¿QUÉ SE TRAE DEBAJO DE LA MANGA MONS. WILLIAMSON?

REPRODUZCO LOS PÁRRAFOS DEL ÚLTIMO KYRIE ELEISON (11/9/2010).
POR SUPUESTO QUE NO ES CLARO…
¿QUÉ HAY DETRÁS DE ESTA COMUNICACIÓN?
SI ALGUIEN SE ANIMA, QUE COMENTE…
¿Por qué es la doctrina en general tan importante para los Católicos? Y ¿por qué es que en particular la Sociedad de San Pio X, siguiendo al Arzobispo Lefebvre y hoy en día a Monseñor Fellay, insiste que el acuerdo en la doctrina debe de preceder cualquier otra clase de acuerdo con la Roma Conciliar? ¿Por qué es que la FSSPX no puede aceptar ahora ser regularizada por Roma, y resolver las diferencias doctrinales después? Aquí tenemos dos preguntas interconectadas, aunque diferentes. Empecemos con la pregunta general.

La palabra «doctrina»  viene del Latín doceo, docere, que quiere decir enseñar. Una doctrina es una enseñanza. En nuestro mundo liberal en donde todo el mundo quiere pensar y hablar como le plazca, la palabra «adoctrinamiento» se ha convertido en una palabra sucia. Sin embargo, para poner fin al adoctrinamiento, uno tendría que cerrar todas las escuelas porque en donde sea que una escuela está operando, un adoctrinamiento continúa. Aún si un maestro enseña que toda doctrina es pura tontería, ¡aún eso sigue siendo una doctrina!
Sin embargo, de hecho todos coinciden en que la doctrina es necesaria. Por ejemplo, ¿quién se atrevería a subirse a un aeroplano acerca del cual le hayan antes comentado que su diseñador ha desafiado la doctrina clásica de la aerodinámica, y ha puesto las alas boca abajo? ¡Nadie!  La doctrina de la aerodinámica, la verdadera, la que enseña por ejemploque las alas deben de estrecharse gradualmente hacia abajo en la parte trasera y no hacia arriba; no es solamente palabras que se hablan o se escriben de la nada, es una realidad de vida o  muerte. Si un avión debe de volar sin estrellarse, la verdadera doctrina de la aerodinámica, en su más mínimo detalle, es esencial para su diseño.
De manera similar, si un alma va a volar al Cielo y no estrellarse en el Infierno, la doctrina Católica, ensenándole en qué debe de creer y cómo comportarse, es esencial. «Dios existe», «Todos los seres humanos tienen un alma inmortal», «El Cielo y el Infierno son eternos», «Necesito ser bautizado para poder salvarme»; estas no son solamente palabras que se les imponen a las almas que crean, sino que son realidades de vida y muerte, pero de vida eterna y de muerte eterna. San Pablo dice a Timoteo que enseñe estas verdades de salvación a tiempo y fuera de tiempo (II Timoteo IV, 2), y para sí mismo dice, ¡Ay de mí si no enseñara el Evangelio! (I Corintios. IX, 16). ¡Ay del sacerdote Católico que no adoctrine a las almas con la doctrina infalible de la Iglesia!
Más la segunda pregunta subsiste: ¿no podría la FSSPX, para obtener de Roma la preciada regularización que solamente Roma tiene la autoridad de otorgar, aceptar un acuerdo práctico a través del cual ninguna parte de la doctrina Católica sería negada, pero a través de la cual las diferencias doctrinales entre Roma y la FSSPX se pondrían entre paréntesis por el momento? ¿Necesitaría así existir una traición de aquellas grandes verdades que mencionamos anteriormente?

El mismo Monseñor Fellay
contestó a esa pregunta brevemente en una entrevista que dio a Brian Mershon en Mayo de este año, publicado en el diario «Remnant». Aquí sus palabras: «Es muy claro que cualquier solución práctica que se diera sin un sano fundamento doctrinal conduciría directamente al desastre … Nosotros tenemos todos estos ejemplos ante nuestros ojos – la Fraternidad de San Pedro, el Instituto de Cristo Rey y todos los demás están totalmente bloqueados a nivel de la doctrina  porque primero aceptaron el acuerdo práctico.»
Pero ¿tiene que ser así? Interesante pregunta…
Kyrie eleison
Traducción de Marcelino

46 comentarios sobre “¿QUÉ SE TRAE DEBAJO DE LA MANGA MONS. WILLIAMSON?

    1. Si definitivamente hay gato encerrado, yo asisto a misa con la fraternidad de San Pedro y jamas he escuchado que nieguen algún dogma de nuestra santa religión, al contrario siempre nos están enseñando los dogmas de la iglesia (todos), esas falsas acusaciones del Obispo Williamson solo lo desacreditan y me hacen pensar que los dirigentes de la fraternidad de san Pio x, no les importa mentir con tal de conservar adeptos.

    2. Ave Maria!

      ¿Y cómo explican los de la Fraternidad de San Pedro el dogma que dice: «Extra Ecclesiam Nulla Salus» (Fuera de la Iglesia no hay salvación)?

      Si acaso lo hacen, traicionan a la misma Fraternidad de San Pedro, que ha aceptado las actas del concilio Vaticano ii.

      La Fraternidad de San Pedro es sólo un intento de captar almas, atraparlas mediante una falsa fachada de tradicionalismo.

  1. Lo más grave de todo este Comentario de Mons. Wiiliamson es la frase subordinada:

    «para obtener de Roma la preciada regularización que solamente Roma tiene la autoridad de otorgar»

    ¿Por qué? Por varias razones:

    1a) Porque en ella no hay distinción alguna entre la Roma Eterna y la Roma neomodernista.
    2a) Porque ella implica que, contra lo que siempre se ha afirmado, la FSSPX no tiene aprobación canónica, no está en regla y necesita ser regularizada.
    3a) Porque se acepta que la Roma neomodernista tiene autoridad para otorgar esa aprobación canónica.
    4a) Porque, de aceptar las tres primeras razones, ya no existen diferencias doctrinales entre Roma y la FSSPX.

    ¡ALERTA ROJA!

    La frase subordinada ¡ES PRINCIPAL!

    ¡PELIGRO!

  2. La pregunta tiene dos partes: 1- El «cambio» de la Doctrina; 2- El «acuerdo» de la FSSPX con Roma.

    A la primera pregunta: Si hay un «cambio» de la Doctrina, hay una Fe distinta, y en ese caso los términos indican dos realidades diversas, en la cual la Iglesia que fundó Jesucristo con un contenido a transmitir ya no es transmitido. Por lo tanto, en la Iglesia Católica no puede haber «cambio» alguno. Es posible que haya frases malinterpretadas o que necesiten esclarecimiento, y esto debe ser corregido para que el lenguaje sea claro e inequívoco, tanto para la Jerarquía como para los feligreses. El problema de la Doctrina es el problema de la Fe: o se vive la misma Fe desde hace dos mil años, o se pretende inventar una «fe nueva» que nada tiene que ver con la Tradición (y en este último caso, el Papa mismo sería responsable de una herejía). El Magisterio no se puede contradecir, eso es claro, porque Dios no se contradice, no es contradictorio. Surgirá a muchos el interrogante de si el Papa está permitiendo la deformación de la Fe cuando su misión es precisamente conservarla, preservarla y transmitirla; específicamente de si los últimos Papas están traicionando el Magisterio anterior, cuestión que no abordaré en su explicación, ya que existe además el principio de «Ubi Petrus ibi Eclessia» (si es que no lo escribí mal). Es más, el mismo Concilio Vaticano II reafirma en su texto toda la Tradición de la Iglesia para transmitirla al futuro, por lo cual el Papa no debiera tener ningún inconveniente en esclarecer este punto. Con esta cuestión sentada, cada frase del Concilio y de los documentos de los Papas han de ser analizados y estudiados a la luz de la Tradición, y no sacados de contexto para hacerles decir lo que no afirman. Decir como en Caritas in Veritate que la ONU necesita una reforma, sin explicar en qué consiste explícitamente esa reforma (lo cual debe dar por conocido todo lo que han dicho los Papas anteriores al respecto), se presta a una gran confusión que no es admisible, sobre todo sabiendo que los medios de comunicación deformarán el mensaje. Por ese motivo, los Papas hoy deben ser mucho más claros aun que en el pasado, y no deben dar por supuestas cosas que tal vez no lo sean para el mundo mediático

    A la segunda pregunta: ¿Qué influencia tiene la cuestión doctrinal en el acuerdo entre la FSSPX y Roma? Efectivamente es esencial, porque debe despejar dudas de cualquier apartamiento doctrinal de la Tradición en el Magisterio. Toda duda debe despejarse, lo cual tendrá indudablemente una incidencia para todos los católicos, quienes con un lenguaje claro podrán comprender los contenidos de la Fe (en vez de expresar frases vacías de contenido y que más pueden confundir que esclarecer). De ese modo, el primer punto quedará claro: los Papas no se han apartado de la Tradición de la Iglesia en el Magisterio y la Doctrina. Pero ¿resultaría esto suficiente?

    Los expertos en «modernismo», con más de 100 años de esa peste injertada artificialmente dentro de la Iglesia Católica, debieran detectar hacian dónde se dirige el razonamiento. El «modernismo» no es el desvío de la Doctrina en sí, sino una actitud. Y escudados en esa actitud, los modernistas afirman estar dentro de la Iglesia para permitirse la expansión de su veneno. «El uso de la mantila es fariseísmo y formalismo vacío» (ah, incluso para los que entienden la «sola Scriptura», San Pablo lo dice expresamente: las mujeres deben estar en la Iglesia con el velo…); «la Misa de San Pio V es preconciliarismo condenado» (¿condenado por quién? ¿Por el ejército de Santos que la rezaron?); «la Iglesia se adapta en sus contenidos a los nuevos tiempos, y así evolucionan sus dogmas» (esto es un pensamiento modernista). Pero todo no se reduce a estas cuestiones doctrinales: el modernismo es una indisciplina interna que abre la posibilidad a la introducción de herejías, porque es una ACTITUD.

    Por todo lo que estoy expresando (y sin estar involucrado en el tema), considero que el «acuerdo» ha de tender al esclarecimiento doctrinal, pero mucho más a combatir la «ACTITUD MODERNISTA» (que de modo claro describe la Pascendi).

    La «manga ancha» con seminaristas sin vocación que acaban siendo ordenados cuando previsiblemente traicionarán sus votos, la «manga ancha» en la ignorancia del sacerdote respecto de los contenidos de la Fe, al punto que ni saben dar respuestas teológicas ni orientaciones morales a los feligreses (incluso la ordenación de seminaristas con graves perversiones), el silencio ante las herejías dichas intraeclesialmente… y todas las cosas que ya sabemos que abarcan desde lo doctrinal hasta los abusos litúrgicos (incluso en ciertos casos con modalidades judaizantes, ¿o ahora acaso hay que circuncidarse también?)

