INDIOS RENEGADOS

Comunidad mapuche rechaza la beatificación de Ceferino Namuncurá

 

El coronel Manuel Namuncurá y
su hijo Ceferino

FOTO VISTA EN EL ULTIMO ALCAZAR

 

La Coordinación de Organizaciones Mapuche (COM) rechazó hoy la beatificación de Ceferino Namuncurá, el primer argentino y primer indígena de este país que recibirá esta distinción, por considerar que la Iglesia católica se lo llevó a Europa ‘vivo y lo devolvió muerto y sin identidad’.
No les aceptamos este perverso título para un hermano nuestro que murió a manos de la colonización. Desterrado de su tierra de origen, lo consumió la tuberculosis’, dijo la COM en un comunicado firmado por su portavoz, Jorge Nahuel.
El texto, escrito bajo el título de ‘Ceferino, un santo regalo’, añade que la beatificación de Namuncurá es un ‘regalo’ que no pidieron y consideraron al Papa Benedicto XVI como ‘un manipulador que dijo hace poco que la religión católica no había sido impuesta’ a los aborígenes.
Nahuel afirma que la beatificación es ‘una distracción para un pueblo que ya no se distrae’. ‘Se lo llevaron vivo, lo devolvieron muerto y para disimular semejante asesinato prometen devolverlo con título de semi-héroe beato o santo’, señala el comunicado.
El Vaticano anunció la beatificación de Namuncurá el pasado día 6 y la ceremonia se realizará en la sureña provincia argentina de Río Negro, tierra en la que vivió el indígena, el próximo 11 de noviembre.
El milagro atribuido a Ceferino y por el cual será beatificado se produjo en el 2000, cuando una mujer de 24 años de la provincia de Córdoba (centro del país) pidió intensamente su intercesión ante Dios para salvarla de un cáncer de útero y se curó.
Ceferino, hijo de un cacique mapuche, falleció en Roma de tuberculosis en 1905 cuando aún no había cumplido los 19 años, tras llevar una corta vida dedicada a la religión.
Las biografías del indígena reseñan que éste se educó con los salesianos en Buenos Aires y que soñaba con ser sacerdote para evangelizar a su pueblo.

Un comentario sobre "INDIOS RENEGADOS"

  1. Efectivamente, estoy de acuerdo con el análisis que se hace.
    Es denigrante incluso que la iglesia suponga que el pueblo puede ser tan ingenuo como para que se confunda con estas artimañas eclesiasticas.
    Un abrazo a la comunidad.
    Héctor Gurvit

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