
ES INCREIBLE ESTA CARTA QUE PUBLICA EL SITIO ECCLESIA DE PARTE DEL PRESIDENTE DE LA COMISION DE LITURGIA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE ESPAÑA. SON VERDADERAMENTE ENEMIGOS DE LA SANTA MISA CATOLICA… LA CONSIDERAN UNA INVOLUCION Y HASTA UN MAL… Y PIENSA QUE EL PAPA LO HACE PARA… BUENO… CONCILIARSE CON LOS LEFEBVRISTAS…
CARDENALES CONTRA CARDENALES… OBISPOS CONTRA OBISPOS…
Tras una campaña mediática difícilmente imaginable antes de que se produjera, finalmente se ha publicado el Motu Proprio Summorum Pontificum. Ahora que lo tenemos delante, junto a la Carta dirigida a los Obispos que lo acompaña, podemos tratar de comprender el contenido, y su significado.
Debemos comenzar afirmando que se trata de un documento firmado por el Papa, y que ha de ser recibido con respeto y atención. Y que, en la noble intención que lo motiva, trata de sanar conflictos que se manifestaron especialmente en el inmediato postconcilio. La cuestión que ahora se plantea es si se logrará este objetivo. Todos desearíamos que sí, pero el resultado no parece darlo por descontado el Papa, ya que en la carta prevé la posibilidad de replantear la cuestión dentro de tres años, si surgieran especiales problemas en la aplicación de este Motu Proprio.
El Papa desea la reconciliación con los seguidores de Monseñor Lefebvre; se trata de un claro gesto en esa dirección, aunque sabe bien que las diferencias no son sólo litúrgicas. Más aún, como afirmó el cardenal Ricard, presidente de la Conferencia de Obispos de Francia, en la presentación del documento, lo que Benedicto XVI afirma en la carta dirigida a los Obispos sobre la autoridad del Concilio Vaticano II y la bondad de la reforma litúrgica consecuente, es probable que haga el diálogo más difícil. Si el Papa tiende la mano, no transige con las convicciones de fondo. En efecto, el Motu Proprio se dirige en primer lugar a los católicos fieles al Papa y respetuosos con la autoridad del Concilio que desean poder celebrar la liturgia con los libros litúrgicos de 1962.
No hay muchas cosas nuevas en este documento papal. Muchas de sus disposiciones estaban ya en vigor tras “Ecclesia Dei Adfflicta” que amplió, aunque de un modo vago, la restrictiva legislación del documento de 1986 “Quattuor abhinc annos”. Este Motu Proprio recientemente publicado elimina ambigüedades y resuelve disputas, aunque algunas respuestas susciten no pocos recelos. Por ejemplo, deja claro que el uso de los antiguos libros litúrgicos nunca estuvo prohibido. La antigua forma nunca fue “abrogada”. Algunos piensan que sí lo fue. Éste ha sido hasta ahora un punto debatido.
¿Cómo debemos entender las siguientes afirmaciones del papa Pablo VI en la Constitución Missale Romanum de 3 de Abril de 1969: “Nos queremos dar fuerza de ley a cuanto hemos expuesto hasta ahora acerca del nuevo Misal Romano. Cuando Nuestro Predecesor san Pío V promulgó la edición oficial del Misal Romano, lo presentó al pueblo cristiano como un instrumento de unidad litúrgica y como un documento de la pureza del culto de la Iglesia. De modo análogo Nos… (…) Ordenamos que las prescripciones contenidas en esta Constitución entren en vigor el día 30 del próximo mes de Noviembre del corriente año (1969), primer domingo de Adviento. Queremos, además, que cuanto hemos establecido y prescrito tenga fuerza y eficacia ahora y en el futuro, sin que obsten, si fuere el caso, las Constituciones y Ordenaciones Apostólicas emanadas por Nuestros Predecesores, o cualquier otra prescripción, incluso digna de especial mención o derogació”? En esta misma línea, se puede plantear el problema de la coexistencia de dos fórmulas sacramentales, tanto en la celebración eucarística como en la celebración de la Confirmación, cuyas fórmulas pstconciliares están contenidas en las respectivas Constituciones Apostólicas, documentos de rango superior al Motu Proprio.