    1. Emilio:
      Leía atentamente su comentario. Coincido con la idea de actitud modernista. En ese mismo sentido es que el P. Castellani decía: “Los modernistas no niegan la letra de ninguno de los dogmas; dicen que Cristo es Dios, que la Iglesia es verdadera, que creen en la Gracia y que los Sacramentos son válidos, pero lo vacían todo dándoles un significado humano; son como signos de la grandeza del hombre, de la divinidad del hombre, es decir, una tentación de humanizarlo todo, que fue la tentación más grande en toda la vida de la Iglesia y que será también la gran herejía del Anticristo, que va a implantar la adoración del hombre, de las obras del hombre y se va a hacer adorar él mismo como Dios, según está revelado por San Pablo.” (R.P. Leonardo Castellani, “Catecismo para adultos”).
      Por ejemplo, los modernistas no niegan el dogma Extra Ecclesiam Nulla Salus; simplemente extienden las fronteras de la Iglesia lo más que pueden, para que de esa manera nos salvemos todos (léase Cristianismo Invisible de Karl Rahner). Ciertamente es de una astucia satánica.
      Quizá si Roma hablara con claridad, y se dedicara a condenar el error en vez de mandar observadores permanentes a la ONU a hablar de libertad religiosa, se resolverían muchos de los problemas que la FSSPX le hace notar.

      1. Si coincidimos en lo que se está afirmando, y en particular que el modernismo es más una ACTITUD que un cuestionamiento del Dogma (aunque sí es cuestionado colocándolo completo como materia opinable, convirtiendo en metáfora aquello que no lo es, relativizando religiosa, filosófica, moral e históricamente todo)… sólo hay una palabra que pueda abarcar esta ACTITUD, y es el término PASTORAL.

        Evidentemente, en muchos aspectos, y seguramente también en la intención, lo que antes del CVII se buscaba era una PASTORAL CONTRA EL MODERNISMO.

        La manipulación mediática desorientó a muchos, ya que en aquél momento el mundo católico se informaba más por los diarios que por fuentes oficiales del Vaticano (pequeño problema: hoy sucede lo mismo). Y encima hubo textos mal redactados y peor interpretados.

        La «reforma litúrgica» no figura en el CVII, y es algo posterior.

        Por este motivo, diría que hay tres ejes de acuerdo: 1) PASTORAL; 2) DOCTRINAL; 3) LITÚRGICO. Y los menciono en orden de prelación. Entendiéndose por acuerdo Pastoral el tema del combate a la actitud modernista; por acuerdo doctrinal, el combate a la herejía modernista; y por acuerdo litúrgico, el combate a la liturgia modernista.

        Si se considera en el Vaticano (quienes gestionan el acuerdo) que resulta oportuno que el Papa adopte una explícita ACTITUD (Pastoral) antimodernista, el resto de las cuestiones quedan allanadas.

        ¿Qué hizo el modernismo? Estableció como norma que el cura tiene que ser un bobo, ignorante, que solamente sabe decir que «Dios es Amor» y que todo el resto no importa, ni siquiera la liturgia, convirtiéndolo en un pobre tonto que quiere vivir en el mundo pero que si es más o menos coherente pone sus límites a eso, mientras que el laico puede «disfrutar» de todo aquello que ofrece el mundo (en el mal sentido del término). Es decir, se pretende que tanto el cura como el laico vivan en la Ciudad del hombre descripta por San Agustín. Si se hace una apología en la Jerarquía de ese mundo (como si fuese valorable y positivo) ¿no será entonces el cura un tonto que alaba a ese mundo en el que no hay que vivir porque corre gravísimo riesgo el alma? Y como el cura es un bobo, entendiéndolo desde esta óptica, ¿de dónde surgirán las vocaciones?

        Y así, para ser cura primero hay que «vivir el mundo», «experimentar». Por eso fueron eliminados los Seminarios Menores.

        Hay toda una serie de trabajos que deben ser reemprendidos. El Sacerdote debe volver a ser aquél hombre culto, conocedor de varios idiomas, incluyendo el hebreo, el griego y el latín antiguos, así como otros idiomas vigentes en la actualidad, grandes conocedores de la Biblia, del Dogma, del Magisterio y de la Liturgia… y con espíritu apologético. Pero eso solamente sale de una vocación fuerte y sincera que Dios otorga y la persona acepta; mas si en la Iglesia a esa semilla que ha caído en tierra fértil se la transplanta para mezclarla entre cardos y malezas que la ahoguen… la Iglesia se autodestruye (comentario al respecto: esto no está en la Parábola del Sembrador, pero algún modernista podría incluírla).

        La Congregación para la Doctrina de la Fe además debería establecer comisiones en cada país en donde se tome exámen por personas entendidas a los que son postulantes, novicias, seminaristas, diáconos y sacerdotes, a los efectos de certificar su idoneidad. Respecto de los Obispos, debiera haber una comisión de pares que dialoguen y adviertan con autoridad apologética si existen desviaciones, ya que estos casos pueden ser más graves.

        Desde aquí, se vislumbran dos líneas: una de trabajo para reestablecer los Seminarios Menores, y otra de pastoral para quienes ya pretenden ser diáconos, sacerdotes o monjas. Se debe trabajar sobre la situación actual, pero también preparar el futuro. El sacerdote debe volver a ser un reflejo de Jesucristo en el mundo, y no un hombre que en sus ratos libres hace un acto litúrgico en el cual en ciertas ocasiones no se sabe si efectivamente ese acto lo es.

        La multiplicación de delitos litúrgicos y de violaciones al Código de Derecho Canónico debe ser un síntoma grave de una enfermedad terminal. Es que al parecer, el Código de Derecho Canónico solamente es aplicado en la sección de nulidades matrimoniales… Y esto es una verdad de perogrullo, que ni siquiera necesita demostración. Si el mal no es reconocido, no será idóneamente tratado y solucionado, y en este caso se trata de una ACTITUD.

        Y así, el trabajo PASTORAL es el que guiará la intención de las acciones que se emprendan… El resto será solo una consecuencia, que Dios debe guiar, y no los caprichos humanos.

      2. Emilio Nazar:
        Todo lo que usted propone no es nada nuevo: esa fue la propuesta como Romano Pontífice de su santidad Pio X, en la primer encíclica que escribió, E supremi apostolatus (04/10/1903).

      3. Marianoncho:
        Es el mismo idioma. Y si hay una Encíclica, como dirían los docentes, hay tres factores: el contenido, la actitud y el procedimiento. El contenido es el dogma; la actitud es el combate efectivo al modernismo; y el procedimiento es cómo se va a efectuar este combate al modernismo de modo efectivo para la preservación de la Tradición.
        Es así de simple. No hay más que discutir en la materia, y es más: no es objeto de debate, porque una Encíclica no es objeto de debate. O se la acata o no.

  3. Una cosa es la autoridad de Pedro y otra apartarse de Pedro. Una cosa es que Pedro sea Santo y otra muy distinta que todos los actos de Pedro lo sean. Pedro es Santo pero no negar a Jesucristo, Pedro es Santo pero no por fomentar las prácticas judaizantes. Y cuando se da una circunstancia parecida la pauta as seguir la marca la práctica de los apóstoles. San Pablo ciertamente era súbdito de Pedro pero cuando Pedro se aparta de la verdad, San Pablo no se aparta de él porque San Pedro tiene las llaves de la Iglesia y el mandato de Jesucristo en el sentido de que él es la roca de la Iglesia, ahora bien lo que sí hace San Pablo es recriminarle en público su mala acción y «resistirle en la cara» por su apoyo a los judaizantes. El planteamiento de la FSSPX es ese: Se denuncia la posibilidad de que un Concilio «pastoral» tenga capacidad para extraer conclusiones dogmáticas, directa o indirectamente, a través de la liturgia o a través de los textos conciliares. En consecuencia si las autoridades romanas consideran que el Vaticano II no supone una ruptura de la tradición de la Iglesia las conclusiones «dogmáticas» del Vaticano II deben concordar con el magisterio precedente y si no es así es que nos encontramos ante un Concilio cismático. La impresión que me ha dado de los últimos Eleison es que si bien Roma ha escogido a gente «de temperamento tradicionalista,» es decir que quiere creer que sigue habiendo continuidad en el magisterio de la Iglesia, ha tropezado con la oposición de la delegación de la FSSPX en el terreno doctrinal. Decía monseñor Williamson que las conversaciones iban a ser más duras de lo que se esperaba a juicio de la delegación vaticana. En consecuencia Roma intenta desbloquear el punto muerto por medio del halago, la seducción y un plato de lentejas. La tentación puede ser grande. El reconocimiento a cambio de no tener que reconocer el Vaticano II pero el cebo de exigir el reconocimiento del catecismo de Juan Pablo II, sería el principio del fin. Como en toda tentación el tentador busca una caída minúscula que si se consigue sea el principio del fin. Que pueda haber gentes que suspiran por un acuerdo con Roma, tal vez, pero lo que debe importarnos es mantenernos firmes en la fe de Cristo tal y como nos ha sido transmitida. Uno de los Eleisons de monseñor Williamson comparaba la aparente rama de olivo que Roma extendía a la Fraternidad con la paz que Churchil ofrecía a los irlandeses y que desembocó en la guerra civil.

  4. POR SUPUESTO RADIOCRISTIANDAD, QUE YO SI ME ANIMO Y COMENTO, Y LO HARE ESCUETAMENTE CON UN REFRAN POPULAR. ¡MAS VALE PASO QUE DURE Y NO TROTE QUE CANSE! Y ESE ACELERE ES EL GRAN ERROR DE GENTE COMO EL P. MERAMO A QUIEN RESPETO, Y DE ESE TONTITO NEFASTO QUE GRACIAS A DIOS FUÉ REPRENDIDO Y VIRTUALMENTE CORRIDO DE RC, Y ME REFIERO A LOGAN.
    EN MI OPINIÓN SI MONS, WILLIANSON SIGUE POR ESE CAMINO SIN ACELERARSE VA A TERMINAR SIENDO UN LIDER DE LA TRADICIÓN, Y ESO ES PRECISAMENTE LO QUE NOS FALTA, Y CREO QUE FELAY SE VA HA ANDAR CON TIENTO PUES NO ES LO MISMO EXPULSAR A MERANO, QUE EXPULSAR AL OBISPO WILLIANSON, QUE A MI PARECER TRAERIA OTRA DIVISIÓN, PERO CON LIDERAGO EN LA FSSPX

  5. Ave Maria!

    En otras publicaciones de los escritos de Mons. Williamson han salido a relucir diversos y hasta opuestos comentarios: algunos manifestando claras esperanzas en que el obispo británico encabece la resistencia de la Tradición; otros acusándule de haber claudicado, de ser un ¨Kerensky¨, de ser ¨tibio¨, etc.

    Lo cierto, es que hay motivos para sostener una u otra postura.

    Sin embargo, existe la posibilidad de que haya decidido permanecer en la FSSPX para defenderla desde adentro. Dos de sus últimos escritos y otros que ha hecho en el pasado pudieran interpretarse de esa manera.

