Letanías de antaño
La primera misa tridentina celebrada en una iglesia de Madrid tras el apoyo del papa Benedicto XVI solo consigue reunir a un pequeño grupo de adeptos.

De espaldas El cura, Raúl Olazábal, durante la misa.
Foto:JUAN MANUEL PRATS
La primera misa en latín celebrada ayer en Madrid tras la entrada en vigor del decreto del Papa que permite a los fieles pedir el rito en esta lengua levantó poca expectación. Apenas un puñado de nuevos feligreses, por curiosidad y cierta nostalgia, se sentaron con los habituales en los bancos de la Iglesia de San Luis de los Franceses, un templo ubicado en el elegante barrio de Salamanca y autorizado desde hace cuatro años por el cardenal Antonio María Rouco para dar la misa según el ritual de san Pío V.
Reliquia de los años 60
La liturgia con su famoso Et introibo ad altare Dei («Y me acercaré al altar de Dios»), las ropas del celebrante, sus ayudantes y monaguillos, la profusión del incienso y el sonido de las campanillas para subrayar la solemnidad de algunos momentos como la consagración parecían una reliquia. Como en los viejos tiempos previos a la reforma de 1969, el sacerdote Raúl Olazábal, joven, alto y delgado, ofició de espaldas y vestido con una casulla granate, bordada con hilos de oro, debajo de la cual asomaban los encajes del alba, con reiteradas genuflexiones y besos del altar.
«El Papa ha elegido con acierto la fiesta de la exaltación de la Santa Cruz para autorizar de manera universal la misa que celebramos», resaltó el oficiante durante la homilía, única parte de la larga ceremonia (70 minutos) en la que se oyó el castellano. De paso, explicó con un ejemplo que este rito no excluye a otros: «Es como si uno se compra un coche verde y critica o se opone a que otros lo adquieran de otro color», comentó el padre Raúl, sacerdote del Instituto de Cristo Rey, fundado en Francia en 1990.
Varias familias, incluso con bebés, parejas maduras y jóvenes, mayoritariamente chicos, predominaban entre los asistentes, guiados en las letanías por una pianista cantante. Solo una minoría de los 120 asistentes hicieron uso del pequeño cuadernillo, dejado sobre los bancos, con la versión en latín y castellano de la liturgia.
Joya teológica
«Las misas deberían ser todas en latín, la lengua universal de la Iglesia. Para ceremonias menores puede valer cualquier lengua vernácula. El que no la entienda es debido a su propia ignorancia», dijo a la salida Mariano López, catedrático de latín, que acudió con su hijo.
«Nunca se debió perder este rito. Nadie entendería que en el canto gregoriano, otra joya cultural y teológica, se utilizase otra lengua que el latín», decía Daniel, un joven entusiasta de esta celebración. Alicia, religiosa de origen latinoamericano, comentó emocionada: «Por primera vez en mis 39 años he podido participar en una misa tridentina. Te llega al corazón. Pienso que nuestra valiosa tradición y la riqueza de la misa tradicional son invaluables».
Fuente: http://www.diariocordoba.com/noticias/noticia.asp?pkid=349488

Paciencia ! Ya vendran mas !
Esto fue publicado en ZENIT:
El uso de la liturgia de antes del Concilio, una invitación a la unidad
Según el presidente de la Conferencia Episcopal italiana
ROMA, martes, 11 junio 2007 (ZENIT.org).- En su discurso inaugural al Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal italiana (CEI), reunido en Roma, este lunes, monseñor Angelo Bagnasco, presidente de la misma, calificó la aplicación del «motu proprio» «Summorum Pontificum» como una «medida encaminada a unir y a enfervorizar a la comunidad cristiana».
El presidente de la CEI subrayó su «pronta e incondicional colaboración» con Benedicto XVI, «en especial cuando surgen en la opinión pública voces críticas y discordantes».
Tras recordar que el objetivo del «motu proprio» relativo al uso de la liturgia romana, anterior a la reforma de 1970, «es claramente todo espiritual y pastoral», monseñor Bagnasco explicó, con palabras de Benedicto XVI, que «hace bien a todos conservar las riquezas que han crecido en la fe y en la oración de la Iglesia».
Es necesario «hacer todos los esfuerzos para que se haga posible, a todos aquellos que tienen verdaderamente el deseo de la unidad, permanecer en esta unidad o reencontrarla nuevamente».
El prelado precisó que, con el Misal Romano promulgado por San Pío V y actualizado por el beato Juan XXIII en 1962, y el de Pablo VI de 1970, «no habrá dos ritos» sino «un uso doble del único y mismo rito», que «todos queremos esté cada vez más en el centro de la dinámica eclesial, oportunidad de una plena reconciliación y de una unidad viva en la misma Iglesia».
Según el arzobispo de Génova, «el Papa anima a adoptar una clave de lectura inclusiva, no de oposición «, porque «tanto en la historia de la liturgia como en la vida de la Iglesia, hay crecimiento y progreso, pero ninguna ruptura» y «es la solicitud por la unidad de la Iglesia ‘en el espacio y en el tiempo’ la palanca que mueve a Benedicto XVI, una tensión que fundamentalmente corresponde al sucesor de Pedro».
El presidente de la CEI subrayó que «esta pasión por la unidad debe mover a cada cristiano y a cada pastor ante las perspectivas que se abren con el ‘motu proprio’».
«Por tanto, no se trata de búsqueda de un propio lujo estético, desligado de la comunidad, y a lo mejor en contraposición a otros –añadió– sino de voluntad de integrarse cada vez más en el Misterio de la Iglesia, que ora y celebra, sin excluir a nadie y sin impedimento cerrado hacia otras formas litúrgicas o respecto al Concilio Vaticano II».
«Sólo así se evitará que un procedimiento encaminado a unir y a enfervorizar a la comunidad cristiana sea en cambio usado para herirla y dividirla», añadió.
Sobre la cuestión que tanto ha atraído la atención del mundo incluso no eclesial, monseñor Bagnasco se mostró «razonablemente optimista sobre la mejor valoración del ‘motu proprio’ en la vida de nuestras parroquias», afirmando confiar en el hecho de «que tales preocupaciones pesimistas, surgidas inmediatamente, se revelarán pronto infundadas»
«El sentido de equilibrio que, desde siempre, caracteriza a nuestro clero y, por tanto, a nuestra pastoral -concluyó el presidente de la CEI- hará encontrar, gracias a la acción moderadora de los obispos, los modos justos para hacer germinar el pimpollo nuevo de la planta viva de la liturgia eclesial, y más todavía, en última instancia, para relanzar e incrementar la misma en su conjunto».
+IHS
En Langreo-Lada , Asturias, funcciona la Capilla de Sagrado Corazon de Jesus de la tradicion catolica.Tel. 98 567 6685
+Laudetur Iesus Christus
Excelente comentario de Monseñor Angelo Bagnasco, gracias hermano Sergio, por publicarlo. Bendiciones, Juan.