El Obispado de Santa Rosa anunció este domingo que la comunidad católica realizará el martes una marcha que culminará con una protesta frente al Centro Cívico, sede del Gobierno pampeano, para repudiar la ley de abortos no punibles aprobada el jueves por la Cámara de Diputados.
Voceros del obispado local confirmaron a DyN que la protesta será realizada por el grupo autodenominado «Ciudadanos por la vida», que mantiene la esperanza de que el gobernador Carlos Verna (PJ), o bien su sucesor Carlos Jorge (PJ), veten la ley sancionada.
La norma fue aprobada por 18 votos a 5 en una agitada sesión llevada a cabo el jueves, cuando un importante grupo de católicos copó las gradas de la Legislatura provincial acusando de «asesinos» a los diputados y tratando de impedir con rezos el tratamiento.
La ley regula la práctica del aborto no punible en los hospitales públicos y, a través de ella, se garantizan, sin necesidad de autorización judicial, las intervenciones médicas para la interrupción del embarazo.
También prevé la atención médica y psicológica de la mujer pre y post aborto, en los casos tipificados en el artículo 86 del Código Penal: peligro para la vida o para la salud integral de la mujer y violación a una mujer idiota o demente. Otro de los puntos indica que los médicos que por razones de conciencia no quieran practicar el aborto, tendrán que informarlo por escrito a las autoridades hospitalarias y deberán ratificarlo cada dos años.
A partir de la aprobación, el Ejecutivo tiene 10 días hábiles para promulgarla o vetarla, total o parcialmente, a partir de recibirla, y por eso los católicos anunciaron que reclamarán a las autoridades que veten la Ley de abortos.
El jueves, apenas se aprobó el proyecto, el obispo de Santa Rosa, Fidel Brédice, expresó su «total repudio» a la ley que, opinó, «no deja de ser un acto inhumano y contrario a la ley natural que ahora es claramente inconstitucional».
A la vez, el prelado aseguró que «todo ser humano tiene derecho a la vida» e insistió en que las autoridades «deben procurar, ante todo, la defensa de éste, que es el primero de los derechos humanos porque el aborto es un delito de lesa humanidad contra inocentes».

Lo que ocurre es que ya no hay gobernantes ni autoridades, sino gente que manda, que tiene poder y lo apkica, que no es necesariamente los mismo.
Lumasa
ME HUBIERA GUSTADO QUE LOS PADRES DE LOS LEGISLADORES QUE APROBARON LA LEY HAYAN TENIDO UNA ACTITUD VALIENTE EN DEFENSA DE LA HUMANIDAD, NO LOS HUBIERAN CONCEBIDOS A ESTOS HIJOS.
NO HAY DERECHO HUMANO QUE VALGA MÁS QUE OTRO DERECHO HUMANO. SI HAY UN DERECHO PRINCIPAL Y PRIMARIO Y ES EL DERECHO HUMANO A LA VIDA, QUE EMPIEZA EN EL SENO MATERNO.-
LAMENTABLEMENTE HAY GENTE INTELIGENTE QUE COMO PERSONAS PIENSAN MAL. SER INTELIGENTE NO ES SINÓNIMO DE SER BUENO, HONESTO, RESPONSABLE. Y CUIDADO QUE ESTALEYES SURGEN POR IMPERATIVOS DE PAISES EXTRANJEROS.-
¡Sigamos luchando en todo el mundo¡ Ni un bebé muerto más. ¡viva la vida humana don de Dios¡
Hace un tiempo visité el centro de abortos de Leroy Cahart en Omaha, Nebraska, EEUU, donde se practican abortos “por nacimiento parcial”. Pude ver, incómodamente, un lugar totalmente repulsivo y lleno de maldad humana. Solamente con mirar el dilapidado centro para reparación de vehículos convertido en una fábrica para matar bebés, y la suciedad en toda el área, no pude menos que pensar que el mal del aborto degrada todo lo que toca. El aborto no es solamente una plaga social; es también una negación espiritual del plan de Dios para la felicidad y el bienestar del ser humano. Cuando Dios dice “¡sí!” a la vida y la fertilidad, el demonio grita un rotundo “¡no!”
El poder espiritual del aborto consiste en su perfecta violación de todos los mandamientos de Dios. En primer lugar, la mayoría de los abortos son pecados contra el sexto y el noveno mandamientos (adulterio, fornicación y lujuria).
Ciertamente, el aborto es un pecado contra el quinto mandamiento, que prohíbe el homicidio directo.
De la misma manera, viola también el tercer mandamiento, porque la inmensa mayoría de los bebés mueren por aborto los sábados, que son días de mayor actividad comercial de los centros de abortos. (El sábado es, tradicionalmente, el día de observancia judía, que fue trasladado al domingo por la Iglesia Católica luego de la resurrección de Cristo.)
Hispanos por abortos
El aborto constituye también un revés del cuarto mandamiento, pues el padre y la madre “deshonran” al niño de la manera más espantosa, maldicen la santidad de Dios en su segundo mandamiento, que se manifiesta en Su única criatura hecha “a Su imagen y semejanza” (Génesis 1:27).
Por ser una falsa religión, el aborto constituye una violación del primer mandamiento que prohíbe la veneración de deidad alguna fuera de Dios. No cabe duda de que esta “religión” se sostiene a base de un sistema altamente sofisticado de falsedades y engaños, que llevan a la mujer a acudir al centro de abortos, todo lo cual viola también el octavo mandamiento: “No levantarás falso testimonio”.
Más aún, el aborto nos roba, a nivel personal y nacional, de nuestras esperanzas para el futuro, cimentado en nuestros bebés, rechazando así el séptimo mandamiento: “No robarás”. Todos aquellos que estudian el asunto de la inmigración, deben recordar que la presencia de más de 40 millones de inmigrantes hispanos en EEUU, ha llenado el vacío dejado por la destrucción de 47 millones de nuestros propios niños por medio del aborto. Esa destrucción ha ocurrido a partir de la decisión judicial a favor del aborto, llamada “Roe v Wade”, que el Tribunal Supremo de EEUU emitió el 22 de enero de 1973. Aquel dicho “la naturaleza aborrece un vacío” tiene tanta verdad en los asuntos de la demografía, como en los de la física.
Una verdadera fuerza espiritual
Finalmente, el décimo mandamiento, que prohíbe codiciar los bienes del prójimo, trata sobre el pecado capital de la avaricia, que es precisamente lo que motiva a los aborteros. En ocasiones se oye a los aborteros decir que odian el aborto, pero ellos aman el dinero que hay detrás de ello.
El aborto es como una gran vorágine espiritual que hala a las personas hacia el interior de sí misma, y hasta la Iglesia también podría verse comprometida por este mal. La mayoría de los pecados enumerados son pecados de comisión. Pero los pecados de la Iglesia son pecados de omisión inspirados por el aborto – lo cual se ve en el terrible silencio de los sacerdotes sobre este tema, los líderes políticos ‘católicos’ herejes que apoyan el aborto, la fácil justificación del aborto por educadores católicos, la falta de verticalidad moral del personal médico católico en cuanto a los anticoncepticos abortifacientes y la esterilización, y la lista continúa.
Todo lo que he señalado tiene el propósito de informarles de que el aborto es una fuerza espiritual que rechaza el plan de Dios para el amor, la vida y la familia. El aborto no solamente destruye los cuerpos, pues también destruye las almas; y esto, tomando en cuenta la eternidad, es la gran obra maestra del demonio.
Padre Thomas J. Euteneuer
Presidente de HLI
Paz y Bien para todos.