PLEGARIA INELUDIBLE

Obediencia El anunciado cambio de la oración por los judíos en la liturgia del Viernes Santo -según la forma extraordinaria del rito Romano- ha dado lugar a diversas reacciones entre católicos y judíos. Su nuevo texto omite las referencias explícitas a la conversión de la milenaria ceguera judía. Pero con otros términos, no deja de suplicar por Israel, para que se salve llegando al conocimiento de la Verdad; vale decir reconociendo a Jesucristo.

De acuerdo a lo que corresponde, cabe sencillamente la confiada obediencia al Santo Padre. Lo cual no impide que paralelamente, por algún motivo, pueda sentirse cierto escozor. No, desde luego, por los esfuerzos del Papa Benedicto XVI para salvar a los judíos. Empeño que tal vez intuyendo momentos que se acercan, no repara en adecuar los medios al fin primordial. Incluso con la delicadeza de ajustar todo lo posible los gestos, a los paladares esquivos entre los auxiliados, para intentar convencerlos de aceptar la ayuda. Cabría subrayar que de esto se trata en definitiva. Y que naturalmente debemos seguir al Sumo Pontífice con sincera reverencia.

Pero tal vez convenga reflexionar sobre la posible causa de las aflicciones, reconociendo que suelen agudizarse al rozar un terreno muy sensibilizado. Lo cual en este caso, verdaderamente ocurriría en razón de ciertas evidencias opuestas a la caritativa preocupación espiritual del Sumo Pontífice. Son las terrenas actitudes judaizantes –en la plenitud del poder judío- demostradas por un progresismo deseoso de congraciarse y pactar con el mundo.

En medio de la innegable confusión y la tormenta que se cierne por tantas partes, se impone redoblar la confianza en el timonel. Y bendita sea entonces la conducción de la barca para salvar a todos. Pero ante las grandes turbulencias que también golpean desde adentro, parece pertinente renovar algunas distinciones cuidadosas. Para separar con todo respeto lo que pertenece al Papa, en ejercicio de su potestad espiritual como vicario de Cristo, de lo que rodea los ámbitos diplomáticos, burocráticos o mediáticos de la ciudad del Vaticano, produciendo a veces dolor o escozor. Algo semejante, esto último, a lo que ocurre en ambientes locales.

Tristezas Vienen a la memoria algunos casos -diversos y salteados- que pueden servir como demostración. Desde lo cercano, empezando por los retoques y disimulos del vocero de Juan Pablo II, en momentos cruciales de la historia contemporánea. Algunas veces también relacionados con muy lamentables actitudes judías. O, desde otro ángulo, la expresión atribuida a un Cardenal líder del diálogo interreligioso, según la cual «la unidad requiere el sacrificio de abandonar las certezas». En el orden local, nuestra máxima autoridad espiritual no pareció desplegar un apostólico arrojo cuando celebró el Año Nuevo Judío como un rabino más, en la sinagoga local Bnei Tikvá Slijot; o sea sin la más mínima constancia cristiana. Y luego, en el primer templo de Buenos Aires -San Ignacio- se autorizaba un ritual compartido para una conmemoración judía de carácter histórico, con canciones en idish y hebreo. En cuanto a los medios -yendo más lejos- resultó más que desconcertante si no dañoso, un comentario científico de L’Osservatore Romano sobre el tema de la evolución, acerca del «Designio inteligente». Y qué decir de las variadas agencias «católicas», con noticias confusas, cuando no deprimentes o traídas del campo enemigo sin aclaraciones puntuales.

Pero el dolor o escozor antes referido, reconoce actualmente otra causal más y no menos importante. Se trata de la contumacia exhibida ahora mismo por el Poder Judío, en su respuesta al gesto pontificio. Manifestando -por medio de la Liga Antidifamación (B’nai B’rith)- su preocupación y decepción al conservarse en la petición por los judíos, la aceptación de Jesús como Señor. Y tachando los cambios en el lenguaje como «revisiones cosméticas».

