Andreas Herren, portavoz de prensa de la FIFA, aseguró que «lo que para unos es valioso y sagrado, para otros es una provocación». Con esta afirmación, el máximo organismo del fútbol mundial tiene pensado prohibir los mensajes religiosos en los campos de fútbol porque cree que pueden ofender a otras creencias.
Con la excusa de “prevenir problemas en el fútbol” Andreas Herren abrió una polémica que tendrá como resultado que el fútbol no sirva de plataforma para casi nada. Dejando de lado que la religión es para muchos jugadores lo que le da fuerzas para jugar el partido y sentirse futbolista, la FIFA considera que la religión es un asunto personal que no tiene que hacerse público.
Una de las grandes imágenes de la última final de la Liga de Campeones fue ver al brasileño Kaká, con los brazos extendidos y una camiseta blanca en la que se leía: “I belong to Jesus” (pertenezco a Jesús). El mediocampista del Milan siempre reconoció que todo lo que es como futbolista y como persona se lo debe a la religión.
Aun con estas afirmaciones tan rotundas, la FIFA quiere ser “políticamente correcta” y evitar cualquier tipo de polémica. En caso de que algún jugador no acate las disposiciones de la FIFA y lleve un mensaje en la camiseta no será sólo él sancionado, sino todo el equipo. La sanción dependerá de cada caso particular. El árbitro tomará constancia del hecho y la FIFA fijará la sanción.
Muchos piensan qué sucedería si las sanciones se aplican a un jugador musulmán.
Según la FIFA, los mensajes políticos o religiosos no tienen razón de ser en el mundo del fútbol.

Y, si lo jugadores están obligados a saludar con el ritual masónico:mano en el corazón. Gesto ecuménico, neutro PARA LA GILADA que es incontable.
Están cumpliendo lo que advirtió Nuestro Señor:»vine para dividir, no para unir». Claro, pero con otra perspectiva.
La FIFA esta pervertida.
Paz y Bien.