    No es que quiera despertar falsas esperanzas; es sólo que la postura de Mons. Williamson no es del todo clara y esto que afirmo es solamente una forma de interpretar sus palabras, puesto que, si en verdad se tenía planeado un nuevo motu proprio para aceptar a la FSSPX, el aviso de Mons. Williamson es un gran estorbo.

    Igualmente, ahora que Mons. Williamson recuerda las palabras de Mons. Fellay, parece anticiparse a una posible contradicción, lo que sin duda sería un obstáculo para esos planes que parecen marchar tan bien…

  6. ¿Tiene que ser así? se pregunta Monseñor Williamson. Si apela a un futuro que, por ser futuro, no conocemos, obviamente puede NO SER ASÍ (es decir, podría ser diferente el pacto fsspx-roma a los pactos previos que resultaron en claudicaciones brutales). Ahora bien, y suponiendo que la pregunta pretende ser sincera, tendrá que entenderme (el obispo y quienes se lo pregunten) si digo que si, que será así.

    Será así no porque funcionará dentro de tal o cual marco canónico, será asi no porque tal o cual obispo los acoja en su díocesis o los rechace, será así por otro motivo, será así porque será la final claudicación ante la ROMA-ANTICRISTO, la roma cismática, la roma modernista (recordemos que el modernismo es una HEREJÍA condenada de forma explícita y no un simple adjetivo).

    Habrá diferencias? claro! piensen solamente en las tapas de los diarios del mundo (pienso en La Nación acá, el mercurio en chile, le figaro en francia) mostrando el fin del CISMA LEFEBVRISTA. Ya espero una columna al costado, quizás a la izquierda, con los pensamientos de algún cura progre sobre su preocupación ante la intolerancia de los «lefebvrianos».

    Lo que pasará será diferente porque los primos locos del católico de derechas volverá a ser invitado, quizás tímidamente, a las charlas de sobremesa. Lo que pasará será que la frase «ese es del opus» se constiuirá en sinónimo de «ese es lefebvrista» (y no significará que esta «afuera de la iglesia», sino que pertenece a una secta bizarra, pero legal, legalísima).

    Si Monseñor Williamson cree que puede ser distinto a lo ocurrido con los otros grupúsculos (IBP,FSSP,CAMPOS, e tutti quanti) tiene razón: será distinto: desaparecerá la fraternidad de Lefebvre ante el triunfo final de la sociedad de Fellay.

  7. Estimado monseñor Williamson:

    Sería conveniente estimar la conveniencia de emitir escritos crípticos o quizás de dificil interpretación para una gran mayoría entre la que me cuento.

    Ya existió el Oscuro de Éfeso, también el Oscuro de Blakenburg, sería demasiado que también tuviéramos al Oscuro de Anglia. No creo que Ud. tenga vocación de oráculo ni necesidad de pitonisa ad hoc para interpretarlo.

    Por eso es mas recomendable permanecer en silencio cuando no se puede hablar con la claridad necesaria.

    Le envío cordiales y afectuosos saludos.

  8. Siempre las autoridades de la FSSPX, comenzando por su prófetico fundador, Monseñor Marcel Lefebvre, dejaron en claro y en forma incontrastable que no eran ellos quienes se apartaban de Roma si no que, Roma se apartó de la «Roma Eternae», de la Doctrina, Teología y Liturgia Tradicional. ¿Que otro sentido puede tener la expresión «NOVUS ORDO»?, si es «NUEVO» no es antiguo, no es tradicional y por ende, los «NUEVOS» los alejaron a ellos. Con el engañoso término de que se trataba de «aggiornar» la parte pastoral en el CV II, se incursionó en todos los estamentos y se demolió gran parte del fundamnto de la Iglesia Católica, asimilándola a la Anglicana, Luterana y otras, es decir, a la herejía. «Al pan, pan y al vino,vino».
    Siempre la FSSPX , desde sus inicios, dejó en claro que la unión podría hacerse, solamente, bajo la Restauración de Fe verdadera y única de la Iglesia de siempre y no de la New Age.
    Las discidencias que parecieran surgir en la Fraternidad, cosa que sus enemigos ansían, buscan y provocan con un :»dimes y diretes», no hace más que dañar su gran obra apostólica y de custodia de la catolicidad, que con tantos contramiempos y persecuciónes tuvo que soportar. Creo firmemente que sus Sacerdotes, formados bajo la guía de Monseñor Lefebvre, deben cerrar filas, ahora más que nunca.
    Considero a Monseñor Williamson como a una persona de jerarquía, (¡vaya!, fue Director del Seminario de La Reja) y le hago un profundo homenaje por su valentía, digna de imitar, condenado por el establishment internacional al exilio, por decir la verdad.-

    Gerardo Valenzuela.-

  9. Lo que Monseñor Williamson, expresa, es que la Fraternidad, está unida bajo la conducción de Monseñor Fellay, por eso reproduce palabras del mismo, y que él mismo se somete a esa autoridad. Lo que plantea, como interrogante, es hasta que punto una regularización canónica, sin condiciones, puede afectar la Doctrina. En Eleison anterior planteó que una condición como puede ser el catecismo de Juan Pablo II, es mortal, en anteriores Eleison que cualquier sujeción a las autoridades modernistas, por mínima que fuera, tambien es mortal. Lo que plantea ahora, es que pasa si no hay ninguna condición, si se dice que la Fraternidad, esta regularizada, y puede seguir funcionando, como lo hace en la actualidad. Adhiero a lo expresado por Emilio que el modernismo es, en primer lugar, una ACTITUD, que destruye la Doctrina, por eso la mejor manera de combatirlo, es con una ACTITUD, que restablezca la Doctrina, como lo hace diariamente la FSSPX, con sus Seminarios, escuelas, liturgia y asistiendo sacramentalmente a sus feligreses. Por ello me parece exelente lo que dice Gerardo Valenzuela, y de nada valen los dimes y diretes, es hora de estrechar filas, para que diariamente con ACTITUD y no con meras palabras, reproducción de noticias, extensos discursos, frondosos cuestionamientos, custodiar la catolicidad, colaborando para que se formen santos sacerdotes, se establezcan escuelas verdaderamente católicas, y se formen familias católicas. Ese es campo donde se debe combatir, y la FSSPX encabeza el mismo.

    1. Hay un tema en la cuestión, y es el problema de la Jerarquía.
      Se habla de un «acuerdo», y el acuerdo es entre PARES (cuando no hay pares, necesariamente se aplica la autoridad, con o sin acuerdo).

      1- Hoy se habla de «acuerdistas» y «antiacuerdistas». En el contexto que refiero, la única posición válida siempre será «antiacuerdista», ya que no puede haber un «par» con el Papa, en tanto que el Papa sea considerado como Papa. Ahora que si el Papa no es Papa ¿Qué es, entonces? ¿Un Obispo más? ¿O acaso ni siquiera es Obispo según la consideración de algunos, por haber sido ordenado con el Rito «postconciliar»?

      2- Si el Papa no fuera Papa, o si no fuese siquiera Obispo, no tendría autoridad ni siquiera para un acuerdo. En ese caso, la autoridad sería quien le bajara las instrucciones sobre lo que debe hacer. Es decir, si el Papa en vez de asesores y buenos consejeros en materia de Tradición, tiene alguien que le da órdenes (del lado que fuese, incluyendo del sionismo), dejaría de ser autoridad, porque la verdadera autoridad sería quien le daría las órdenes.

      3- Pero ¿el Papa tiene o no tiene autoridad? ¿El Papa es o no es Papa? Esta es una cuestión que hace a la postura modernista, y que debe ser resuelta.

      4- ¿Qué sucedería si la FSPX se constituyera en consejera oficial en materia de Tradición? Es decir, si en vez de hablar de «acuerdo», o de legalización como un Instituto conforme al nuevo Código de Derecho Canónico, fuese una especie de instancia revisora en coordinación con la Congregación para la Doctrina de la Fe? ¿Cambiaría en algo la problemática bajo la actual óptica?

      5-¿Qué sucederá con los sedevacantistas, quienes están teniendo graves problemas en orden a la sucesión apostólica y la ordenación válida de sacerdotes? ¿Si la Iglesia se reunificara y se reanimara bajo la consigna Tradicional-antimodernista, regresarían a la unidad?

      6- Por eso, digo que en el tema de la Autoridad del Papa, hay situaciones que afectan a la Jerarquía misma de la Iglesia en el modo en que se están presentando (con influencia mediática, evidentemente). Y no sólo se habla de «acuerdo» con la FSPX, sino incluso con los anglicanos, ortodoxos, etc.

      7- Supongamos que este diálogo no lo estuviésemos manteniendo en 2010, sino en el año 1905… ¿Cuál sería la posición tradicional en la materia?

      Se escuchan ofertas

  10. Monseñor Williamson ha escrito:

    ¿Por qué es que la FSSPX no puede aceptar ahora ser regularizada por Roma, y resolver las diferencias doctrinales después?

    ¿No podría la FSSPX, para obtener de Roma la preciada regularización que solamente Roma tiene la autoridad de otorgar, aceptar un acuerdo práctico… ?

    Monseñor Fellay, contrariamente a lo sucedido hace tres semanas, no lo ha desmentido aún.

    No hay, pues, más que rendirse ante la evidencia: la FSSPX no goza de estado canónico y, en consecuencia, todas las sanciones romanas, desde 1976, son válidas.

    Monseñor Williamson acaba de serruchar la rama sobre la cual estaba asentada la FSSPX.

    Ante esto, todas las cuestiones que plantea no tienen ningún interés.

  11. FIEL FIEL FIEL de ninguna manera la FSSPX está sobre una rama seruchada. Desde su fundación ha sido FIEL; FIEL; FIEL a la Tradición y a las principios de Monseñor Lefebvre, una cosa es ser fiel y otra ver pelos en la leche.

    1. Gerardo Valenzuela:

      Le ruego que lea bien tanto el Comentario Eleison de Monseñor Williamson, como mis propios comentarios al mismo.

      Yo no he dicho que la FSSPX estuviese sobre una rama seruchada.

      Yo he dicho que Monseñor Williamson acaba de serruchar la rama sobre la cual estaba asentada la FSSPX.

      Es muy distinto, señor Valenzuela.

      Si usted no alcanza a comprender porqué he dicho que Monseñor Williamson acaba de serruchar la rama sobre la cual estaba asentada la FSSPX, puede pedirme explicaciones o aclaraciones. Pero no tergiverse mis palabras.

      Le ruego que se retracte.

      Monseñor Williamson arrojó la duda sobre la situación canónica de la FSSPX, preguntando:

      ¿Por qué es que la FSSPX no puede aceptar ahora ser regularizada por Roma, y resolver las diferencias doctrinales después?

      ¿No podría la FSSPX, para obtener de Roma la preciada regularización que solamente Roma tiene la autoridad de otorgar, aceptar un acuerdo práctico… ?

      En mi primer comentario dije que esto implica que, contra lo que siempre se ha afirmado, la FSSPX no tiene aprobación canónica, no está en regla y necesita ser regularizada.

