DIGNITATIS HUMANAE II… (La caridad de la mayoría se enfriará, San Mateo 24,12)

POLEMICO FALLO JUDICIAL

Murió en accidente y, por ser pobre, le rebajan la indemnización

Un tribunal santafecino, consideró que la vida de un joven carenciado sólo vale 8 mil pesos al sostener que “sus sueños de progreso culminarán, por el peso de la realidad, transformándose en verdaderas utopías”. Y así avaló ese monto irrisorio en contraposición a los 57 mil pesos reclamados por familiares. La víctima había muerto tas un accidente de tránsito en el cual quedó probada la culpabilidad de la otra parte involucrada.

Como afirmó Bill Gates: «solo los ricos tienen derecho a tener hijos…» Pero nadie le hizo una demanda por discriminación….


La sentencia no reconoce la solicitud de resarcimiento económico reclamado por los guardadores judiciales (padres adoptantes) de Luis Antonio Alvarez, de 19 años, víctima de un accidente de tránsito ocurrido en 2001.

Aunque éstos reclamaron 57 mil pesos, la Cámara fijó una indemnización de sólo 8000 pesos en concepto de “pérdidas de chance” por la futura ayuda moral y material que hubiese aportado el joven a su hogar de no haber fallecido como consecuencia del accidente.

En su dictamen uno de los magistrados arguyó que debido a su situación careciente, la víctima nunca hubiese llegado a mejorar su situación económica.
El abogado Cristian Dayar, de la familia de Luis Alvarez, remarcó. «El razonamiento expuesto en la sentencia no es una derivación razonada del derecho vigente ni de los hechos comprobados en el juicio. Tampoco del análisis exhaustivo de los antecedentes jurisprudenciales».

Según Lubertino, la sentencia de los jueces afecta el principio constitucional de igualdad ante la ley. «Es un fallo claramente discriminatorio. Se puede hacer un planteo de inconstitucionalidad y pedir alguna sanción para los jueces», dijo.

El fallo del tribunal, compuesto por Lorenzo Macagno, Edgardo Loyola y Camilo Berger -este último se abstuvo de votar-, confirmó el del juez en lo civil, comercial y laboral de la 4a. Nominación de Rafaela, Juan Carlos Ramonda.

El propio Ramonda sostuvo que se basó en que Alvarez había dejado los estudios secundarios, y si bien había comenzado a trabajar días antes del accidente su proyecto de vida digna era de difícil concreción.

Familiares y amigos de la víctima opinaron lo contrario y desacreditaron la decisiones de los jueces.

En enero de 2001, Luis Antonio Alvarez, de 19 años manejaba un ciclomotor y fue atropllado por un automóvil conducido de Aldo José Gallo, vecino de San Francisco. En la causa quedó demostrada la exclusiva culpa del demandado. El fallecido se encontraba radicado en Frontera, ciudad próxima al límite con la provincia de Córdoba

Sus padres adoptantes, Anselmo Herrera y Claudina Taborda, plantearon la demanda de daños y perjuicios contra Gallo y la compañía de seguros El Norte SA, de San Francisco, y/o quien resultara civilmente responsable, por la suma de 57.000 pesos, apoyándose en fallos semejantes. Sin embargo su solicitud fue desoída.

Un comentario sobre "DIGNITATIS HUMANAE II… (La caridad de la mayoría se enfriará, San Mateo 24,12)"

  1. Que terrible el juicio de éstos «padres»!!!! «Ay! de aquel que escandalizare a uno de estos pequeños…más le valdría que le ataren una piedra de molino al cuello y le arrojaren en lo profundo del mar»
    Señor, ten piedad de esos pequeños…

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