Todavía más terminante es lo que consigna el insospechable diario «Clarín» (8.2.08) en la nota «Una polémica plegaria del Papa causó indignación a la comunidad judía». El rezo –comentaba- insta a los hebreos a que se conviertan al catolicismo. Los judíos se consideran gravemente ofendidos. En lugar de superar las heridas que causaba el anterior rezo por la conversión de los hebreos, el nuevo texto ha servido para causar una seria fractura que llevó a proclamar una «pausa en el diálogo» entre las dos religiones, según decidió ayer la asamblea de los rabinos italianos… El paso explosivo (sic) del nuevo texto de Benedicto XVI pide que Dios «ilumine el corazón (de los hebreos) y que reconozcan a Jesucristo como su Salvador»… Ayer, los miembros de aquella asamblea estaban furiosos y afirmaron que la frase es apenas un maquillaje… El serio contraste se extendió rápidamente de la comunidad judía italiana a otros grandes centros hebreos del mundo. Desde Jerusalén y Estados Unidos llovieron las protestas. Todo lo cual merece un comentario especial. Es digno de notar que todo esto clarifica las cosas, mostrando la marcada distinción entre los judíos de buena voluntad y cierta dirigencia que se arroga su representación; con un descreimiento soberbio que recuerda la primitiva plegaria tan denostada por ellos mismos.

Claudicación Pero junto a las duras corroboraciones de lo expresado más arriba, hay un informe muy triste, que ratificaría la prevención ya apuntada sobre los círculos mediáticos vaticanos. Siempre listos para la rendición. Según la noticia, «El Vaticano aclaró que la nueva plegaria va a ser pronunciada en el inminente Viernes Santo en los ambientes reducidos a tres docenas de iglesias donde se celebrará la misa en Italia en latín. En cambio, señaló que en el resto del país habrá miles de misas con el rito reformado y que lo mismo ocurrirá en el resto del mundo, en la que se leerá la plegaria elaborada por Pablo VI, que satisface a los hebreos».

Esta visto pues, que los tiempos verdaderamente son malos; sobre todo con la retaguardia minada por constantes conspiraciones progresistas. Sencillamente con el designio último de edificar sobre las ruinas de la «autodemolición», la nueva IGLESIA DE TODAS LAS RELIGIONES. Entonces en la hora de la plegaria más intensa, cumpliría abroquelarnos contra viento y marea, recurriendo desde ya al «Motu Proprio Summorum Pontificum». Precisamente en fiel seguimiento del Papa.

Febrero de 2008

Juan E. Olmedo Alba Posse

9 comentarios sobre “PLEGARIA INELUDIBLE

  1. Todos debemos realizar un enorme esfuerzo por aseverar el error del judaísmo al mundo y rezar mucho por que de una vez reconozcan al que ya vino.

  2. El JUDAÍSMO NUNCA va a reconocer a Nuestro Señor. Puede que ALGUNOS JUDÍOS SÍ como está escrito.Oremos por los PÉRFIDOS JUDÍOS, para, como reza la nueva oración, que «Dios ILUMINE» sus corazones, reconociendo, como siempre, que ESTÁN EN TINIEBLAS.

    Pero EL JUDAÍSMO practicado por muchos judíos es aquél del que escribió San Pablo a los Tesalonicenses: «Esto MATARON al Señor Jesús , y ALOS PROFETAS y a nosotros nos han perseguido. DESAGRADAN A DIOS, y son enemigos de TODOS LOS HOMBRES . Nos prohiben predicar a los gentiles a fin de que se salven. Así ellos van siempre llenando la medida de sus pecados, por lo que la IRA DE DIOS ha caído para elllos HASTA EL FIN» (1 Tes. II,15-18).

  3. Perdón que insista, pero es un tema que no me termina de cerrar: ¿por qué es tan nefasto el judaísmo? ¿Porque no creen en Jesús como el Mesías enviado por Dios y todavía siguen esperando que llegue? Si es por eso, también serían peligrosos cualquier otro que piense lo mismo, es decir, todos menos los cristianos (y seguramente, dentro de los cristianos, los protestantes también serán un peligro).

    Yo entiendo que quienes creemos en Jesús como nuestro Salvador, tenemos la misión de anunciarlo y dar a conocer a todos; pero creo que no hay que imponerselo al otro. Rezar públicamente, en una ceremonia tan importante como la del Viernes Santo, por la conversión de otro grupo de creyentes que no comparten nuestra fe es tomar una postura de soberbia, de dueños de la verdad (postura lógica si uno lo piensa, porque en definitiva estamos convencidos de que Jesús es el verdadero enviado de Dios; pero los otros también pueden tomar esa misma postura porque ellos también están convencidos de que su Dios es el único y verdadero). Y en definitiva, nuestro Dios Padre, ¿no es el Dios que ellos creen pero que aún esperan su enviado? ¿Adorar a Dios Padre no es adorar a Dios Hijo aunque uno no sea conciente de eso?

    Por otro lado, en la liturgia del Viernes Santo ¿no son optativas algunas de esas oraciones? Tenía entendido que no era obligatorio rezar todas las que dispone el misal.