      En mi último comentario dije, ante la ausencia de retractación o corrección, que no hay más que rendirse ante la evidencia: la FSSPX no goza de estado canónico y, en consecuencia, todas las sanciones romanas, desde 1976, son válidas.

      «Aceptar ahora SER REGULARIZADA por Roma»… ¿Es esto ver pelos en la leche?

      «Para obtener de Roma la PRECIADA REGULARIZACION que solamente Roma tiene la autoridad de otorgar»… ¿Es esto ver pelos en la leche?

      Puede ser que para usted, señor Valenzuela, sea así. No voy a discutirlo. Simplemente le digo que hay muchos que no ven una vaca dentro de una habitación.

      Tal vez los pelos que yo veo en la leche… sean de la vaca que muchos no veían porque estaban mirando la rama…

      Ahora que se cayó la rama, tal vez puedan ver la vaca…

  12. A todos los comentarios realizados por los participantes (18) son muy elogiosos, lo que
    me hace pensar que hemos mejorado en opinión de doctrina, los felicito a todos y por lo que se viene es muy groso. En Cristo y su Madre mis bendiciones.-

    1. ¿Groso? Escribe en castellano, estimada Marcela, y no en esa neoparla inventada por la farándula televisiva. Emputecer el idioma es el primer paso para emputecer el espíritu.

      Esto lo entenderás si eres una defensora de la Tradición. En caso contrario sigue prendida a tu aparato televisivo.

  13. M.Lefevbre ya había reconocido que las conversaciones con la Roma Conciliar, habían sido prolongadas más allá de lo prudente…
    M.Fellay, desoyendo la experiencia del Fundador de la SSSPX, continua con ellas.
    Por ello creo que la pregunta de M.Williansom debiera redactarse: ¿por qué es que en particular la Sociedad de San Pio X, SIGUIENDO A MONSEÑOR FELAY, insiste que el acuerdo en la doctrina debe de preceder cualquier otra clase de acuerdo con la Roma Conciliar?…
    Yo le respondo con otras dos:
    ¿Por qué es que en particular la Sociedad de San Pio X, SIGUIENDO A MONSEÑOR FELAY,ha aceptado que la misa conciliar tenga la misma dignidad que la Misa Tradicional?
    ¿Por qué es que en particular la Sociedad de San Pio X, SIGUIENDO A MONSEÑOR FELAY,ha aceptado que las excomuniones sean válidas aunque vengan de la Roma Conciliar?
    Tal vez M.Williamson no sepa que M.Fellay…en las recientes conferencias de Bahía y Bs.As. ha dejado deslizar que un acuerdo práctico está a las puertas.

  14. FIEL, FIEL, FIEL, acabo de leer su comentario: tiene uds. razón y adhiero a su opinión que Monseñor Williamson acaba de serruchar la rama sobre la cual estaba asentada la FSSPX, y que va más allá de lo imaginado….

    Ante esto, todas las cuestiones que plantea no tienen ningún interés.

  15. Monseñor Williamson es muy ambiguo, El problema que noto es que mantenerse en la verdad tiene un precio, Mucho de los foristas sabemos las consecuencias de luchar por la fe Católica.
    N.S. Jesucristo permaneció en la verdad y por eso fue crucificado, los Apóstoles, Mártires y Santos permanecieron en la verdad y pagaron su precio con el desprecio del mundo, recibieron odio y persecución. ¿Algún santo fu ambiguo al defender su fe? No recuerdo ningún caso así. Monseñor Lefebvre no fue ambiguo y fue claro.
    No olviden que Monseñor Williamson firmo la carta de agradecimiento al «Levantamiento de las excomuniones», bien dice el forista Fiel Fiel Fiel » Monseñor Williamson acaba de serruchar la rama sobre la cual estaba asentada la FSSPX». Así es, con comentarios tan ambiguos qué puedo pensar del último comentario Eleyson?
    La posición del Obispo Williamson es incomoda pues sabemos que tiene una gran capacidad de convocatoria en el mundo Anglosajón (Gran Bretaña y Estados Unidos De America) y en varios círculos tradicionalistas, un llamado suyo a rebelión es DIVIDIR LA FSSPX entre verdaderos tradicionalistas y los «cómodos acuerdistas»

    Hay muchas preguntas para Monseñor Williamson en caso de ser un verdadero Católico y decidir darle la espalda a Monseñor Fellay entre ellas son: hablar como líder de la FSSPX responder a las cartas excelentes de los Padres: Ceriani, Meramo, Turco y Jean De Morgon.
    Además de responder ¿Por qué acepto el levantamiento de las excomuniones?
    Es mi punto de vista, simplemente soy objetivo y prefiero permanecer con cabeza fría respecto a este Obispo, pero aun puede que sea un León de la Fe Católica, hay que estar atentos.

    Pablo

  16. Es ver pelos en la leche, porque con ese criterio, los devotos de San Atanasio, jamás debieron aceptar su rehabilitación como Obispo de la Iglesia, y posterior Canonización; y lo mismo con Santa Juana de Arco, debieran aceptar que la misma Iglesia que la abandonó, y dejó que la condenaran a la hoguera por herejía, después la rehabilitara, anulara esta condena, para posteriormente canonizarla.
    Que hoy se rehabilite a la Fraternidad, es un acto de Justicia, que algún dia se completará con la Canonización de Monseñor Lefebvre, y no es serruchar la rama como dicen algunos.
    Esas conclusiones sobre la rama, son consecuencias de haber tomado lo que Monseñor Lefebvre, llamaba un callejón sin salida.

    1. ¿Canonizar a Mons. Lefebvre? ¿a un excomulgado? ¿se puede hacer eso, Policarpo? ¿o será que primero «alguien» lo rehabilite? («alguien» que se preocupe por su memoria, porque lo que son estos cuatro, están requetecontentos con su rehabilitación con el patrón romano).

  17. Policarpo:

    Usted es un deshonesto.
    Y como tal lo denuncio públicamente.

    Desde el lunes 6 de septiembre que espero infructuosamente respuesta suya a mis comentarios en otros artículos (no soy el único forista en sufrir su mala educación y desvergüenza).

    Hoy, como si nada hubiese pasado, y sin hacer referencia directa a mi persona (dice “algunos”, tal vez porque teme referirse a mí sin haberme respondido) intenta, una vez más, desviar la atención de la cuestión tratada.

    Eso es deshonestidad intelectual.

    Antes de responder a su último comentario, resumo los míos, no para usted, ciertamente, sino para los foristas inadvertidos que pueden caer en su engaño.

    Digo que “no es para usted”, porque de usted no espero una respuesta leal; puesto que de un deshonesto y mal educado, no se puede esperar sino una conducta incorrecta.

    No intente responder ahora. Ya es tarde. Tal vez yo responda a alguno de sus comentarios, pero sólo será para los foristas desprevenidos.

    Usted no merece respuesta.

    En mi comentario del lunes 6, a las 11:08 am, escribí:

    Monseñor Marcel Lefebvre recibió, no uno, sino dos signos del cielo para proceder a las consagraciones episcopales, y las anunció el 29 de junio de 1987.
    Sin embargo, una vez más inició tratativas con Roma. Fue a Roma a fines de 1987 y comienzos de 1988.
    El cinco de mayo de ese año terminó firmando el Protocolo de acuerdo. Allí se contenían dos cláusulas inaceptables:

    a) El levantamiento de la “suspensio a divinis” de Mons. Lefebvre y dispensa de las irregularidades incurridas a causa de las ordenaciones.
    b) La “sanatio in radice”, al menos “ad cautelam”, de los matrimonios ya celebrados por los sacerdotes de la Fraternidad sin la delegación requerida.

    Es decir, que en ese Protocolo se reconocía:

    a) Por un lado la validez de las sanciones contra Monseñor Lefebvre y todos los subdiáconos, diáconos y sacerdotes de la FSSPX.
    b) Por otra parte la incertidumbre de la validez de los matrimonios bendecidos por los sacerdotes de la FSSPX.

    La FSSPX siempre ha ocultado a sus feligreses esta segunda cuestión, incluso adulterando el documento cuando fue dado a publicidad.

    (…) Las actuales autoridades de la Fraternidad, dejando de lado las condiciones fijadas por su Fundador, desoyendo estas y otras de sus sabias y prudentes palabras, siguen perdiendo su tiempo, entran en caminos peligrosos, dan crédito a la lealtad del “corazón conservador” de Benedicto XVI, ya han ido demasiado lejos…

    Sí, ya han ido demasiado lejos:

    a) Primero con el Motu proprio que relegó la Misa Tradicional al rango de “forma extraordinaria” de un rito cuya “forma ordinaria” sería la misa bastarda de Bugnini-Montini.
    b) En segundo lugar, con el Decreto que levantó las excomuniones de julio de 1988 a pedido expreso de los cuatro Obispos de la FSSPX.

    Esperemos que no sigan avanzando en el error y de que tengan el coraje de volver para atrás, reconociendo como Monseñor Lefebvre de que ya han ido muy lejos, antes de que sea demasiado tarde.

    En los comentarios del martes 7, a las 9:27 am y a las 9:35 am, agregué:

    Monseñor Lefebvre firmó: La “sanatio in radice”, al menos “ad cautelam”, de los matrimonios ya celebrados por los sacerdotes de la Fraternidad sin la delegación requerida.

    Es decir, SEMBRO LA INCERTIDUMBRE sobre la validez de los matrimonios bendecidos por los sacerdotes de la FSSPX.

    (…) Monseñor Lefebvre declaró: «… a los que vienen a decirme: es necesario que usted se entienda con Roma, creo poder decirles que yo he ido más lejos de lo que tendría que haber ido.»

    Las actuales autoridades de la Fraternidad ya han ido demasiado lejos… con el Motu proprio que relegó la Misa Tradicional al rango de “forma extraordinaria” y con el Decreto que levantó las excomuniones a pedido expreso de los cuatro Obispos de la FSSPX.

    Los hechos demuestran que Monseñor Lefebvre se equivocó.
    Sus propios dichos lo confirman.

    Los hechos prueban que Monseñor Fellay se está equivocando.
    Sus propios dichos confirman su pertinacia en el error y sus engaños para encubrirlos.

    Monseñor Lefebvre dijo: «Nuestros VERDADEROS FIELES, aquellos que han comprendido el problema y que justamente nos han ayudado a seguir la LINEA RECTA Y FIRME de la Tradición y de la fe, temían las tratativas que hice en Roma. Me han dicho que era peligroso y que perdía el tiempo.»

    (…)

    Ahora, ocho día más tarde, a sabiendas o no sólo Dios lo sabe, usted confunde cuestiones totalmente distintas como las de San Atanasio y Santa Juana de Arco con las de Monseñor Marcel Lefebvre o la FSSPX.

    ¿Se olvida usted (o pretende usted desviar la atención del hecho) de que Roma está actualmente ocupada por una ideología y una herejía?

    Eso no sucedía en tiempos de San Atanasio y Santa Juana de Arco.

    ¿Se olvida usted (o pretende usted desviar la atención sobre el hecho) de que Monseñor Lefebvre y la FSSPX han adherido a la Roma Eterna y han rechazado la Roma neomodernista?