Las perspectivas manifestadas en la primera parte del Summorum Pontificum no son nuevas; sí son nuevas, sin embargo, las interpretaciones históricas, sobre todo en lo que se afirma respecto de Pío V y Pablo VI, y por las responsabilidades que se describen como confiadas a la Comisión pontificia Ecclesia Dei, que cobra un mayor protagonismo con este documento y, parece también, una mayor autonomía respecto a la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
Resulta llamativo que la responsabilidad que antes recaía en el Obispo diocesano ahora se desplace sobre el párroco, al que se invita a acoger gustosamente las peticiones de los fieles, procurando “que el bien de estos fieles se armonice con la atención pastoral ordinaria de la parroquia (…) evitando la discordia y favoreciendo la unidad de toda la Iglesia” (n. 5). Se trata de una disposición que ha de ser leída con atención e interpretada adecuadamente, para afrontar posibles dificultades tanto de carácter celebrativo como de pastoral y espiritualidad. Lo que sí es evidente es que ningún sacerdote puede ser obligado a celebrar con el misal de 1962.
En la carta que acompaña se pone de manifiesto la intensa participación del Papa en esta problemática. Y es llamativa la distinción que se hace entre forma ordinaria y extraordinaria que caracteriza “dos usos del único rito romano” (n. 1); podría ser una novedad práctica que nace ahora. Nunca en la historia se ha dado el caso de dos formas distintas de celebrar un único rito. Se trata de una situación nueva que, sin duda, requerirá futuras valoraciones en su praxis.
Con el Motu Proprio recuperan actualidad los antiguos libros litúrgicos; el documento cita cuatro: el Missale (ed. 1962), el Rituale (ed. 1952), el Pontificale (ed. 1961-1962) y el Breviarium (ed. 1962), pero habrá que añadir seguramente algún otro. Debemos subrayar que la carta afirma que “tampoco los sacerdotes de las comunidades que siguen el uso antiguo pueden, en principio, excluir la celebración según los libros nuevos”. Esto es muy importante. Es un modo suave, pero firme, de hacer reconocer a todos, incluso a quienes tienen simpatías lefebvrianas, que la Misa postconcilar es la Misa ordinaria de la Iglesia católica de Rito romano, y nadie puede rechazar su celebración como si no fuese válida.
No se puede ocultar que el documento papal deja abiertas algunas cuestiones que podríamos calificar como problemáticas. En primer lugar, el aspecto relativo a la lengua latina. El latín no está ligado al Misal de san Pío V o al del beato Juan XXIII. La liturgia romana tiene como lengua oficial la lengua latina: el Misal de Pablo VI (ed. 1970 y 1975) y de Juan Pablo II (ed. 2002) están editados en latín. Por tanto se ha de desechar la identificación entre latín y liturgia preconciliar; la mera nostalgia del latín no justifica el abandono de la misa postconciliar, que también se puede celebrar en latín.
Una segunda cuestión problemática tiene que ver con la expresa petición que el Concilio realizó respecto a abrir a los fieles con mayor abundancia la mesa de la Palabra de Dios. Con el Misal de 1962 se pierde toda la riqueza del Leccionario actual y, consecuentemente, se resentiría también la predicación. La Comisión “Ecclesia Dei” clarificó hace años que es posible, no obligatorio, usar el leccionario del Misal Romano promulgado por Pablo VI, el leccionario fruto de la reforma litúrgica postconciliar, en el Misal de Juan XXIII. Nunca se detalló cómo hacerlo, y ahora se reabre la cuestión.
En tercer lugar, será empobrecedor abandonar la oración de los fieles y volver a la única plegaria eucarística, el Canon romano, venerable por su antigüedad, pero menos que la actual Plegaria eucarística II, más antigua. También éstos son valiosos tesoros de los que se verán privados quienes regresen exclusivamente a la misa de 1962.
Pueden parecer preocupaciones exageradas, pero se trata de temores presentes en el corazón de los cultores de la liturgia. Ello no impide, obviamente, que se pueda valorar positivamente el esfuerzo del Santo Padre por animar la recuperación de la paz y la unidad en la Iglesia, también en el campo litúrgico. Pero tampoco podemos ni debemos olvidar, que las dificultades no están sólo, ni principalmente, en nuestro ámbito litúrgico.
El Papa exhorta en su carta, como ya lo había hecho recientemente en la Exhortación apostólica postsinodal Sacramentum Caritatis, a un cuidado mayor de las celebraciones litúrgicas, y ello nos induce a pensar que donde la misa celebrada en su forma ordinaria se haga bien, no habrá tentación de pasar a la forma extraordinaria. En el fondo, no deja de ser si no una invitación a todos, ministros ordenados y fieles laicos, en definitiva a todas las comunidades eclesiales, a una celebración cuidada y profunda del Misterio de nuestra fe.