    Saludos
    BasastiáN

  4. NonSancto:
    Comparto con vos la idea de que seguramente las personas de otros credos se sientan ofendidas por las oraciones del Viernes Santo (no es sólo para los judíos, si siguen leyendo el misal van a ver que también se reza por herejes, cismáticos y paganos).
    Ahora bien, ¿por qué entonces no nos indignamos nosotros como lo hacen los otros cuando los judios niegan a Jesús como el Mesías?.
    Bajo el mismo criterio nosotros podemos decir que es condición indispensable para el dialogo interreligioso que ellos dejen de negar la divinidad de Cristo, que encontramos tremendamente ofensivo que su doctrina religiosa lo rechaze, etc.
    Lo mismo aplicable a los musulmanes. Nosotros pedimos perdon por lo de Ratisbona, pero entonces ellos dejen de ofendernos diciendo que nuestro Señor fue «sólo un profeta» y todo lo demás.
    Pienso que los católicos en todo este circo del ecumenismo, hemos sido caritativos y tolerantes en grado sumo sin obtener igual respeto por el resto de las partes.
    ¿Será que Mons. Fellay tiene razón al decir que «el tren del ecumenismo lleva directo al infierno»?

    Saludos!

  5. Señor Non Sancto. El judaismo no seria nefasto si no actuara como actua, permanentemente metiendose en los asuntos de la Iglesia para dividirla, burlarla y desprestigiarla. Cada uno puede tener la fe que quiera, (aunque si nosotros consideramos la nuestra como la verdadera, debemos tratar de convertir a los demas, en cumplimiento de la virtud de caridad, a efectos de que conozcan al Dios verdadero y se salven.

    Pero el asunto no es tan sencillo como Ud. lo plantea. Obviamente que Dios es uno solo, pero la Santisima Trinidad es un concepto muy profundo, que no puede reducirse diciendo. «bueno, coincidimos con la Primera Persona con los judios», ni lla adoración al Hijo es una cosa automatica, como Ud dice.
    Ademas puede estar Ud. bien tranquilo que si bien los judios estan convencidos de su verdad, no tienen ni nunca han tenido gran interes en ampliar sus fieles. El judaismo no es proselitista como el Cristianismo o el Islam.

  6. Pablo,
    vos preguntas «¿por qué entonces no nos indignamos nosotros como lo hacen los otros cuando los judios niegan a Jesús como el Mesías?» Yo te respondería ¿por qué deberíamos? No ver a Jesús como Hijo de Dios no ofende a Dios. En todo caso quien no lo ve así se perjudica por conocer las cosas a medias. Pero eso no lo hace una mala persona. Lo planteo de otra forma para esclarecer más: en mi trato diario estoy con gente de diferentes credos y no tengo problema en hablar con ellos, incluso de temas religiosos, el problema viene cuando ellos tratan de demostrar que estoy equivocado y convertirme a su religión. Yo sé que ellos no son católicos, pero no veo en eso un agravio y entiendo que cuando me explican sus creencias o posturas parten de un punto de vista diferente.
    Si uno pretende entablar el diálogo (y ya no ecuménico sino de cualquier índole) imponiéndole al otro que acepte que la verdad es de uno y el otro está equivocado, ese diálogo no es posible.
    No creo (desconozco el tema en profundidad) que en las mesas de diálogo ecuménico se nos pida que neguemos la divinidad de Jesús.
    Jesús mismo no buscaba que todos lo reconocieran como el mesías Hijo de Dios, sino que querían que cumplieran los mandamientos y sean buenas personas.

    Sr Savonarolita
    La Iglesia está dividida no por la mala influencia del judaismo: está dividida porque está compuesta por hombres. Ya estaba dividida en la comunidad de apóstoles e incluso antes de la muerte y resurrección del Señor (peleas por los primeros lugares, ellos no son de los nuestros, etc). Atribuir todo lo malo que pasa en la Iglesia a un complot judaíco me parece naif y basado en prejuicios (aclaro que estoy hablando en la generalidad, no lo conozco lo suficiente como para afirmar eso de Ud, así que le pido no tome a mal el comentario).
    Coincido como Ud que es nuestra obligación evangelizar, pero nunca por la fuerza o imponiendo la fe. Además, la salvación no viene por conocer al Dios verdadero (al menos no únicamente).
    Por supuesto que el Misterio de la Santísima Trinidad es muy profundo, tanto que por más vuelta que le demos va a seguir sin entenderse del todo. Pero hay aspectos que no son tan complicados: si es el mismo Dios, ¿no escucha mi oración porque lo llamo Yavhe o Jehova? Tan burocrático es Dios que necesita la formula correcta con el nombre correcto.
    Del mismo modo, Dios que lo sabe todo, sabe si mi oración es sincera y sabrá entender que yo no haya sabido o podido ver en Jesús a su Hijo. Y no por eso va a ignorarme o condenarme. Cuando le rezo al Espíritu Santo, ¿estoy ignorando a Dios Padre y Dios Hijo y por eso no me va a escuchar?

