
Este nuevo producto transgénico es desarrollado en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas de la Universidad Politécnica de Valencia.
El Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP) de la Universidad Politécnica de Valencia utiliza herramientas de la biotecnología para lograr tomates azules terapéuticos que, diseñados mediante modificación genética, sirven para crear vacunas, entre otros fines. Además, los científicos de este centro de investigación han logrado variedades transgénicas de colza, tabaco, arroz, pepino, sandía, de plantas ornamentales como el geranio y la pawlonia, destinada a la producción de biomasa, informaron fuentes de la Institución académica.
Los investigadores del IBMCP José Pío Beltrán y Antonio Granell trabajan con la planta del tomate y sus diversas aplicaciones, que pueden ser terapéuticas o de cambio de las características en los frutos. Según destacó Granell, las plantas de tomate transgénicas «son esenciales para averiguar cuál es la función de cada gen en la formación de un fruto de calidad que puede, por ejemplo, desarrollarse en condiciones ambientales en las que normalmente no lo harían». Esto es, que una planta transgénica podría adaptarse perfectamente a las condiciones del medio (estreses biótiocos o abióticos), explicó.
Asimismo, desde el IBMCP se han logrado tomates «visualmente distinguibles de los convencionales» y cuyos frutos poseen cualidades tales como «mayores antioxidantes, mejor sabor y aroma, más vitaminas (C y A) o carencia de semillas», apuntó. También han creado plantas transgénicas a las que se les ha introducido un fondo genético que las hace fácilmente distinguibles para que no entren en la cadena alimenticia. Es el caso de los «tomates azules», cuya producción sirve para crear vacunas, tolerógenos para una serie de enfermedades y otras proteínas de alto valor añadido, todo ello con fines «terapéuticos».
Actualmente, Genoma España ha creado un estudio de la secuenciación del genoma del tomate, aún no descubierto al completo. Descubrir la secuenciación genómica del tomate, proyecto en el que participa el IBMCP representando a España junto con otros ocho países, es un esfuerzo internacional cuyos resultados ayudarán a «avanzar con más rapidez en la identificación de genes que hay detrás de muchos caracteres de interés agronómico, salud o calidad, señalron las citadas fuentes.
En opinión de Granell, resulta «razonable» entender una cierta «reticencia» por parte del consumidor a que los tomates transgénicos entren en la cadena alimenticia, «por razones de novedad y desconocimiento». Asimismo, consideró también razonable que el consumidor bien informado «sea el que finalmente valore si le interesa o no», cuando dicho transgénico le aporte una serie de características en el fruto o en la planta «que no puede obtener de otra forma o si lo puede es a un coste económico o medioambiental mucho mayor». Pese a todo, dijo, «cualquier producto biotecnológico implica un balance y un riesgo que hay que valorar según los casos».

Seguramente recordarán el gran lío que se armó en 1996 cuando saltó a la fama, y posteriormente se le colocó «mordaza», creo que en casi todo el mundo, por el pingüe negoción Del Mal de la Vaca Loca.
Allá por 2003, bastantes años después, publicamos, de la pluma de una buena amiga con gran experiencia, por ser ella productora agropecuaria, y más allá de las distintas posturas, el siguiente artículo. Claro es que vinieron amenazas del sector de la soja, pero sigue en línea y siempre vigente:
El Mal Del Humano Loco
Existe en el ser humano un mecanismo que los psicólogos denominan proyección, mediante el cual un sujeto se libera de ciertas situaciones afectivas intolerables endilgando a otro sus propios sentimientos negativos.
Sólo así podría explicarse que los europeos hayan optado por llamar «mal de la vaca loca» a una enfermedad que es consecuencia de la actitud demencial de algunos humanos del hemisferio norte, desquiciados por un afán de lucro desmedido.