Juan María Canals, cmf
Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Liturgia de la Conferencia Episcopal Española

Comprendido el mensaje de Padre Canals. Sin embargo me permito disentir en lo que afirma respecto a que el actual motu proprio no supone gran diferencia al de 1988 «Ecclesia Dei adflicta» pues como recuerda el Papa,allí se hacía una apelación a la generosidad de los Obispos, que no se dio en muchísimos lugares Cfr. Cardenal Rubiano -Bogotá- o el Secretario del Cardenal Villot y arzobispo de Reims, Monseñor Jordan,cuestión en la que tuvo que intervenir el Arzobispo Camilo Perl, secretario de la comisión Ecclesia Dei. Son dos botones de muestra.
Es verdad que la liturgia de la Palabra ha sido un enriquecimiento en el Novus Ordo, así como la oración de los fieles y los nuevos prefacios. Por ello mismo el Santo Padre no da por concluida su obra y advierte de que el Misal del Beato Juan XXIII se mirará en el de Pablo VI, y éste a su vez revestirá un tono de sacralidad que hará recordar el usus antiquior.
Aunque por el momento me parece muy bien que se haya autorizado la Misa Tridentina Rito de San Pio V, que es la misa de siempre y la verdadera, la otra misa para mi no es misa.
Sin juzgar intenciones personales, creo que esto del Mutuo Propio,no lo hace con la intención de volver a la Tradición católica. Nunca se debe olvidar de que la Revolución avanza con un pie por delante y otro por detrás. La mayoría del clero quierase o no está comprometida con la destrucción de la Iglesia, algunos menos, otros mas pero a la larga casi todos por via de la obediencia mal entendida han traicionado a Nuestro Señor, porque el problema es claro, si hay buena intención de volver a restaurar la Misa, entonces no se puede liberar el rito tridentino (que por lo demás tengo entendido que nunca fue prohibido oficialmente) y seguir con la otra misa. No, el papa como máxima jerarquía dentro de la Iglesia debe Volver a la misa Tridentina y suspender la otra, no puede juntar el bien con el mal porque esto cusa confusión al no condenar la otra misa y la gente no ve el mal. Además aparte de liberar la misa, no condenan todos los errores y eregías del concilio Vaticano II.
Para mi esto es una tomadura de pelo del vaticano. No existe otra salida que la vuelta completa a la Trdición, el resto es una estrategia para dividir y terminar con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, que es la verdadera Iglesia Católica de Nuestro Señor. No cabe duda de que estamos entrando al final de los tiempos. Creo que esto no lo arregla nadie porque el mundo y la mayoría está claramente del lado de la Revolución y va mas allá de las fuerzas humanas. El único que puede arreglar esto, es nuestro Señor jesucristo, nadie mas.
Este es otro Obispo que tampoco va a hacer nada en obediencia al Santo Padre. Otro caso de desobediencia. Y luego se llenan la boca hablando de la Sociedad de San Pio X. Me pregunto como se llamara esta sociedad a la que todos estos curas pertenecen y no quiere dar la cara ni decir el nombre.
Que va a hacer este Obispo en la Misa Novus Ordo ? Poner cara mas seria ? Y asi va a garantizar que los fieles no le pidan la Misa de San Pio V.
Los fieles no concelebran la Misa, es el Sacerdote. La oracion de los fieles sobra en la liturgia tridentina. Si quieren que halla mas instruccion entre los fieles se puede hacer a traves de cursos de religion. Mirense en el espejo de los protestantes que dan muchas clases de Biblia, mal interpretadas, claro esta, pero las dan. Asi que si tanto le preocupa perder la lectura del Antiguo Testamento puede organizar cursos en sus parroquias y no esperar el ciclo de 3 anos para que los fieles lean la Biblia completa segun este leccionario. Y de verdad con una homilia dominical tampoco van a aprender sobre el Antiguo Testamento y los Salmos a no ser que tomen cursos y lean por su cuenta. Asi que ese topico de preocupacion es falso.
Tambien hay algunas malas interpretaciones del Motus Propio de parte del Obispo que me voy a tomar la atribucion de decir que son hechas con total candidez para asi escribir que no estoy pensando mal.