    Saludos y perdón por lo extenso.

  7. Para non santo:
    Perdóname que me atreva a entrar en tu platica, pero lo creo necesario.

    tu pensamiento es exactamente el pensamiento que permea a la Iglesia desde el Concilio Vaticano II oscureciendo la Verdad, y dejándonos atónitos, sin capacidad de evangelizar, tan solo dialogando,

    El dialogo no salva, y si ese fuese el caso, Nuestro Señor Jesucristo hubiese dicho, id por todo el mundo y dialogad con todas las posturas religiosas a ver como le hacen para fundirlas en una sola, esa, premisa es totalmente masónica, y por lo mismo falaz, Nuestro Señor Jesucristo dijo »

    MATEO 28: 16-20. Los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña donde Jesús los había citado. al verlo, lo adoraron; ellos que habían dudado. Jesús se acercó y se dirigió a ellos con estas palabras: «Dios me ha dado autoridad plena sobre cielo y tierra. VAYAN Y HAGAN DISCÍPULOS A TODOS LOS PUEBLOS Y BAUTÍCENLOS PARA CONSAGRARLOS AL PADRE, AL HIJO Y AL ESPÍRITU SANTO, enseñándoles a poner por obra todo lo que les he mandado. Y SEPAN QUE YO ESTOY CON USTEDES HASTA EL FIN DEL MUNDO.

    MARCOS 16; 14-17. Vayan por todo el mundo y proclamen la buena nueva a toda criatura. El que crea y se bautice, se salvará, pero el que no crea, se condenará.

    LUCAS 24; 45-48. Entonces les abrió la inteligencia para que comprendieran las Escrituras y les dijo: «-Estaba escrito que el Mesías tenía que morir y resucitar de entre los muertos al tercer día. Y QUE EN SU NOMBRE SE ANUNCIARA A TODAS LAS NACIONES, COMENZANDO DESDE JERUSALEN, LA CONVERSIÓN Y EL PERDÓN DE LOS PECADOS. USTEDES SON TESTIGOS DE ESTAS COSAS.

    La Santa Madre Iglesia predica POR LA SALVACIÓN DE LAS ALMAS, no por un triunfalismo, sino porque sabe, Pues Dios se lo ha revelado, Y NO PUEDE ENGAÑAR NI SER ENGAÑADO, que este es sçun MANDATO DIVINO,
    La Santa Madre Iglesia Ora por la Conversión de los paganos, infieles, si ora para que Dios abra sus ojos y pueda recibir el Evangelio que será para su SAlVACIÓN. Porque la Iglesia como el Padre, no quiere la muerte (condenación) del pecador sino que se convierta y viva. Y así manifiesta SU AMOR A DIOS EN su amor POR LOS PAGANOS QUE NO LE CONOCEN.
    quiere su Salvación, no una victoria terrena, no es el ego quien la Impulsa sino el AMOR VERDADERO, que quiere su salvación eterna, no su ego complacido aquí en la tierra y su eterna condenación por no enseñarle la verdad.

    Ningun misionero que yo sepa impuso la fe a golpes, más bien dió su vida en la tierra de Misión los apóstoles empezando por Esteban murieron mártires, para gloria de Dios y salvación de los infieles, y Pablo fué la excelente cosecha de tal muerte, y los misioneros de todos los tiempos CONTINUARON OFRECIENDO su vida y sus trabajos para Instaurar el Reino de Cristo en todas las naciones pues tal fue el mandato divino, para la salvación, HASTA HACE POCO EN QUE ALGUIEN LES DIJO no evangelizar sino dialogar, perdió el norte, y ya no sabe cual es su Misión.

