El rabino León Klenicki, argentino residente en Nueva York y pionero del diálogo entre hebreos y cristianos, fue nominado por el papa Benedicto XVI para recibir una de las más altas distinciones concedidas por la Iglesia católica, en este caso a un teólogo del judaísmo.
El doctor Klenicki, director emérito de asuntos interreligiosos de la «Anti-Defamation League» (ADL), una de las organizaciones internacionales judías más importantes, será distinguido con la Orden de San Gregorio Magno por su histórica contribución para promover el diálogo entre católicos y judíos, acompañando el impulso renovador del Concilio Vaticano II en los años sesenta.
Esta misma distinción también había sido otorgada a otros argentinos, entre ellos Angel Centeno, secretario de Culto en los gobiernos de Arturo Frondizi y de Carlos Menem, Atilio Dell’Oro Maini, quien fue ministro de Educación, Presidente de la Unesco, primer director de la revista Criterio y uno de los fundadores de la Universidad Católica Argentina, y Miguel Woites, director de AICA.
El gesto de la Santa Sede desea expresar un reconocimiento formal y público a los servicios prestados por un no católico a lo largo de toda una vida dedicada a construir una sociedad más fraterna. La labor desplegada por el rabino Klenicki significa también una identidad con los principios que inspiran la labor apostólica de la Iglesia.
Klenicki nació en la Argentina, se graduó en filosofía en la Universidad de Buenos Aires y estudió en el «Hebrew Union College» de Cincinnati, Ohio, en los Estados Unidos, donde obtuvo su título de rabino, y en cuya Universidad se doctoró con una tesis sobre «El lenguaje místico de san Juan de la Cruz».
Además de sus funciones como director durante tres décadas del Departamento de Relaciones Interreligiosas de la «Anti-Defamation League», Klenicki fue profesor del Centro de Estudios Judíos de la Universidad de Cambridge (Gran Bretaña), y actualmente es profesor invitado de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), donde enseña teología judía.
En la Argentina es miembro del consejo académico del fondo editorial de la Fundación Carolina, colaborador de la revista Criterio y profesor visitante de la Universidad Austral. Ha publicado varios libros y numerosos trabajos en materia de diálogo interreligioso, especialmente con el judaísmo, y es considerado una verdadera autoridad en esta materia en el mundo.+

Parece que el paisano (de sus paisanos de enfrente del Mar Caspio…) tiene su sucia trayectoria. Fundación Carolina es como si fuese socio de Mister Bean (Zapatero). Esponsoreada por la flor y nata del Nuevo Orden Mundial (NOM) español.
Si fue profesor en Cambridge, no me caben dudas que es un masonacho º33, grados menos, y es la misma merde si es de los hermanitos 3 puntos. Sobre que es profe en la Universidad de Lovaina; en donde dan becas, par example: de «ciencias de la vida», «ciencias de la tierra y el espacio» y «demografía», me quedo con lo que decía papá: que los Belgas son unas bestias dañinas- irrecuperables.
Si es colaborador de Revista Criterio, es lo mismo que estar bancado por Anibal Ibarra (con perdón); una mescolanza de la «pior» calaña de la actual pedorra pseudo intelectual oficial en turno.
Si es «visitante» de la Univ. Austral, bueno, un Master en su «IAE», para ser miembro del NOM local -así cueste un guevo (scussi)- es lo mismo que ser eso: una reverenda caca.
Respecto a sus numerosos trabajos en materia de «diálogo interreligioso», quién mejor que el querido Antonio Caponnetto para que comente el genial cuento de León Bloy: «El Argumento Imprevisto».
Y respecto a la foto del rabino: la pucha, ¡que fiero el aspecto del coso ese!.
Para entender porqué hasta en el Vaticano los adulan:
http://www.eltraductorradial.com.ar/ET%20Grafico/El%20Traductor%2045%20-%2024%20Abril%202007.doc
El Papa (Vaticano II) dando el ejemplo de nuevo!…. Una cosa es la omisión, la obsecuencia, pero ¿manifiesta adulación?…..¿qué pretendemos esperar entonces de los obispos, sacerdotes y fieles?
Oremus Pro Pontifice…..¿por cuál?
Díos mío, que nazi este Esteban, ¿cuándo encontraremos un ámbito de discusión católica en todos sus valores, sin discriminación ni odios?
Tipos así dan lástima y ensucian nuestra imagen.