Las dos Misas no se pueden entrelazar jamas. Podran cambiar el Santoral del dia pero las partes de la Misa no la pueden tocar jamas. La Misa «ordinaria» quizas tome algunas partes de la Misa de San Pio V. No se cuales. Quiza la lectura de los dos Evangelios que siempre se hacen. No se. Pero espero que con la ayuda de DIOS la Misa de Pablo VI pase a ser «extraordinaria» para eventos con protestantes que es para lo unico que sirve.
Tambien vemos que esta dolido porque le quitaron la potestad de decir no a la Misa de San Pio V. Le voy a dar una noticia al Senor Obispo y a todos los Sacerdotes que le estan poniendo peros a esta Misa. Si siguen asi van a terminar con otro Motus Propio donde el PAPA les va a decir que el Sacerdote tampoco tiene que preocuparse por asumir la responsabilidad porque va a ser su obligacion celebrar una Misa Tridentina diaria. Dicen que al que no quiere caldo le dan tres tazas.
«…En efecto, el Motu Proprio se dirige en primer lugar a los Católicos fieles al Papa y respetuosos con la autoridad del Concilio…», por supuesto, quien no pertenece a la SANTA IGLESIA CATÓLICA, APOSTÓLICA Y ROMANA, no debiera opinar, pero en razón a que si lo hacen, les hago la siguiente proposición a los integristas que aquí han opinado, dicen ser seguidores de JESÚS, actúen como ÉL actuaría, mediten antes de defender lo que creen correcto, hagan discernimiento con la PALABRA de DIOS, no ofendan ni descalifiquen, todo lo que digan, díganlo en el AMOR del SEÑOR, acepten que no todos piensan como Uds. y que su forma de hablar puede escandalizar a mas de alguno, háganle caso a SAN PABLO, cuando nos dice quen no hagamos cosas que puedan escandalizar y destruír la Fé de otros hermanos, todo lo que hablen que sea para construcción y no destrucción, yo jamás he cuestionado las directrices de la Iglesia y le doy gracias a MÍ DIOS, por haberme dado Espíritu de Obediencia, no he leído ni visto la película «El Código…» porque así me lo ha indicado la Iglesia y punto, no cuestiono a mí Iglesia, por eso pertenezco a ella y le sirvo en la medida de mis posibilidades, soy un laico no otra cosa, separado en mí matrimonio y porsupuesto que no tengo pareja, sí lo hiciera, no sería Católico, no soy «Católico a mí manera», esos en realidad no lo son, ni soy como «el cura Gatica que predica y no practica», se le hacen familiares los dichos Don Enrique, sí, soy chileno. Que el SEÑOR JESÚS, JUNTO AL PADRE Y AL ESPÍRITU SANTO LOS COLME DE BENDICIONES Y DE SU AMOR. Juan.
De verdad que de leer tantas objeciones a las dos Misas estoy desgastado. Que cada cual vaya a la Misa que mas le haga sentir a DIOS, que eso es lo que quiere el PAPA. Unamonos. Y paremos ya de criticarnos unos a otros y por favor ayudemonos porque al menos yo asisto a las dos Misas y me considero tan Catolico como cualquiera de los que han escrito sus comentarios. Solo tratemos de buscar la forma de orientar a algunos curas y obispos que estan como atrincherados en uno y otro lado, o sea unos cuestionan a los feligreses que quieren la Misa Tridentina porque no la quieren celebrar y otros solamente quieren celebrar la Misa Tridentina. DIOS mio pon tu mano para que halla unidad !
Alguno de ustedes aparte de DIOS sabe como arreglar este arroz con mangos y que todos nos unamos?
El que lo sepa que me avise ! Gracias y que DIOS les bendiga. Y les puedo decir “Quam maladium evacuatorium est posidium guava inmaturis non costrenieris pubis”.
Ave Maria Purisima ! Sin Pecado Concebida !
A Sergio: gracias, por fin comentario lógico, bendiciones, Juan.
A Juan: Por nada Juan, es lo menos que debemos hacer.
Bendiciones a ti y todos los que opinan en este sitio.
Que DIOS nos ilunine a todos para lograr la unidad tan
deseada por SS.
Ya no existe ningun pretesto para no estar en cisma con la santa Iglesia Catolica ya es permitido celebara de una manera sobria y solemne, y gracias al vicario de Cristo, se rescatara nuevamente la solemnidad que se ha perdido por los liberales y progresistas