    Hechos 4; 13 (Anás y Caifás y todo el consejo de Ancianos refirièndose a San Pedro y San Juan)
    -¿qué haremos con estos hombres? El milagro que han hecho es notorio y lo saben todos los habitantes de Jerusalén; no podemos negarlo. No obstante, para que no se divulgue más entre el pueblo, los amenazaremos, para que no vuelvan a hablar a nadie en nombre de ése.
    Así que los llamaron y les prohibieron terminantemente hablar y enseñar en el nombre de Jesús. Pedro y Juan respondieron:
    -¿Les parece justo delante de Dios que les obedezcamos a ustedes antes que a El? Porque nosotros no podemos dejar de halar de lo que hemos visto y oído.

    AHORA NOS HAN CONVENCIDO QUE ES triunfalismo EVANGELIZAR O HACER PROCELITISMO, esto es EVANGELIZAR en Nombre de Jesús. ¿y nosotros ahora si creemos que debemos que obedecer a los hombres primero que a Dios…?

    Cuanto hemos cambiado…

  8. Y COMO NO HAY NADA NUEVO BAJO EL SOL

    VEAMOS, HEREJÍAS: GNOSIS

    El mayor peligro para la joven Iglesia cristiano-gentil, tal vez el máximo con que jamás se había enfrentado, fue la gnosis (o el gnosticismo).
    Esencialmente se trata de un movimiento religioso pagano de los primeros siglos de nuestra era. La gnosis herético-cristiana, que es la única que interesa a la historia de la Iglesia, es sólo una parte de este vasto y complejo movimiento, que en el fondo no es más que una mezcla de religiones (sincretismo).
    Este sincretismo, con sus casi siempre inextricables y confusas proliferaciones, sus múltiples variedades y su mezcolanza de ideas religiosas, ha sido una de las fuerzas determinantes de la vida psíquico-espiritual de la humanidad de la ecumene … las religiones populares como las ideas filosóficas se penetraron mutuamente: se intercambiaron nombres, imágenes, figuras y mitos o interpretaciones del origen del cosmos, de la purificación del pecado y del perdón. Todo andaba mezclado y malinterpretado por los hombres cultos, tan escépticos como ansiosos de religión, o burdamente materializado por el pueblo supersticioso.
    El sincretismo, dondequiera que de una u otra manera se ocupó de las ultimidades metafísicas, fácilmente se hizo panteísta o cuando menos panteizante… Cuando la gnosis trabaja con elementos cristianos, el proceso de mixtificación SE EVIDENCIA ASIMISMO EN LA REELABORACION DE LA LITERATURA APOSTOLICA RECIBIDA, que «es arreglada, recopilada y completada con productos propios» (Schubert).

  9. Adriana, agradezco que te hayas metido en la charla, cuantas más voces, mejor; más rico el intercambio.

    Es cierto que Jesús no dijo «vayan y dialoguen», pero tambiés es cierto que la evangelización y el mensaje se transmite principalmente a través de la Palabra (lo que implica diálogo). Tampoco Jesús dijo «no aborten» o «no realicen experimentos con células madre», sin embargo no creo que esa ausencia de expresión literal nos habilite a decir que Jesús no se oponía a esas cosas.

    Cuando Jesús dialogaba con Judíos no les pedía que dejaran de creer en lo que ya creían (de hecho, no a todos les pedía que lo siguieran). Por supuesto que aporto una gran novedad a la revlación de Dios, pero tambièn dijo que no venía a cambiar nada de lo que estaba escrito. Yo no veo incompatible el diálogo ecuménico con la evangelización (entendiendo el diálogo ecuménico no como un medio para lograr la unión de las religiones en una única religión; sino uniéndolas en una comunidad espiritual de quienes siguen y creen en Dios). La evangelización debería ir destinada a los que no conocen a Dios.

    Los textos que citas son muy bellos y especialmente motivadores para la misión, pero si te fijas no hablan de cambiar la religión del otro (por supuesto que esto está sujeto a interpretaciones). Hablan de conversión (de vida, no de religión); de arrepentirse de los pecados; de creer. Por supuesto que habla de salir a bautizar, pero el que se condena no es el que no se bautiza, sino el que no cree.

    El relato de Hechos yo lo asocio más a no callar el mensaje salvífico por temor a las consecuencias, no tanto a la evangelización en sí. El diálogo con otras religiones no es callar nuestra fe o descreer de lo que creemos, simplemente es aceptar que el otro cree en algo distinto pero con muchas similitudes, y eso es lo que nos hermana.

    Y lamento diferir con vos en cuanto a las imposiciones de la fe. La historia está llena de casos, desde que el cristianismo fue la religión oficial del Imperio Romano hasta nuestros días, hubo tristes ejemplos de la imposición de la fe por la fuerza. Eso, en mi opinión no es evangelizar.

    Saludos

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