    Esa no fue la crucial opción para los dos Santos que usted menciona.

    ¿Se olvida usted (o pretende usted desviar la atención sobre el hecho) de que todos los Superiores de la Fraternidad firmaron una Carta Abierta en la cual puede leerse: “En cuanto a nosotros, estamos en plena comunión con todos los Papas y todos los Obispos que han precedido el Concilio Vaticano II, celebrando exactamente la Misa que ellos codificaron y celebraron, enseñando el Catecismo que ellos compusieron, oponiéndonos contra los errores que ellos condenaron muchas veces en sus encíclicas y cartas pastorales. Quiera usted entonces juzgar de qué lado se encuentra la ruptura. Estamos extremadamente apenados por la ceguera de espíritu y el endurecimiento de corazón de las autoridades romanas.
    En cambio, nosotros jamás quisimos pertenecer a ese sistema que se califica a sí mismo de Iglesia Conciliar y se define por el Novus Ordo Missæ, el ecumenismo indiferentista y la laicización de toda la sociedad. Sí, nosotros no tenemos ninguna parte, nullam partem habemus, con el panteón de las religiones de Asís; nuestra propia excomunión por un decreto de Vuestra Eminencia o de otro dicasterio no sería más que la prueba irrefutable. No pedimos nada mejor que el ser declarados ex communione del espíritu adúltero que sopla en la Iglesia desde hace veinticinco años; excluidos de la comunión impía con los infieles.”

    ¿Puede usted proporcionar un documento de este tenor firmado por San Atanasio o Santa Juana de Arco.

    ¿Se olvida usted (o pretende usted desviar la atención sobre el hecho) de que los Superiores de la FSSPX sostuvieron con firmeza: “El ser asociados públicamente a la sanción que fulmina a los seis obispos católicos, defensores de la fe en su integridad y en su totalidad, sería para nosotros una distinción de honor y un signo de ortodoxia delante de los fieles. Estos, en efecto, tienen absoluto derecho de saber que los sacerdotes a los cuales se dirigen no están en comunión con una iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista”.

    ¿Acaso los “devotos de San Atanasio”, como los llama usted, tuvieron que romper la comunión con una iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista?

    La prueba de su confusión o mala voluntad está en sus propias palabras.

    Porque usted dice: … “la misma Iglesia que la abandonó, y dejó que la condenaran a la hoguera por herejía, después la rehabilitara, anulara esta condena, para posteriormente canonizarla.”

    No es “la misma Iglesia”. ¡Ni historia sabe usted! Por respeto a los foristas no me alargo en este punto.

    Porque usted agrega: “Que hoy se rehabilite a la Fraternidad, es un acto de Justicia”.

    En el Comentario Eleison de Monseñor Williamson no se trata de “rehabilitación”, sino de “aceptar ahora ser regularizada por Roma” y “obtener de Roma la preciada regularización que solamente Roma tiene la autoridad de otorgar”.

    ¿Se olvida (o pretende desviar la atención sobre el hecho) de que la Roma de la cual estamos hablando es la neomodernista, protestante, cabeza de una iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista?

    Tal vez, al final del “callejón sin salida”, usted encuentre y vea la vaca que hoy no puede o no quiere ver.

    Si Dios me concede gracia y misericordia, yo no estaré allí, sino en otro lugar; tomado leche sin pelos, con aquellos que no hayan sido engañados ni por sus comentarios, ni por los de Monseñor Williamson y Monseñor Fellay, que tienen muchos pelos en la lengua…

    1. Como adendum a su comentario, en el apunte que señala que Mons. Lefebvre se equivocó, es importante aclarar que una vez conocido y reconido el error, inmediatamente enmendó.
      Con Mons. Fellay es enteramente distinto :
      1. Él sabe perfectamente que no han sido cumplidos los prerrequisitos para las conversaciones con Roma; pero él continúa adelante.
      2. Él sabe que ha sido deshonesto (o llamemos a las cosas por su nombre : mentiroso) y ha engañado a sacerdotes de la FSSPX y a los fieles que acuden a los centros de misa (nótese que no he dicho «fieles de la FSSPX» porque esos, Policarpo, no existen); y sigue adelante.
      Y así sucesivamente.

      No es, pues, la misma actitud de uno (Mons. Lefebvre) y de otro (Mons. Fellay); lo cual muy prudentemente tendría que hacernos pensar qué es lo que uno y otro guardaban y guardan en su corazón …

  18. Pensé que era la única a quien este mal educado de Policarpo no responde. Ahora me doy cuenta que hay otros foristas que comparten este honor.

    El sábado 11 Septiembre, en el link Las Etapas de un Plan, le escribí a este incivilizado:

    Policarpo:

    Desde el martes que estoy esperando su respuesta.

    Como no ha respondido, le repito mi comentario:

    1) Policarpo afirma: los hechos demuestran que Monseñor Lefebvre, no se euivocó.
    Ahora bien, Monseñor Lefebvre firmó:

    el levantamiento de la “suspensio a divinis” de Mons. Lefebvre y dispensa de las irregularidades incurridas a causa de las ordenaciones;
    y la “sanatio in radice”, al menos “ad cautelam”, de los matrimonios ya celebrados por los sacerdotes de la Fraternidad sin la delegación requerida.

    Luego, las sanciones contra Monseñor Lefebvre y todos los miembros de la FSSPX son válidas; y los matrimonios bendecidos por los sacerdotes de la FSSPX son dudosos.

    2) Policarpo afirma: los hechos demostrarán que Monseñor Fellay tampoco se está equivocando.

    Ahora bien, Monseñor Fellay no rechazó:
    el Motu proprio que relegó la Misa Tradicional al rango de “forma extraordinaria” de un rito cuya “forma ordinaria” sería la misa nueva;
    ni el Decreto que levantó las excomuniones a pedido suyo.

    Luego, los hechos demostrarán que la misa nueva expresa la misma fe que la Tradicional y que las excomuniones eran ciertamente válidas.

    Muchas gracias, Policarpo, por confirmar nuestras aprehensiones y temores.

    Mucho desearíamos que Monseñor Fellay y los sacerdotes de la FSSPX fuesen tan claros como usted.

    Agregué ese día: “Fiel al Santo Padre” comprendió muy bien su posición y la de las actuales autoridades de la Fraternidad.

    No eran necesarias las explicaciones de los otros comentaristas, las del conciliarista bastan.

    Esto no da para más. Pero, de todos modos, usted insistirá, como siempre; porque sus intenciones son bien conocidas.

    Agrego ahora, brevemente: la madre de Santa Juana de Arco gestionó ANTE ROMA el proceso que revisó el infame proceso de la DIOCESIS DE ROUEN, que fue presidido por el obispo Cerdo (así se traduce al castellano y no deja de tener connotancias con las actuales circunstancias).
    Ese nuevo proceso fue llevado a cabo por tres jueces delegados especialmente por la Santa Sede.
    Por Decreto del Papa Calixto III, el proceso anuló el primer juicio por «corrupción, engaño, calumnia, fraude y malicia», declarando sus conclusiones «nulas, sin valor ni efecto», y rehabilitó completamente a Santa Juana y su familia.

    ¡Qué distinto del lamentable caso de los cuatro obispos de la FSSPX! El Decreto del 21 de enero de 2009, emanado de la Roma conciliar, neomodernista y ecuménica, dice:

    «Por medio de la carta del 15 de diciembre de 2008 enviada a Su Eminencia el Cardenal Darío Castrillón Hoyos, Presidente de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, Mons. Bernard Fellay, en su nombre y en el de los otros Obispos consagrados el 30 de junio de 1988, VOLVIA A SOLICITAR EL LEVANTAMIENTO DE LA EXCOMUNION latae sententiae formalmente declarada por Decreto del Prefecto de esta misma Sagrada Congregación para los Obispos con fecha del 1º de julio de 1988.
    (…) Conforme a las facultades que me han sido expresamente concedidas por el Santo Padre, Benedicto XVI, en virtud del presente Decreto, REMITO a los Obispos Bernard Fellay, Bernard Tissier de Mallerais, Richard Williamson y Alfonso de Galarreta LA CENSURA DE EXCOMUNION latae sententiae declarada por esta Congregación el 1º de julio de 1988 y declaro privado de efectos jurídicos A PARTIR DEL DIA DE HOY el Decreto entonces publicado.»

    Tenga cuidado, Policarpo, porque en su vaso de leche hay una rama serruchada con la cual se puede atragantar.

  19. FIEL FIEL FIEL:

    El dato cierto es que Mons. Marcel Lefebvre realizó las consagraciones episcopales. Formalmente, ha sido un acto de indisciplina de un Obispo respecto del Papa, aunque goza de validez el Sacramento. Y el hecho no deja de tener consecuencias, tanto si se acepta la autoridad del Papa como si no se la acepta.

    1- Se acepta la autoridad del Papa. Así sucedió con San Francisco de Asís, por ejemplo que en sus críticas jamás dejó de aceptar la autoridad Papal.

    2- No se acepta la autoridad del Papa. Así sucedió con Lutero, que en su crítica arrastró al Papa a quien dejó de aceptar como autoridad.

    ¿Eran válidas las sanciones? Desde la Fraternidad se afirmó que no, desde el Papa se afirmó que sí. Desde mi humilde punto de vista, en tanto sea una cuestión meramente disciplinaria y no se exceda de ese ámbito, es algo que puede tener distintas soluciones. Su gravedad no excede de la indisciplina, que es más por celo respecto de las cuestiones de la Fe que por pretender causar un daño en la Iglesia (como sí es el caso de la indisciplina contra el Papa de los modernistas).

    ¿Hay incertidumbre sobre la validez de los matrimonios realizados en el marco de la FSSPX? No hay incertidumbre alguna ni la puede haber sobre la validez de esos matrimonios. Donde hay incertidumbre, es sobre la nulidad, ya que se requiere la habilitación canónica para el procedimiento establecido a los efectos.

    Hay que tener en cuenta respecto del Motu Proprio, que la Misa Tradicional convertida en «forma extraordinaria» está creciendo geométricamente en su práctica. Y según tengo entendido, la «forma ordinaria» fue extraída del rito de los benedictinos (muy similar a la reforma litúrgica actual, que es celebrada en lengua vernácula).

    Hay un detalle, y es que el Decreto que levantó las excomuniones de los cuatro Obispos, olvidó la mención de quien los ordenó: Mons. Lefebvre. Sería importantísimo sanar la omisión de una manera que sea salvada su persona post-mortem.

    La pregunta es: ¿Cuál es la autoridad que proclama «que Roma está actualmente ocupada por una ideología y una herejía»? ¿En cabeza de quién se encuentra «la Roma AEterna»? ¿Cómo se define «la Roma neomodernista»? ¿El Papa tiene algún documento en que oficialmente acepta que Roma se proclama neomodernista?

