a España y a quienes somos sus hijos no solo de sangre sino también de espíritu.
    Lo siento por ud. Sr, Yoruga. Sus odio no junta ni pega con lo de «familia ultracatólica»(cuyo catolicismo sería imposible a no ser por la Conquista y evangelización Española)

    EXURGE DOMINE ET JUDICA CAUSAM TUAM

  13. Señor Esteban, respondo a su amable discrepancia, dando por sentado que es probable que ambos, de buena fe, tengamos una parte de la razón. Un tío por parte de madre fue amigo de Ibarguren, del que tengo referencias personales y humanas de la mas alta consideración. Fui criado además, en un hogar donde lo porteño (por lo tanto rosista) se miraba con cierto desprecio. En el Norte, viejas generaciones consideraban el puerto como algo «innoble», lo que hoy se diría «grasón». No debe olvidarse que el Virreynato del Río de la Plata era el patito feo, no había oro ni grandes encomiendas. Y digo todo esto, porque según desde donde se mire, una persona puede parecer alta o baja. Lo que me interesa transmitirle es que como compatriota el señor Ibarguren, me honra, pero no como historiador. Coincido en la apreciación suya de usted de lo que la historia nos cuenta, pero yo pienso de otra forma y digo que la verdad objetiva, casi imposible de asir, se puede lograr con un ejercicio ascético mental y moral que casi no existe, pues allí está la pasión, el partidismo. Para mi Ibarguren no pudo escapar a esa pasión. Podriamos seguir esto, pero no deseo aburrirlo y considero sus palabras, en las que meditaré.

  14. Yoruga: ud sabe de historia lo mismo que yo de tecnologia nuclear (nada)

    Rosas fue UN ENORME PATRIOTA….lea un poquito que los libros no muerden,,,,

  15. Señor Yoruga:

    Tercio en la polémica. Me cuesta entender su indiferencia o su encono hacia la España católica de los Austrias, que fue la que llevó a cabo la epopeya de Colón y la que nos legó el Evangelio, el idioma, las costumbres y el derecho.
    Sé que de todo eso tal vez quede poco y que lo poco que quede esté bastante estropeado, pero vale la pena que sea defendido con coraje y convicción.
    Sin embargo, me explico su actitud con el hecho de no tener Ud. ni una gota de sangre española. Como diría el Padre Castellani, ¡¡al fin y al cabo no es culpa suya!!
    Le aclaro que yo la tengo y en abundancia, aunque las otras gotas (italiana, francesa e india) no me ofuscan para ver que gran parte de lo que somos y tenemos se lo debemos a España.
    Me parece que pasa por alto una perogrullada, que es a la vez un detalle importante: los excesos de los conquistadores y de los encomenderos no opacan el resto del legado.
    La leyenda negra sigue siendo meneada por los enemigos de la Iglesia y de esa vieja España. Sin ir más lejos, el 12-X-2008 un Sr. Garvich publicó en La Gaceta de Tucumán una carta que contiene una grave patraña: que la Conquista fue el mayor holocausto de la historia porque dejó un saldo de 70 millones de muertos!!! (sic). Agrega que América era una especie de Paraíso terrenal hasta que llegaron los españoles.
    Yo le contesté con algo de dureza -aunque La Gaceta no me publicó mi carta- que faltaba a la verdad y que para analizar la historia había que despojarse del hombre viejo y mirar a Jesucristo, Él sí, Víctima Inocente del más ignominioso de los holocaustos, cuyos autores materiales (autores morales somos todos los hombres) curiosamente no merecen la reprobación que se prodiga ad nauseam a sus tristes émulos de todos los tiempos.
    Obviamente, ese tipo de vómitos (como el del Sr. Verbitski) está impregnado de un profundísimo rencor, unido a prejuicios ideológicos y religiosos (o irreligiosos) y a una ignorancia supina.
    No creo ni por asomo que Ud. sea un enemigo de esa España eterna, encarnada por Alonso Quijano, por Felipe II, por Alfonso de Valdés, por el Cardenal Cisneros, por Santa Teresa, por Gerónimo Luis de Cabrera, por Velázquez, y por otros miles de hombres y mujeres que dieron al mundo sobrados ejemplos de cómo debe vivirse la vida.
    Sencillamente creo que Ud. identifica a esa España con la actual, servil, descreída e iconoclasta.
    Creo que tal vez confunda Ud. penosamente a la dinastía borbónica mercantilista, decadente y fementida de los siglos XVIII y XIX, contra la cual se alzaron -con toda razón- nuestros próceres.
    También entre mis antepasados tengo a guerreros de la Independencia y por eso entiendo muy bien su sentimiento de la argentinidad.
    Pero eso no me lleva a renegar de la Conquista porque de ellos venimos, nos guste o no.
    No es bueno renegar de los padres, aunque no nos gusten sus ideas, su educación, sus costumbres.
    Lo sabio, lo cristiano, lo noble, es comprenderlos y quererlos sin ceguera, sabiendo que a través de ellos hemos recibido la vida.
    Espero que estas líneas sirvan para que reflexione y pueda ver cuánto de generalización y error hay en el desprecio estéril hacia la vieja España.
    Sé que queda tela para cortar, pero me alegra saber que al menos Ud. no se averguenza de ser católico y argentino.
    Hay muchas cosas que no se aprenden en los libros de historia. Yo, afortunadamente, las mamé de chico conversando con mis mayores, y puedo asegurarle que por ellos aprendí a bien querer a mi país y a todo lo que significa España para los argentinos.
    ¡Viva la Patria, Viva España, Viva Cristo Rey!

    Lo saludo atentamente.

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