El «mal de la vaca loca» o encefalopatía espongiforme bovina (BSE en sus siglas en inglés), apareció como epidemia en los años 80, en Gran Bretaña, entre el ganado criado a corral, como consecuencia de alimentar con carne y huesos triturados a rumiantes herbívoros para suplir la carencia local de pastos naturales (en lugar de comprar el ganado pastoril saludable del hemisferio sur). Gran Bretaña prohibió esta alimentación en 1988 y la reemplazó con proteína vegetal (maíz, soja y trigo forraje).
Pero siguió exportando harinas de proteína animal y su genética bovina al resto de Europa y América del Norte, contribuyendo así a propagar el mal en países donde también, por razones climáticas y/o falta de espacio, el ganado se cría a corral. Si bien desde 1996 sólo harinas vegetales reemplazan al pasto (supuestamente) en la dieta bovina, el 20 de mayo de 2003 se diagnosticó un caso de BSE en Canadá, y ahora el 23 de diciembre otro en los EE.UU., siempre entre ganado criado a corral (o estabulado, o en feed lots, u otros eufemismos aplicados a animales criados en condiciones de hacinamiento y alimentados con desperdicios, impedidos de pastorear a campo abierto).
El prión de la BSE salta las barreras de la especie, y los seres humanos que consumen carne contaminada arriesgan contagiarse un mal neurovegetativo fatal (enfermedad de Creutzfeldt-Jakob) donde «el cerebro queda como una esponja, agujereado en su totalidad». En las vacas, la incubación de BSE es asintomática y puede extenderse entre 5 y 7 años. Entre los humanos, ya hubo 120 víctimas fatales, casi todas en Europa, donde se inició el mal. Pero en la Argentina padecemos una peculiar encefalitis espongiforme humana, más grave que la variante bovina del hemisferio norte.
No sabemos a ciencia cierta si el prión de esta EEH se incuba en la corrupción de la función pública o en la ceguera mental de nuestra dirigencia agropecuaria, o en la combinación de ambos vectores, agravada por un afán de lucro desmedido de algunos particulares y la incapacidad de reacción de otros. Con los antecedentes europeos, sólo cerebros agujereados podrían haber permitido la introducción de feed lots en un país donde la disponibilidad de tierra y el clima benigno son naturalmente propicios a la ganadería extensiva pastoril, que favorece el bienestar animal y éste, a su vez, beneficia la salud humana.
Estaremos aún a tiempo de corregir el error, antes de la primera vaca loca sudamericana?. Como bien señala Alberto de las Carreras, «el mundo de las carnes ha pasado a ser un antes y un después de la BSE» (LA NACION, 24/12/2003). Pero el mal de la vaca loca es apenas una de las múltiples manifestaciones de una enfermedad mucho más grave, del mal del humano loco, que se difunde hoy en un mundo globalizado, donde los valores del mercado prevalecen sobre los valores espirituales del ser humano.
La solución no está en masacrar vacas (como hizo Europa en 1996) ni en masacrar personas (en guerras o atentados terroristas), sino en educar al consumidor a no ser consumido, por su propio afán de lucro desmedido, o por el afán ajeno. O por el odio. Porque el capitalismo que triunfó en el siglo XX como el sistema económico más favorable a la convivencia humana, lo hizo de la mano de la ética y la austeridad protestante.
Y sucumbir a la locura de un capitalismo sin su componente ético nos llevará a enfrentarnos los hunos a los otros, como en épocas de Atila. Con o sin vacas locas.
Malena Gaínza
Productora agropecuaria, ama de casa y pintora.
Viejo, no caigamos en idioteces (por no decir palabras mas fuertes), como condenar el avance de la genética. Es cierto que debe ser bajo el Sabio Gobierno de los límites que Dios nos dejó en el dominio de la creación (Por ejemplo: No abusar con fines lúdicos ó meramente recreativos de algo tan intimo como el ADN).