    Efectivamente, todos los Superiores de la Fraternidad firmaron una Carta Abierta en la cual puede leerse: “En cuanto a nosotros, estamos en plena comunión con todos los Papas y todos los Obispos que han precedido el Concilio Vaticano II, celebrando exactamente la Misa que ellos codificaron y celebraron, enseñando el Catecismo que ellos compusieron, oponiéndonos contra los errores que ellos condenaron muchas veces en sus encíclicas y cartas pastorales».

    Esto genera la pregunta: ¿Y están en plena comunión con todos los Papas y todos los Obispos que SE HAN SUCEDIDO AL Concilio Vaticano II?

    Afirma: «nosotros jamás quisimos pertenecer a ese sistema que se califica a sí mismo de Iglesia Conciliar y se define por el Novus Ordo Missæ». Ahora bien: un Concilio Pastoral, por su misma naturaleza, no es obligatorio y hasta resulta opinable (en todo lo que pueda ser materia de opinión y de prudencia); y a su vez, el Novus Ordo Missae requiere de un doble análisis: a) El mismo P. Ceriani ha manifestado que contiene todos los requisitos mínimos para considerar que bien celebrado hay Misa, aunque el abuso litúrgico pone en grave peligro que haya Transubstanciación; b) lo mismo sucede con el resto de los Sacramentos, reducidos a la máxima simplicidad, con el peligro de los abusos litúrgicos, y en particular en los Exorcismos, donde muchos exorcistas afirman que el Ritual antiguo ha resultado mucho más efectivo que el modificado… ¿sucederá lo mismo con toda la reforma realizada?; c) La Misa de San Pío V, rezada por numerosísimos santos, no puede ser prohibida o condenada porque implicaría la condena de todos los santos que la rezaron, y mucho menos considerada ineficaz (el mismo Escrivá de Balaguer jamás rezó la «Misa Nueva», por ejemplo)

    Para la condena al ecumenismo indiferentista y la laicización de toda la sociedad es obligación de todo católico, incluyendo al Papa. De allí a afirmar que el Papa acepta que todas las religiones son verdaderas como Dogma, o que en Asís se constituyó un «panteón de las religiones» y que eso es Dogma, también hay una gran distancia.

    Y hacer gala de indisciplina en la Iglesia es un grave problema. El problema de la autoridad en la Iglesia, se traslada automáticamente a la FSSPX y a cada una de sus familias de laicos que la integran. ¿Cómo explicará un papá a sus hijos el Cuarto Mandamiento, cuando él mismo lo incumple y hace gala de que hay que desobedecer en base al juicio propio?

    Y cabe destacar que obediencia no significa servilismo. Pero la desobediencia no es rechazar el servilismo, sino el vicio contrario.

    ¿Pretendemos la conversión de TODOS los que comparten cultos equivocados? Entonces el Papa se debe dirigir a ellos. ¿Implica aceptar lo que ellos afirman? De ninguna manera. ¿Es eso sincretismo? Tampoco. ¿Ser el convocante de los representantes de las religiones equivocadas para dialogar con ellos y explicarles los principios y fundamentos de la Fe Católica está mal? ¿Los Apóstoles no predicaron en sinagogas y en templos paganos, entre paganos que adoraban a falsos dioses? Y basarse en el juicio propio para afirmar lo que no se ha dicho en ninguna parte, se convierte en un acto de temeridad. «Pero está la foto del Papa reunido con los paganos» ¿Y eso significa que los paganos son quienes tienen la razón? ¿La foto es la prueba del sincretismo? O sea: ¿Si a San Pablo lo hubieran fotografiado en un templo pagano, podría ser acusado hoy de sincretista?

    Ud afirma que los Superiores de la FSSPX sostuvieron con firmeza: “El ser asociados públicamente a la sanción que fulmina a los seis obispos católicos, defensores de la fe en su integridad y en su totalidad, sería para nosotros una distinción de honor y un signo de ortodoxia delante de los fieles. Estos, en efecto, tienen absoluto derecho de saber que los sacerdotes a los cuales se dirigen no están en comunión con una iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista”.

    Sí, hay una «iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista», pero no está adherida sino formalmente a Roma. Así es definido el modernismo, pero no hay ningún documento oficial de la Iglesia en ese sentido, y por tanto toda falsa interpretación puede ser esclarecida.

    ¿Acaso los “devotos de San Atanasio”, como los llama usted, tuvieron que romper la comunión con una iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista?

    Afirmar que hay «otra Iglesia», sería adoptar directamente la postura modernista. La pregunta es: ¿hay «otra Iglesia» o es la misma? Si el Papa afirmó en algún momento con autoridad ex-cathedra que hay «otra Iglesia» distinta de los casi 2.000 años anteriores, sí habría que afirmar herejía y cisma respecto de la Tradición: es decir, no es la FSSPX la cismática, sino el Papa. Y suponiendo que esto fuese así: ¿puede subsanarse un cisma?

    O la Iglesia es la de siempre, o no la es. No hay «punto medio» en la cuestión. Es decir: o se acepta el sedevacantismo, o se acepta al Papa o no se lo acepta. Si se acepta al Papa, se debe buscar la erradicación de la peste modernista de la Iglesia ¿Qué necesidad hay de vivir en una situación de irregularidad disciplinaria? Pero es necesario combatir efectivamente el modernismo dentro de la Iglesia.

    Si Roma «es la neomodernista, protestante, cabeza de una iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista», ¿entonces para qué se «juega» a estar dentro de la Iglesia? Por otra parte, de ser eso cierto, ya no habría más autoridad que proclamara santos de verdad: no hay más santos que sean ejemplo para los demás católicos.

    Hay un problema de Autoridad. ¿Es insubsanable? Entonces la actitud coherente sería la sedevacantista. ¿Es subsanable? Entonces no hay necesidad de una «irregularidad».

    Y no veo otra posición alternativa y que sea coherente. La indisciplina por la indisciplina misma acarrea gravísimos inconvenientes a quien la sostiene, por el principio de ejemplaridad (es mala en este caso la ejemplaridad, y va a ser inoculada en los hijos de cada familia, que cuestionarán a su padre del mismo modo que surgen cuestionamientos internos dentro de la FSSPX, o cuestionamientos entre la FSSPX y el Papa).

    El sedevacantismo corre un grave riesgo: las numerosas líneas en que se divide llega a proclamar hasta «papas» que emiten Encíclicas a los «extraterrestres»… líneas esoteristas, cuasignósticas, etc.

    1. Señor Emilio Nazar:

      Si usted ha seguido mis comentarios, habrá leído aquellas palabras, llenas de contenido, de Monseñor Lefebvre: “Nuestros verdaderos fieles, aquellos que han comprendido el problema y que justamente nos han ayudado a seguir la línea recta y firme de la Tradición y de la fe, temían las tratativas que hice en Roma. Me han dicho que era peligroso y que perdía el tiempo.”

      En mi carácter, al mismo tiempo, de favorecido y benefactor de la gran familia tradicionalista intento ser de aquellos “verdaderos fieles” de la Tradición. Digo, intento.

      Es desde esta óptica que publiqué acotaciones a los Comentarios Eleison de Monseñor Williamson y otros artículos de las autoridades de la FSSPX para señalar las divergencias entre ellas mismas, así como también un cambio de actitud respecto del pasado.

      Usted, por el contrario, tal como lo dejan vislumbrar sus comentarios, se sitúa desde el exterior de esa familia de la Tradición. Usted mismo lo escribió entre paréntesis: “y sin estar involucrado en el tema”.

      No por eso sus comentarios carecen de valor e importancia. Pero no vienen al caso; simplemente, no están involucrados en el tema tratado.

      Esta es una licencia que se toman muchos foristas: publican «su propio artículo», apartándose del artículo principal y de los comentarios de los otros foristas al mismo.

      Reitero aquí mi preocupación presente, resumen de mis dos primeros comentarios:

      Lo más grave de todo este Comentario de Mons. Williamson es la frase subordinada:
      “para obtener de Roma la preciada regularización que solamente Roma tiene la autoridad de otorgar”
      No hay, pues, más que rendirse ante la evidencia: la FSSPX no goza de estado canónico y, en consecuencia, todas las sanciones romanas, desde 1976, son válidas.
      Monseñor Williamson acaba de serruchar la rama sobre la cual estaba asentada la FSSPX.
      Ante esto, todas las cuestiones que plantea no tienen ningún interés.

      Hasta aquí “la interna” en la cual yo tomo parte. Si usted desea entrar en ella, bienvenido.

      Pero hasta el presente, y por propia decisión, usted no está involucrado en el tema.

      Nadie lo excluye, ciertamente. Pero, si quiere participar, juéguela desde adentro.

      Para que no crea que lo mío sea un escapismo, voy a intentar aclarar algunas de sus afirmaciones, así como responder algunas de sus preguntas.

      Usted dice:

      1) “Las consagraciones episcopales realizadas por Monseñor Marcel Lefebvre han sido, formalmente, un acto de indisciplina de un Obispo respecto del Papa.”

      Respondo: Señalo el “formalmente”. Ninguna autoridad de la familia de la Tradición ha aceptado nunca esto. Al menos hasta ahora. Pero…

      2) “Su gravedad no excede de la indisciplina.”

      Respondo: Juan Pablo II, en su documento Ecclesia Dei, del 2 de julio de 1988, sostiene totalmente lo contario. Obedezca al Papa, pues.

      3) “No hay incertidumbre alguna ni la puede haber sobre la validez de los matrimonios realizados en el marco de la FSSPX. Donde hay incertidumbre, es sobre la nulidad, ya que se requiere la habilitación canónica para el procedimiento establecido a los efectos.”

      Respondo: no existe diferencia entre “matrimonio inválido” y “matrimonio nulo”.
      Si un matrimonio es válido, no puede ser nulo; y si es nulo, es inválido.
      Si hay incertidumbre sobre la nulidad de un matrimonio, es porque la hay sobre su validez.
      La FSSPX siempre sostuvo la validez de los matrimonios concertados ante sus sacerdotes.
      El Protocolo del cinco de mayo de 1988 siembra la duda sobre esto, y es una prueba del peligro de querer negociar con la Roma modernista.

      4) “Hay que tener en cuenta respecto del Motu Proprio, que la Misa Tradicional convertida en “forma extraordinaria” está creciendo geométricamente en su práctica.”

      Respondo: aceptar que la Misa Tradicional haya sido “convertida en “forma extraordinaria”” es… es… ¡No tiene calificativos! ¡Aritméticamente es nulo!

      5) “Según tengo entendido, la “forma ordinaria” fue extraída del rito de los benedictinos (muy similar a la reforma litúrgica actual, que es celebrada en lengua vernácula).”

      Respondo: la supuestamente “forma ordinaria” del Rito Romano no es otra cosa que la misa bastarda de Pablo VI, extraída de la cabeza masónica y judaica de Bugnini y compañía.

      6) “Sí, hay una “iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista”, pero no está adherida sino formalmente a Roma. Así es definido el modernismo, pero no hay ningún documento oficial de la Iglesia en ese sentido, y por tanto toda falsa interpretación puede ser esclarecida.”

      Respondo: y usted, ¿qué pretende? ¿Qué los ladrones se presenten a la comisaría para declararse tales y avisar que van a comentar tal robo, en tal lugar, esta noche? Más abajo la seguimos.

