¡UFFF! ¡HAY TANTO QUE DEVOLVER AL ORDEN…!

El Vaticano publicará el lunes un texto de 20 páginas que apunta a instruir a los obispos para ser más cuidadosos y selectivos cuando comienzan con las denominadas «causas» para la santidad. El procedimiento comienza a nivel local cuando los obispos empiezan a recopilar evidencia para apoyar la petición de santidad para una persona que, luego, se traslada al Vaticano en una siguiente etapa.

Bajo el reglamento del Vaticano, el procedimiento no puede siquiera comenzar antes de que se cumplan cinco años de la muerte del potencial candidato para santidad. Esto, para permitir mayor tiempo de reflexión al respecto. El Papa Juan Pablo II hizo una excepción a la regla de los cinco años cuando permitió dar curso al procedimiento de santidad para la Madre Teresa de Calcuta, el que comenzó en India cuando aún no se cumplían dos años de su muerte, en 1997.

El actual Pontífice, Papa Benedicto XVI, rompió la regla para el proceso de santidad de Juan Pablo II, que fue iniciado por la arquidiócesis de Roma apenas seis semanas después de su deceso, en el 2005. Bajo el pontificado del Papa Juan Pablo II, el Vaticano fue criticado por algunos por haberse convertido en una «fábrica de santos». Juan Pablo II, que reinó por cerca de 27 años, beatificó cerca de 1.340 personas y canonizó a unas 500, más que todos sus predecesores juntos, desde que el actual procedimiento se instauró en 1588. La beatificación es el último paso antes de la santidad en la Iglesia Católica Romana.

Benedicto ha tomado un camino diferente, delegando las ceremonias de beatificación y presidiendo sólo en las de canonización, la última etapa del proceso.

De todos modos ya hay una nueva excepción en marcha. La de la Hna. Lucía de Fátima. Ya se aprobó el proceso de beatificación a 3 años de su deceso. Pero, claro, quienes creemos en la Aparición de Nuestra Señora en Fátima, sabemos que Lucía fue confirmada en gracia por la Santísima Virgen  en persona… ¿qué duda cabe al respecto?

Un comentario sobre "¡UFFF! ¡HAY TANTO QUE DEVOLVER AL ORDEN…!"

  1. Santos, son aquellos que han amado a Dios, al prójimo y se han entregado en cuerpo y alma a la construcción del Reino de Dios, y no ocupan de Títulos (de hombres) para ser o dejar de ser Santos.

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