Actitudes meramente reaccionarias, como la de este artículo nos hacen quedar como un grupo de fachos trasnochados a lo que queda de Católicos fieles… porfavor, critiquemos los tomates azules si son solo un capricho, pero si hay voluntad de perfeccionar la obra herida que es nuestro mundo, como con la creación de la Rosa (flor artificial con la que veneramos a la Santa Virgen), no solo debemos encomiarlo, sino apoyarlo.
Por otro lado, mejor experimentos en tomates y cobayos que en hermanitos chinos y africanos.
~Viator~
En vez de tomates azules, se podrán hacer que algunos curitas dejen de ser rojos?????
Dios mio, cuántas cosas más sucederán , cuánto tendremos que soportar!!
Ya no podemos estar tranquilos de ningún modo, llegar a manipular los alimentos!!!
Que la Santísima Virgen nos proteja!
Justamente, nada más rojo que andar persiguiendo a los tomates azules. Si leen indymedia.com (verdadero vómito del infierno), el sitio de la izquierda global, veran como encuentran puntos en común…
En cuanto a la manipulación, desde la «creación» del perro y la rosa, hasta nuestro actual maiz RR (resistente a herbicidas), venimos adaptando la naturaleza.
Si no les gusta, vayan a sembrar yuyos en Uganda, ahí seguro que no van a ver una vacuna ó un tomate azul en quilómetros.
Patéticooooo!
~Viator~
Coincido con que el Feedlot debería estar PROHIBIDO por insalubre (lo que nos beneficiaría como país, además). Pero no olvidemos que este tipo de reivindicaciones tienen el serio riesgo de mezclarse con los globalifóbicos & Co., que también apoyan a sectas y cultos abominables.
Además de tener por amigos a gente como el Card. Tetamanti… ¿Alguien lo quiere tanto en el blog que apoya sus posturas políticas personales globalifóbicas?
jejejee…
~Viator~
CHE, QUE PROBLEMA SE ME PRESENTÓ….PORQUE YA NO SE SI GENUINO ES VERDADERAMENTE GENUINO O ES UN CLON, O BIEN SI ES LA MUTACIÓN DE UN CATÓLICO EN CINCIOLOGISTA…
DE TODOS MODOS, SI SEGUIMOS COMIENTO TRANGÉNICOS VAMOS A VER LOS YUYOS DE UGANDA, COMO DICE GENUINO, SOLO QUE LOS VEREMOS CRECER DESDE 3 METROS BAJO TIERRA.
CHE, ADEMÁS YA QUE HACEN TOMATES AZULES LOS PODRÍAN HACER AZULES Y AMARILLOS ASÍ ME GUSTARÍANUN POCO MÁS.
La revolución cultural, hoy llamada globalización de la «cultura», produce lavados de cerebro y todas estas raras y extrañas mutaciones. Asi que no se sorprendan si ven perros verdes.
Froyd estaría muy contento con estos tomates azules ya que le tenía fobia a los tomates colorados …. imaginen cuan «sana» sería su obra.
Gabriel, el sujeto es un camaleón («argentino») y juzgando por sus palabras, no es católico.
Genuino, la tradición católica nada tiene que ver con las sectas internacionalistas (globalización), ya que el catecismo (Mayor) es muy claro en definir a los enemigos del alma, a saber: el mundo, el demonio y la carne. Y cuando habla del mundo, incluye a todos los enemigos de la tradición católica, masones infiltrados en la Iglesia y a los traidores a la patria.
Dos cosas debe de tener todo el mundo claras:
1º La investigación y evolución científica, por encima de viles intereses, es imparable, no hay nada que hacer porque es la naturaleza del ser humano encontrar las respuestas a los problemas que el absurdo de la vida nos plantea incesantemente.
2º TODAS las religiones son una herramienta que intenta frenar este avance y esta sed de conocimiento y, pese a que no lo consiguen ni lo conseguirán nunca, es una herramienta que, por su capacidad mediática, fruto de la borreguil masa popular, se constituye como principal cáncer y enfermedad humana, objetivo de inminente y necesaria extirpación.
………….y recuerden: La cultura es elitista por definición.