      7) “Afirmar que hay “otra Iglesia”, sería adoptar directamente la postura modernista.”

      Respondo: Monseñor Lefebvre y las diversas autoridades de la familia de la Tradición, incluyendo a las actuales de la FSSPX, ya han respondido a esto. A ellas me remito.

      Entre nosotros, el Padre Julio Meinvielle escribió al final de su libro De la Cábala al Progresismo:

      “Sabemos que el mysterium iniquitatis ya está obrando; pero no sabemos los límites de su poder. Sin embargo, no hay dificultad en admitir que la Iglesia de la publicidad pueda ser ganada por el enemigo y convertirse de Iglesia Católica en Iglesia gnóstica. Puede haber dos Iglesias, la una la de la publicidad, Iglesia magnificada en la propaganda, con obispos, sacerdotes y teólogos publicitados, y aun con un Pontífice de actitudes ambiguas; y otra, Iglesia del silencio, con un Papa fiel a Jesucristo en su enseñanza y con algunos sacerdotes, obispos y fieles que le sean adictos, esparcidos como «pusillus grex» por toda la tierra. Esta segunda sería la Iglesia de las promesas, y no aquella primera, que pudiera defeccionar. Un mismo Papa presidiría ambas Iglesias, que aparente y exteriormente no sería sino una. El Papa, con sus actitudes ambiguas, daría pie para mantener el equívoco. Porque, por una parte, profesando una doctrina intachable sería cabeza de la Iglesia de las Promesas. Por otra parte., produciendo hechos equívocos y aun reprobables, aparecería corno alentando la subversión y manteniendo la Iglesia gnóstica de la Publicidad. La eclesiología no ha estudiado suficientemente la posibilidad de una hipótesis como la que aquí proponernos. Pero si se piensa bien, la Promesa de Asistencia de la Iglesia se reduce a una Asistencia que impida al error introducirse en la Cátedra Romana y en la misma Iglesia, y además que la Iglesia no desaparezca ni sea destruida por sus enemigos. Ninguno de los aspectos de esta hipótesis que aquí se propone queda invalidado por las promesas consignadas en los distintos lugares del Evangelio. Al contrario, ambas hipótesis cobran verosimilitud si se tienen en cuenta los pasajes escriturarios que se refieren a la defección de la fe. Esta defección, que será total, tendrá que coincidir con la perseverancia de la Iglesia hasta el fin.”

      Según usted, el Padre Julio era modernista…

      8) ¿El Papa tiene algún documento en que oficialmente acepta que Roma se proclama neomodernista?

      Respondo: Los arrianos, los nestorianos, los ortodoxos cismáticos, los protestantes, los modernistas…, ¿tenían o tienen algún documento en que se proclamaban o se proclaman arrianos, nestorianos, ortodoxos cismáticos, protestantes, modernistas…?

      Volvemos a lo de los ladrones etiquetados de más arriba.

      9) Los Superiores de la Fraternidad, ¿están en plena comunión con todos los Papas y todos los Obispos que SE HAN SUCEDIDO AL Concilio Vaticano II?

      Respondo: Supongo que la respuesta ha de ser: en la medida que esos Papas y Obispos estén en plena comunión con todos los Papas y todos los Obispos que han precedido el Concilio Vaticano II, celebrando exactamente la Misa que ellos codificaron y celebraron, enseñando el Catecismo que ellos compusieron, oponiéndose contra los errores que ellos condenaron muchas veces en sus encíclicas y cartas pastorales, sí.

      Si no, no. Pero, en este caso, como ya lo dijeron los Monseñores Lefebvre y de Castro Mayer, la ruptura viene de esos Papas y Obispos.

      Y volvemos a la misma cuestión de antes.

      Pero, yo dije “supongo”. Porque, dada la actitud actual de los Superiores de la Fraternidad, ya no sé…

      Este es el tema que me ocupa; el suyo es el otro, desde afuera de la Tradición, aunque pretenda ser desde el interior de la Iglesia.

      10) “Hacer gala de indisciplina en la Iglesia es un grave problema. El problema de la autoridad en la Iglesia, se traslada automáticamente a la FSSPX y a cada una de sus familias de laicos que la integran. ¿Cómo explicará un papá a sus hijos el Cuarto Mandamiento, cuando él mismo lo incumple y hace gala de que hay que desobedecer en base al juicio propio?”

      Respondo: Concedo que sea un grave problema hacer gala de indisciplina en la Iglesia.

      Pero no se trata de esto en la legítima reacción de los feligreses fieles a la Tradición de la Iglesia. No se trata del “juicio propio”

      ¿Cómo explicará usted a sus hijos el Cuarto Mandamiento, cuando usted mismo lo incumpla y haga gala de que hay que desobedecer, por ejemplo, la ley de la unión de degenerados sexuales?

      ¿O acaso las va a cumplir, esta y otras leyes espurias?

      Aquí me detengo. Si usted desea abordar la cuestión “desde afuera”, tiene todo su derecho. Escriba un artículo y pida al señor Vázquez que se lo publique. Si el mismo merece comentarios de mi parte, los haré

      Si no se lo publica, usted dispone de su Pregón para hacerlo.

      Mientras tanto, permanezco en “la interna” de la familia de la Tradición. Si a esta, mi posición, usted desea comentar algo, si dispongo de tiempo le responderé. Pero le pido sepa comprender que no puedo disponer de mi tiempo como si fuese columnista de un diario.

      1. FIEL, FIEL, FIEL:

        Yo escribo con nombre y apellido, como siempre lo hago, porque de ese modo me hago cargo de mis errores y también de mis aciertos. No me escondo tras un seudónimo, propio de quien quiere tirar la piedra y esconder la mano.

        Me llevará un tiempo responder su extensa respuesta, que no deja de contener errores, desde mi punto de vista. En especial el de plantear la identificación de Tradición exclusivamente con la FSSPX (y no con el Papa y la Iglesia Católica), y de realizar un cuestionamiento de «internismo», que no es propio de la Iglesia Católica jerárquica.

        Desde mi humilde punto de vista, sí hay muchas personas desorientadas, pero el problema no surgió en el Concilio, sino que venía de mucho antes, motivo por el cual San Pío X emitió su Encíclica cuando ya existía el modernismo. Pero a veces la solución del problema eclesiástico puede provenir no desde ese ámbito, sino de la acción de los laicos que puedan encauzar y crear el ambiente favorable para la difusión de la Tradición y el combate al modernismo.

        No se equivoque en sus apreciaciones hacia mi persona. Gracias.
        P.D.: Por lo que veo, Ud goza (sin ejercer el juicio propio según sus propios dichos), de una infalibilidad Papal que le permite juzgar a los Papas, a los Obispos de la FSSPX, a los que no pertenecen a la FSSPX, y a los laicos… Ud es quien establece el que está dentro o fuera de la Tradición… ¿Por qué no se postula a próximo Papa?

      2. Ah, y otra aclaración provisoria para FIEL FIEL FIEL:

        Ud me cita diciendo:
        «Usted mismo lo escribió entre paréntesis: “y sin estar involucrado en el tema”.»

        No significa que no esté involucrado en el tema de la Tradición, porque el pertenecer a la Iglesia Católica depende de eso. No estoy involucrado en el tema de «acuerdos» (dentro de la Iglesia Jerárquica…), del mismo modo que Ud tampoco lo está y deberá atenerse a los resultados: o acepta las acciones emprendidas o no las acepta.

        Reitero: la única posición coherente, es el sedevacantismo para quien afirme que los Papas son 100% modernistas de modo explícito y que es nulo todo lo que hagan, digan o piensen. Es decir, la posición abiertamente cismática, porque si la autoridad no es autoridad, ¿entonces quién manda?

      3. Ave Maria!

        Sr. Emilio Nazar:

        1) No se trata de dar o no dar nombre y apellido, pues no importa el nombre de quien opina, sino lo que opina. Yo puedo dar mi nombre completo y será lo mismo que firmar con un pseudónimo, pues a fin de cuentas soy un perfecto desconocido fuera de mi pequeño círculo de acción.

        Así que no se trata de tirar la piedra y esconder la mano. Después de todo, ¿qué tanto se puede temer por exteriorizar una opinión en un foro de internet, aun firmando con nombre completo?

        2) Usted dice «pero el problema no surgió en el Concilio, sino que venía de mucho antes», lo cual no creo que alguien niegue o siquiera cuestione. Pero también es cierto que los enemigos de la Iglesia nunca habían alcanzado tanto poder como lo tuvieron desde el papado de Juan XXIII, lo que les permitió forzar la convocatoria del único concilio pastoral en la historia de la Iglesia, dominarlo y, a partir de entonces, intentar cambiar el rumbo de la Iglesia, fundando una nueva llamada conciliar.

        3) Usted dice de Fiel Fiel Fiel «su extensa respuesta, que no deja de contener errores, desde mi punto de vista. En especial el de plantear la identificación de Tradición exclusivamente con la FSSPX (y no con el Papa y la Iglesia Católica)».

        Por supuesto que es un error identificar la Tradición exclusivamente con la FSSPX, mas no veo por qué dice tal cosa. Pero querer identificar la Tradición con Benito XVI (o con alguno de sus inmediatos predecesores) o con la nueva iglesia conciliar, en verdad que es, no sólo erróneo, sino ridículo. Para darse cuenta de ello, bastaría con leer los párrafos que insertó abajo quien se firma como «No caben dudas», pero lamentablemente sobra material para probar tal:

        ¿Acaso es parte de la Tradición besar el corán? ¿Desde cuándo es parte de la Tradición el que ministros protestantes colaboren en la elaboración del rito de la misa? ¿Usted cree que un Papa sigue la Tradición cuando recibe voluntariamente la bendición de paganos (Juan Pablo II en la India, Benito XVI en Australia)? ¿Será tradicional el dar la comunión en la mano?

  20. Sr. Emilio Nazar:
    Usted lo que no entiende es que vivimos tiempos extraordinarios, donde dijo la virgen en su advocación de La Salette: «Roma perdera la fe y sera la sede del Anticristo». Espero pueda comprender estas profundas palabras de Nuestra Señora.

    Pablo.

    1. 1- Entonces las palabras de Jesucristo de que las puertas del infierno no prevalecerán, estaban equivocadas.

      2- Identificar Roma con el Papa, puede ser un error, porque acaba identificando al mismo Papa con el Anticristo, igual que los testigos de Jehová

      3- Roma es la ciudad, Roma es una cosa, y el Vaticano es otra

      4- ¿Roma perdió la Fe? Sí, porque en toda Italia se difunde la «new age», al igual que en todo el mundo. ¿Roma es el Papa?

      5- ¿Qué sucede si Roma no es el Papa? ¿Jesucristo dejó o dejará a su Iglesia sin Papa?

      La pregunta sería: ¿quién está «fuera» de la Tradición? Si la Iglesia Católica es Una y Jerárquica, en continuidad completa desde Jesucristo ¿Quién está fuera?

