REPERCUSIÓN TRAS REVELACIÓN DE EX KGB
“En el Vaticano se sabía de la campaña contra Pío XII”
Han tenido gran repercusión las revelaciones del ex general de los servicios secretos rumanos, Ion Mihai Pacepa, según las cuales la obra teatral «El Vicario» de Rolf Hochhuth, habría sido confeccionada y utilizada por el servicio de inteligencia soviético, KGB, para desacreditar al Papa Pío XII.
Las revelaciones del general de Estado Mayor Pacepa, ex consejero del presidente Nicolae Ceausescu, luego refugiado en los Estados Unidos, han sido publicadas por la «National Review Online», una revista telemática estadounidense que se ocupa de historia (cfr. «Moscow’s Assault on the Vatican»).
En estas memorias, el ex responsable de los servicios secretos rumanos narra también los intentos de infiltrarse en el Vaticano.
El padre Peter Gumpel, relator de la causa de beatificación de Pío XII, habló sobre la obra teatral «El Vicario» de Rolf Hochhuth, que suscitó la campaña de calumnias y descrédito sobre el pontificado del Papa Eugenio Pacelli. Recuerda que la obra original duraba ocho horas, y que según los críticos teatrales había sido «evidentemente escrita por un principiante», según informa la agencia Zenit
Para mejorar y hacer accesible su obra salió en ayuda de Hochhuth un hábil director y productor, Erwin Piscator, que según el jesuita «era declaradamente comunista. Refugiado en la Unión Soviética durante la segunda guerra mundial, trabajó en Alemania y en Estados Unidos en despachos y universidades notoriamente filocomunistas».
El padre Gumpel, experto conocedor del periodo histórico y de la política de la Santa Sede en esos años, sostiene que «no hay duda de que la reducción de la obra a sólo dos horas y el plan del texto con las calumnias contra Pío XII son atribuibles a la influencia de Piscator».
Sobre la responsabilidad de la Unión Soviética en esta operación, el padre Gumpel explica que «en el Vaticano se sabía desde hace mucho que la Rusia bolchevique estaba en el origen de esta campaña que buscaba desacreditar a Pío XII».
«Esto era confirmado por el hecho de que en los países de los comunistas tras las segunda guerra mundial, «El Vicario» de Hochhuth se representaba de modo obligatorio al menos una vez al año en todas las grandes ciudades», añade
«Si se van a ver los diarios y revistas comunistas, como «Unità» de Italia y «Humanitè» en Francia –afirma–, es fácil constatar la gran propaganda que hicieron y hacen todavía a la obra de Hochhuth. Por tanto, desde este punto de vista, no hay dudas respecto a la influencia comunista».
«En suma -indica-, no puedo sostener que Hochhuth fuera un agente de los rusos, pero que su obra estuviera en gran medida influenciada por aquél aparato, es evidente».
Según el padre Gumpel, gracias a «El Vicario», Hochhuth ha gozado de la propaganda de los comunistas pero también de los enemigos de la Iglesia, y es interesante notar que su representación fue rechazada en Roma pero también en Israel».
