Cambio para el Tedeum del 25 de Mayo y de esa manera acentúan el repudio hacia la Santa Iglesia Católica… A pesar de que los representantes no son lo más idóneo, el signo es claro… Al aire libre, con artistas populares… ¿Que mas se puede esperar de este gobierno?

El monumento al Ejército de San Martín en el Cerro de la Gloria es el escenario elegido por la Presidencia para los festejos del 25 de Mayo que se realizarán en Mendoza. Por primera vez, el Tedéum no se hará en una catedral sino que será al aire libre, en lo alto del cerro y al pie de este monumento, que está siendo restaurado.
Desde el viernes y hasta ayer, el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli; el secretario de Medios, José Albistur, y varios de sus asesores estuvieron recorriendo los sitios en los que el presidente Néstor Kirchner, junto a Cristina Fernández y el gobernador radical Julio Cobos, celebrarán la fiesta patria y los cuatro años en el poder.
«Queremos darle un carácter popular a esta fiesta que hay que compartirla junto al pueblo», dijo Parrilli. Está previsto un espectáculo artístico de música popular. No se han confirmado los nombres de los artistas que participarán, pero los organizadores aclararon que «nadie cobrará por este show». Ya se sabe que el Tedéum no será celebrado por el arzobispo de Mendoza, José María Arancibia, porque para esa fecha estará de viaje. En su lugar la homilía la dará el obispo de San Rafael, José María Tausig.
El acto principal y la homilía serán en el Cerro de la Gloria, y los discursos y el espectáculo, en el anfiteatro Frank Romero Day, a un costado del cerro y en el mismo escenario de la Fiesta de la Vendimia. Se espera un palco nutrido por la presencia de justicialistas y radicales K.

ACTOR DEL CRISPAMIENTO
Señor Director
Cuán cerca estamos, de los cuatro años de mandato del Presidente, que acaba de manifestar:»A veces ni quienes predican el evangelio lo hacen, se imaginan para el común de la gente qué difícil que es, poner la otra mejilla».
Fiel ejemplo de su «estilo». Ya muchos hablan de un «estado» de crispación (irritación, exasperación) que se percibe, cuando surgen sus expresiones ante tribunas adictas y espectadores de manejo punteril.
La agresividad impera por doquier y ya supera entre los ciudadanos a la preocupación. Cualquier inconveniente en la calle, en una cola, entre vehículos, trámites etc. lleva a la gente a reacciones de agresividad. Lo palpamos a diario en todos los ámbitos.
El nerviosismo y su reflejo en acciones de enfrentamientos hasta por pequeñeces, se están apoderando, de la sociedad civil, como consecuencia, más que cualquier otro factor, de la política de confrontación, que se despliega desde los poderes públicos, sumado al «clima de inseguridad» que padecemos.
El ánimo de la gente se esta nutriendo de lo que recibe: Intolerancia para discrepar.
La iglesia ya dio su alerta través de Monseñor Bergoglio y no se percibe desde la Rosada dichos que inspiren tranquilidad. Buenos son los que aplauden, malos o complotados los que disienten.
Creo que a Kirchner ya no le quedan sectores contra quien embestir y siempre el pasado o los otros, son culpables de los males argentinos (Parece que asumió ayer o no vivió su gestión). No se otea en el horizonte que algo vaya a cambiar.
El sueño del unicato, la pretensión de manejar conductas atacando, de meterse en la vida de todos los que osan oponerse, terminan violando la libertad de los demás (al menos de los que callan por miedo a la verba atrilera).
Esto desde el escenario, ha contagiado a todos los habitantes (menos a los del palco oficial). El animo general y el mal humor han venido de la mano del actor del crispamiento, al que solo le falta cantar » rencor…mi viejo rencor…”
Saludos
Lic. Francisco Scolaro
DNI 4702585