Enormidad
Nunca en toda su historia la Argentina ha sufrido como ahora, un mal de tanta virulencia y amenazante perpetuación. Esta verdad digna de Pero Grullo, se abre a otra reflexión, sobre algo que aunque también sea obvio vale la pena remachar. Los K. son meros instrumentos o en todo caso agentes, de cosas que ellos ni siquiera podrían entender. Aunque de hecho personificaran el lema ¡La Mentira al poder! desde cuya óptica se explica y cobra toda su magnitud el atropello a las leyes que está ocurriendo especialmente desde el año 2003.
La mentira sustancial –como cantaban a coro las brujas famosas- consiste en afirmar que el bien es mal y el mal es bien. De igual manera el régimen ha logrado establecer que los terroristas eran inocentes jóvenes idealistas que bregaban por la justicia social. Y los militares, represores vesánicos, asesinos, torturadores y ladrones de infantes. Ejecutores de un plan de exterminio masivo. Genocidas con profusos campos de concentración y lugares de tortura y exterminio. Una enormidad calumniosa que no resiste la más mínima crítica.
Maquinación
El tratamiento del tema en todas sus ramificaciones abarcaría cuantiosas páginas. Pero el propósito presente, se ciñe a la trampa mentirosa en el campo jurídico. Para habilitar “legalmente” el encarcelamiento y la tortura de cualquier elegido por el terrorismo judicial. En la República Argentina no existiría ningún prisionero aherrojado como ahora por “imperio de la Ley”, si no hubiese existido el Pacto de Olivos y la consecuente Constitución de 1994. Cuando dos personajes se auto erigieron supremos legisladores disponiendo a su antojo la reforma constitucional. Todo el armazón jurídico –o mejor, todo el aniquilamiento jurídico- que está encubriendo la falsa legalidad, existe gracias a aquel engendro.
Sometimiento
En este punto, vale detener la visión sobre la perversidad sancionada al incorporar automáticamente los tratados internacionales como ley suprema. Seguramente los ejecutores materiales de tamaño disparate, no hayan sospechado siquiera el tremendo secreto que ello escondía. Nada más ni menos que el sometimiento de los argentinos –con sólo dos líneas- a los dictados del Poder Mundial en manos de los materialismos que lo comparten. Aun sobre temas tan inconcebibles como el control de la natalidad y la perspectiva de género. Sin olvidar el invento de los delitos de “lesa humanidad” para la imprescriptible venganza marxista. No es un mero detalle que el fautor de la reforma recordada fuera –y siga siendo- un conspicuo miembro de la Internacional Socialista. Quien, para mayor coincidencia, inició el mito del Genocidio argentino con su descabellada cifra de desaparecidos y el enjuiciamiento de las Fuerzas Armadas sacándolas de sus jueces naturales. Pero hay algo más. Gracias a la nueva Constitución se han suprimido de un plumazo principios fundamentales del Derecho y todas las garantías de antigua prosapia.
Podrían extenderse mucho más las consideraciones sobre estos temas cruciales. Pero hay dos pruebas impresionantes que las ahorran, demostrando irrefutablemente la perversión que ha destruido el orden jurídico:
1) Un sacerdote católico pena en la cárcel de máxima seguridad, a causa de su ministerio sacerdotal en los años ‘70. Sufre la condena de un tribunal federal a reclusión perpetua, por la acusación inicua de múltiple asesino y torturador…
2) Un temible asesino goza de plena libertad, convicto y confeso de haber matado a su padre y a su madre. El doble parricida reclama castigos contra los militares en nombre de los Derechos Humanos; acompaña a las Madres de Plaza de Mayo que profanaron la Catedral; maneja empresas, una Universidad y medios de difusión…
Febrero de 2008
Prof. Juan Esteban Olmedo Alba Posse

Tiene Usted toda la razon Sr. Olmedo. La Argentina se esta pareciendo cada vez mas a la España de 1936. Se esta atacando al corazon de la Iglesia. Hay directamente una persecucion contra la Santa Fe. Este gobierno preanuncia la llegada del Otro. Si no lean a Castellani y Hugo Wast. Muchos recordaran al Monseñor Panchampla del Padre y a la nefasta presidenta de Martinez Zuviria.
Y en España tenemos más de lo mismo: criminalización de Franco y de los que salvaron a la Iglesia Católica del exterminio y santificación de asesinos como La Pasionaria o Santiago Carrillo (aún en vida). Y esto admitido incluso por amplios sectores de la Iglesia. La apostasía es grande, ¿estará llegando el fin de los tiempos?
Estoy de acuerdo con lo que arriba dice el señor Alba Posse y por supuesto, los argentinos del común, somos los perjudicados. ¿ el marxismo ganó la guerra ? ¿ los montoneros están el poder porque al final ganaron ?
Yo creo que no, creo que los militares perdieron, que es muy diferente. Ellos son los responsables de que hoy tengamos una presidenta montonera. Perdieron en toda la línea, salvo donde tenían una ventaja apabullante sobre el enemigo (armamento y personal). Cuando el oponente tuvo armamento y personal ( los piratas anglos) volvieron a perder. En suma, son una manga de inservibles y lo peor, cobardes. Por supuesto, con las excepciones de siempre, los héroes y todo lo demás. A ellos, esos pocos, los argentinos les debemos la vida, esa que ahora nos están quitando estas huestes descaradas de progres-montos.
Perdón por un nuevo mensaje aclaratorio : entre la España de 1936 y la Argentina de hoy, en todo sentido, hay tanta diferencia como entre Francia y Nigeria. El peligro de las comparaciones falaces son la elucubración de soluciones imbéciles.
Su léxico impecable y su capacidad irrevocable de redacción son ínfimas comparada con su grado de ignorancia y mediocridad; así como la peligrosidad de sus pensamientos. Por gente como ustedes, que destruyen con sus ideas y no construyen ningún país, ni siquiera el que proclaman, mucha gente murió, y mucha gente es engañada bajo falsos discursos dichos por lo bajo, sin siquiera poder estar orgullosos de ellos, heredados a lo largo de la historia. Ultra religiosos, derechos, conservadores, y dañinos; ya su propio Dios en el Purgatorio se encargará de ustedes, y seguramente enviará a hacer esa tarea a sus peores enemigos, esos que cayeron en las manos de aquellos que ustedes reivindican.
Tan sólo tengo 21 años. Tan solo tengo un padre que fue torturado… Estoy tan lejos de ser de derecha como de izquierda. Estoy tan cerca de ser Peronista que me gustaría cruzármelos a cada uno de ustedes y decirles todo esto en la cara. A ver quién puede sostener sus argumentos con orgullo y sin caer en sus propias miserias.
Ustedes señores ya no tienen retorno. Su ideología los condena y los hace vagabundear por estos marginados blog’s para descargarse ante su lamentable derrota; creo que la lástima es uno de los peores sentimientos que se le puede tener a una persona. Y eso es lo que siento y muchos mas, por ustedes.
En cambio yo, mi edad y mi idealismo, ese que ustedes tanto defenestran, tengo tiempo a modificar mi ideologia, a perfeccionarla, a concientizarla mas, a nutrirme de opiniones, pero opiniones constructivas. Todavía tengo esa capacidad… capacidad que ustedes perdieron, no se en qué punto de su lamentable existencia, y que es lo que los condena.
Un saludo a todos, sin excepcion, sin odio, sin renconres, pero con lástima. (de la total desunión producto de tan viles ideologías esta Nación no es más grande de lo que debería hacer).