
Luego de la reunión con Kissinger, aparece esta resolución del Papa de apoyar publicamente campañas de vacunación orientadas a los países pobres. Justamente los mismos que son objeto primario de las biopolíticas diseñadas por Henry
CIUDAD DEL VATICANO, 7 NOV 2006 (VIS).-El cardenal Renato Martino, presidente del Pontificio Consejo «Justicia y Paz», ha comprado hoy en Londres (Reino Unido) en nombre del Santo Padre, la primera obligación del IFFIm (Fondo Financiero Internacional para la vacunación).
El fondo ha sido instituido por el ministro británico Gordon Brown siguiendo el proyecto presentado en el congreso organizado por «Justicia y Paz» sobre «Pobreza y globalización: financiación para el desarrollo». El importe de las obligaciones se destinará directamente a la vacunación de las poblaciones más necesitadas, en particular a los niños. Las obligaciones están garantizadas por diversos gobiernos, que pagarán los intereses y reembolsarán el importe en la fecha de caducidad y las puede comprar cualquier persona (instituciones, organizaciones y privados).
«El gesto de Benedicto XVI , real y simbólico al mismo tiempo -dice un comunicado publicado hoy-, manifiesta el pleno apoyo de la Santa Sede a una iniciativa que con amplias garantías internacionales producirá ventajas directas e inmediatas en el sector de las ayudas al desarrollo, procurando financiación para fines específicos y urgentes». Por ejemplo, gracias al fondo, «de aquí al 2015, en 72 países del mundo, se salvará la vida de 10 millones de personas, entre las cuales 5 millones de niños».
En el breve discurso pronunciado en el momento de la adquisición, el cardenal Martino dijo: «La gente que vive en la pobreza espera con impaciencia la hora en que la corrupción en diversos niveles de gobierno o en el sector social no impida que las oportunidades de desarrollo estén al alcance de todos los miembros de la sociedad. Un gobierno realmente sensible a las necesidades de las personas no solamente es un requisito para el desarrollo, sino también un derecho».
«Benedicto XVI cree que esa hora ha llegado. Por eso ha decidido que la Santa Sede participe en el programa de obligaciones del Fondo Financiero Internacional. Su Santidad reconoce la necesidad de proporcionar con rapidez fondos para responder a la pobreza, el hambre, la carencia de oportunidades para la educación y alfabetización y la lucha en curso contra el azote de la malaria y la difusión del VIH/SIDA y la tuberculosis».
Fuente: Vatican Informacion Service

SERÁ ACASO LA PRIMERA INTERVENCIÓN DEL CONSEJERO HENRY KISSINGER???
Sospecho cierta iniciativa personal en el mentado Cardenal, no olviden que es otro «papabile». Y aún más, nadie sabe a ciencia cierta si el Papa esta enterado adecuadamente del asunto.
Visto de afuera, ¿No parecería algo encomiable?
~Viator~
Ay! ingenuo Víctor,Dios te conserve la inocente ingenuidad. Si lo sabemos nosotros…Habemus Gattopardo!
ES INCREIBLE QUE MUCHOS SOLO VEAN LAS COSAS NEGATIVAS DE LA IGLESIA Y QUE ANTE ESTAS INICIATIVAS EN BIEN DE LA HUMANIDAD MUCHOS SOLO CRITICAN.
LA IGLESIA HACE REALMENTE MUCHAS COSAS BUENAS MÀS DE LO QUE MUCHOS OTROS HACEN DESDE SUS POSICIONES COTIDIANAS.
LES INVITO A QUE ANTES DE HABLAR CONOZCAN