      1. Emilio Nazar:
        Las palabras de N.S. Jesucristo son eternas y NUNCA prevalecerán las puertas del infierno en su Iglesia.
        El Papado esta vigente, pero el actual Papa he perdido la fe y le pregunto lo siguiente ¿Acaso tras los cambios a los Sacramentos y al Canon Romano durante el Vaticano II, esto no representa un cisma en la Iglesia Católica?
        ¿Quien fue un activista modernista en aquella época? Respuesta: Joseph Ratzinger.
        Usted se dice Católico pero no hace caso a los misericordiosos llamados de Dios através de la Santísima Virgen María tanto en la Salette como en Fátima (Quizá también en Gabarandal, por cierto que en estas apariciones Monseñor Williamson se convirtió) además de hacer caso omiso de libros esjatologicos como el Apocalipsis.
        Primero hay que ser fieles a Cristo y permanecer en la fe que N.S. nos enseño, si el papa se aleja de sus enseñanzas NO PODEMOS SEGUIR AL PAPA ACTUAL, PUES PERDIO LAS ENSEÑANZAS DE DIOS.

        Dios triunfara y regresara Gloriosos del Cielo, mientras ese momento llega, viviremos la gran tribulación.
        Si usted prefiere permanecer en su opinión es muy respetable, pero se le están dando argumentos y lo mejor es responder a los argumentos de todos los foristas.
        Un saludo.

        Pablo

  21. PARRAFOS DEL

    DISCURSO DE BENEDICTO XVI
    EN EL ENCUENTRO CON LOS REPRESENTANTES
    DEL CLERO Y LOS FIELES
    DE OTRAS RELIGIONES

    QUE ILUSTRAN LAS DISCUSIONES
    DE ROMA CON LA FSSPX
    Y SU TAN PRECIADA REGULARIZACION:

    Desde el Concilio Vaticano II, la Iglesia Católica ha dado especial relieve a la importancia del diálogo y la colaboración con los miembros de otras religiones. Y para que sea fecundo, es necesario que haya reciprocidad en cuantos dialogan y en los seguidores de otras religiones.
    En concreto, pienso en la situación de algunas partes del mundo donde la colaboración y el diálogo interreligioso necesita del respeto recíproco, la libertad para poder practicar la propia religión y participar en actos públicos de culto, así como la libertad de seguir la propia conciencia sin sufrir ostracismo o persecución, incluso después de la conversión de una religión a otra.
    Establecido dicho respeto y apertura, la gente de todas las religiones trabajarán juntos de manera efectiva por la paz y el entendimiento mutuo, y serán así un testimonio convincente ante el mundo.
    Este tipo de diálogo necesita llevarse a cabo en distintos niveles y no se debería limitar a discusiones formales.
    El diálogo de vida implica sencillamente vivir uno junto al otro y aprender el uno del otro de tal forma que se crezca en el conocimiento y el respeto recíproco.
    El diálogo de acción nos reúne en formas concretas de colaboración, y aplicamos nuestra dimensión religiosa a la tarea de la promoción del desarrollo humano integral, trabajando por la paz, la justicia y la utilización de la creación.
    Este tipo de diálogo puede incluir la búsqueda conjunta de maneras de defender la vida humana en todas sus etapas y también la manera de asegurar que no se excluya de la vida social la dimensión religiosa de individuos y comunidades.
    Después, en el ámbito de las conversaciones formales, existe no sólo la necesidad de coloquios teológicos, sino también la de compartir nuestra riqueza espiritual, hablando sobre nuestra experiencia de oración y contemplación y expresando la alegría mutua del encuentro con el amor divino.

    Queridos amigos, al concluir mi reflexión, deseo aseguraros que la Iglesia católica sigue por este camino de compromiso y diálogo en el genuino respeto hacia vosotros y vuestras creencias.
    Los católicos, en Inglaterra y en todo el mundo, seguirán trabajando para construir puentes de amistad con otras religiones, para sanar los errores del pasado y promover la confianza entre individuos y comunidades.
    Deseo reiteraros mi gratitud por vuestra acogida y por haber tenido la oportunidad de animaros a continuar con el diálogo con vuestros hermanos y hermanas cristianos.

  22. Quien dijo que en los tiempos de San Atanasio, la Iglesia no se encontraba en una CONFUSIÓN TREMENDA, la siguiente frase nos puede asombrar pero fue dicha por San Jerónimo cito…

    : en Arles, Milán, Ariminum. Fue respecto de este último concilio (359) que San Jerónimo escribió «TODO EL MUNDO SE LAMENTO Y EXTRAÑO DE ENCONTRARSE ARRIANO», ya que los obispos latinos fueron presionados con amenazas y argucias a suscribir concesiones que en ningún momento representaron su genuina postura. Los concilios eran tan frecuentes que sus fechas todavía son motivo de controversia. Asuntos personales encubrían la importancia dogmática de una lucha que llevaba treinta años. (no estás sucediendo esto con las conferencias episcopales como lo han denunciado varios obispos?) El Papa del momento, Liberio, valiente al principio, indudablemente ortodoxo, pero arrancado de su sede y desterrado a la sombría soledad de Tracia, afirmó un credo de tenor semi-Arriano (compilado principalmente desde uno de Srijem) y desautorizó a Atanasio, si bien se declaró en contra de la formulación «Homoeana» de Arimino.

    Leer más en http://mb-soft.com/believe/tso/arianism.htm

    La Palabra clave del Credo de Nicea era «Consustancial al Padre»
    contra La expresión «iguales en substancia», Homoiousion, que se había usado meramente para deshacerse de la fórmula de Nicea, se convirtió en contraseña de los arrianos.(leer mas en la misma pagina)

    No es aberrante que nuestro Credo Novus ordo cambio el «Consustancial al Padre» del Credo de Nicea por «de la misma sustancia» ¡¡¡¿¿¿arrianos también???

    EN ALGUN MOMENTO Y ESPEREMOS QUE MAS PRONTO QUE TARDE, LA IGLESIA ENTERA SE LAMENTE Y SORPRENDA DE ECONTRARSE MODERNISTA Y, CONTAMINADA DE TODAS LAS HEREJIAS, COMO DIJERA SU SANTIDAD SAN PIO X

    Atanasio murió en 373, PERO SU CAUSA TRIUNFO en Constantinopla, ciudad largo tiempo arriana, primero por la predicación de San Gregorio Nazianceno, luego por el Segundo Concilio General (381), cuya apertura presidió Melecio de Antioquía…
    en todo esto no hay más que un SOLO HEROE, el GRAN SAN ATANASIO,… de la que dependió el futuro de la cristiandad.

    SAN ATANASIO RUEGA POR NOSOTROS

  23. Señor Emilio Nazar:

    En mi respuesta anterior le he dicho, y reitero ahora:

    Si usted ha seguido mis comentarios, habrá leído aquellas palabras, llenas de contenido, de Monseñor Lefebvre: “Nuestros verdaderos fieles, aquellos que han comprendido el problema y que justamente nos han ayudado a seguir la línea recta y firme de la Tradición y de la fe, temían las tratativas que hice en Roma. Me han dicho que era peligroso y que perdía el tiempo.”

    En mi carácter, al mismo tiempo, de favorecido y benefactor de la gran familia tradicionalista intento ser de aquellos “verdaderos fieles” de la Tradición. Digo, intento.

    Es desde esta óptica que publiqué acotaciones a los Comentarios Eleison de Monseñor Williamson y otros artículos de las autoridades de la FSSPX para señalar las divergencias entre ellas mismas, así como también un cambio de actitud respecto del pasado.

    Usted, por el contrario, tal como lo dejan vislumbrar sus comentarios, se sitúa desde el exterior de esa familia de la Tradición. Usted mismo lo escribió entre paréntesis: “y sin estar involucrado en el tema”.

    No por eso sus comentarios carecen de valor e importancia. Pero no vienen al caso; simplemente, no están involucrados en el tema tratado.

    Esta es una licencia que se toman muchos foristas: publican “su propio artículo”, apartándose del artículo principal y de los comentarios de los otros foristas al mismo.

    Reitero, una vez más, mi preocupación presente, resumen de mis dos primeros comentarios:

    Lo más grave de todo este Comentario de Mons. Williamson es la frase subordinada:
    “para obtener de Roma la preciada regularización que solamente Roma tiene la autoridad de otorgar”
    No hay, pues, más que rendirse ante la evidencia: la FSSPX no goza de estado canónico y, en consecuencia, todas las sanciones romanas, desde 1976, son válidas.
    Monseñor Williamson acaba de serruchar la rama sobre la cual estaba asentada la FSSPX.
    Ante esto, todas las cuestiones que plantea no tienen ningún interés.

    Hasta aquí “la interna” en la cual yo tomo parte. Si usted desea entrar en ella, bienvenido.

    Pero hasta el presente, y por propia decisión, usted no está involucrado en el tema.

    Nadie lo excluye, ciertamente. Pero, si quiere participar, juéguela desde adentro.

    POR LO TANTO:

    Si usted responde a mis acotaciones al Comentario Eleison de Monseñor Wiiliamson, usted obtendrá una respuesta mía.

    Si usted insiste en tratar otros temas, no le responderé en este blog.

    Si usted publica en Radio Cristiandad un artículo, si corresponde que yo haga comentarios al mismo, lo haré.

    Si usted insiste en que yo le responda, estoy dispuesto a hacerlo, pero en su publicación (Diario Pregón de La Plata) a través de Radio Cristiandad, que ha sido la ocasión de nuestro encuentro.

    En ese caso, si Radio Cristiandad desea luego publicar mi respuesta, está en su derecho de hacerlo.

  24. Salve Maria..!

    En el contexto en que se escribe este eleison de Mons. Williamson, pienso que Mons Fellay se comunicó con Mons. Williamson y lo llamó al orden tras el eleison anterior que desató la polémica.

    Mons Williamson escribe entonces este eleison, citando en su primer parrafo el tema doctrinal como el tema fundamental que compartiría Mons Fellay.

    Y su habilidad lo llevó a cerrar el eleison, citando las palabras del mismo Mons Fellay (extraido de su archivo de publicaciones y entrevistas).

    Es algo asi como: «tu lo dijiste».

    Un abrazo in Jesu et Maria,

  25. Yo asisto a misa con la fraternidad de San Pedro y jamas he escuchado que nieguen algún dogma de nuestra santa religión, al contrario siempre nos están enseñando los dogmas de la iglesia (todos), esas falsas acusaciones del Obispo Williamson solo lo desacreditan y me hacen pensar que los dirigentes de la fraternidad de san Pio x, no les importa mentir con tal de conservar adeptos.

  26. Ave Maria!

    ¿Y entonces cómo explican los de la Fraternidad de San Pedro el dogma que dice: «Extra Ecclesiam Nulla Salus» (Fuera de la Iglesia no hay salvación)?

    Si lo hacen, traicionan a la misma Fraternidad de San Pedro, que ha aceptado las actas del concilio Vaticano ii.

    La Fraternidad de San Pedro es sólo un intento de captar almas, atraparlas mediante una falsa fachada de tradicionalismo.

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