AFINIDADES ENTRE EL PENSAMIENTO DE JUAN PABLO II Y EL MARXISMO 1º parte

AFINIDADES ENTRE EL PENSAMIENTO DE JUAN PABLO II Y EL MARXISMO

por Atila sinke Guimaraes
Visto en La Denuncia Profética (Gracias a Juan Valdivieso)

Los aduladores de Juan Pablo II normalmente propagan que él era un león contra el Comunismo y el Marxismo. Yo estoy en absoluto desacuerdo con esa tesis.
Antes de ser Papa, Karol Wojtyla llevó una vida de colaboración con el comunismo en Polonia; él estaba completamente comprometido con la política general Vaticana Ostpolitik. Incluso después de haber sido elevado a la Sede de Pedro, en sus varios viajes a Polonia y en las numerosas visitas de líderes comunistas polacos en el Vaticano, no escatimó esfuerzos para mantener a los sucesivos gobiernos comunistas en el poder. Igualmente, en la medida que pudo, apoyó a otros líderes comunistas para que no cayesen en sus respectivos países, como Michail Gorbatchev en la URSS y su sucesor Boris Yeltsil.
El hecho de que algunos aspectos del comunismo hayan sido rechazados desde 1989 en adelante, estimulado por una ola de descontento en los países del Este Europeo, no significa que Juan Pablo II los haya inspirado. Menos aún fue él la causa de ese rechazo, como han sugerido varios oportunistas.
Como actor experimentado que era, siguió la evolución del estado de ánimo de la audiencia y desempeñó ante público aquello que le daría la mayoría de los aplausos y de permitiría difundir su mensaje.
Me reservo para otra ocasión la presentación de una larga crónica sobre la Ostpolitik Vaticana, que incluye el constante y sólido apoyo de Karol Wojtyla a los regímenes comunistas.
Este artículo está destinado a mostrar en algunas líneas generales las afinidades de Juan Pablo II y sus interrelacionados contra el capitalismo en Occidente.
Poco después de 1965, cuando el Concilio Vaticano II finalizó, la Iglesia Conciliar, incluidos sus Papas, inició una serie de ataques contra las estructuras del mundo Occidental y alentó las reformas sociales en los países que estaban bajo el sistema social-económico del Capitalismo, llamado también neo-liberalismo. Los ataques directos apuntaban al sistema capitalista como tal, acusado de constituir una “estructura de pecado.” Los ataques indirectos – la oposición a la institución de la propiedad privada y la promoción de las reformas socialistas – apuntaban a erosionar las bases legítimas del sistema socio-económico Occidental e introducir leyes en sus estructuras jurídicas que permitirían hacer avanzar el Socialismo.
Paralelamente, fueron hechos aquí y allá elogios a ciertos aspectos del Marxismo, revelando una afinidad difícil de imaginar que pudiera sostener un Papa.
Estos ataques contra el Capitalismo y el apoyo dado tanto al Socialismo y al Comunismo no son características de solo Juan Pablo II. Incluso antes del Concilio, Juan XXIII en sus Encíclicas Mater et Magistra y Pacem in terrae hizo lo mismo. Posteriormente, Paulo VI en sus Encíclicas Populorum progressio y Octagesima adveniens tomaron un camino similar. No obstante, me parece que en sus osados apoyos al Marxismo y al Socialismo, Juan Pablo II fue incluso más allá que sus predecesores. Por esta razón, considero oportuno denunciar esas audacias.

Apoyo al Marxismo


En 1993, Juan Pablo II afirmó que la doctrina social de la Iglesia era el alma del Marxismo – una declaración ciertamente contraria al antiguo Magisterio de los Papas.[1] En la ciudad de Riga, en Letonia, hizo el siguiente claro elogio al Marxismo:

“Las condiciones históricas que dieron origen a este sistema [el Marxismo] fueron muy reales y serias. El sistema de explotación, al que un Capitalismo inhumano ha sometido al proletariado desde los inicios de la revolución industrial, representó una verdadera injusticia que la doctrina social de la Iglesia condenó abiertamente. En el fondo, esta última [la doctrina social de la Iglesia], fue el alma de verdad del Marxismo, gracias al cual puede presentarse de una manera fascinante en las mismas sociedades Occidentales.”[2]

Uno se pregunta, ¿de qué especie de “manera fascinante” habla Juan Pablo II? La respuesta tal vez se pueda encontrar en las palabras del Cardenal Henri de Lubac, amigo cercano de Juan Pablo II.[3] El Cardenal manifiesta una similar admiración por Marx. De Lubac expresa su entusiasmo por los objetivos del Marxismo y su posible proyección metafísica. El escribió:

“El mito concebido por Marx es ciertamente grandioso… Si bien que él es socialista, Marx no es un utópico. Fue el primero en romper con la vieja tradición de las ‘Utopías’ [un lugar no existente] y las ‘Ucronías’ [un tiempo no existente] que obstruyeron el movimiento socialista en sus comienzos… Por esta razón, se puede concluir con toda sinceridad de que los fieles [católicos] pueden adoptar el Marxismo en su totalidad, con la condición de proyectarlo, en este caso, en el plano de la metafísica.”[4]

En otra obra, Henri de Lubac nuevamente elogia al Marxismo por supuestamente encontrar una “solución total” para el hombre:

“La idea Marxista del hombre y su destino. Vale la pena que hagamos una pausa aquí un momento, más que cualquier otra doctrina contemporánea, el Marxismo trata sobre este ‘nuevo hombre’… Más que cualquier otro, el Marxismo se considera heredero de todo movimiento científico y social de estos últimos siglos. Más que cualquier otro, también entiende cómo formular el problema del hombre en su totalidad y la forma de encontrar su solución total.”[5]

Hans Urs von Balthasar es considerado el mentor en filosofía y teología de Juan Pablo II. Al igual que de Lubac, también fue hecho Cardenal como retribución por su trabajo intelectual. Es importante conocer qué es lo que enseña sobre Marx para tener un conocimiento indirecto del pensamiento de Karol Wojtyla. Von Balthasar establece las afinidades entre el Personalismo, la doctrina filosófica a que adhería Juan Pablo II,[6]Marx y Feuerbach. Von Balthasar escribió:

“Sólo en el amor por lo demás, sólo abandonando la esfera del ‘yo’ y pasando a la esfera del ‘tú’ el hombre encuentra el camino que conduce a la humanidad del hombre. Este es el punto de partida de Marx así como del personalismo religioso y el socialismo (cristiano o no) del siglo XX:El hombre se realiza plenamente y sólo se vuelve a sí en este encuentro. En esta experiencia la verdad se revela y se manifiesta espontáneamente, libremente, gratuitamente, en las profundidades del ser del hombre, que es tan abismal que Feuerbach, y después de él, Scheler, lo igualan a lo divino.”[7]

Von Balthasar parece referirse a las tesis sobre la divinidad de los filósofos ateos del siglo XIX Ludwig Feuerbach, quien en muchos aspectos, fue el mentor de Marx. En su obra La Esencia de la Cristiandad (1841), Feuerbach defiende la noción de que Dios es sólo una idea, un reflejo de la imagen de la misma esencia humana. Dios no sería más que una proyección del hombre. Feuerbach escribió:

“La esencia absoluta, el Dios del hombre, es su propia esencia. Y, en consecuencia, el poder del objeto [Dios] sobre él [hombre] no es más que el poder de la propia esencia del hombre.”[8]

Basado en esta afirmación de Feuerbcah, Marx afirma que la religión sería el “opio del pueblo.”
Friedrich Engels, co-autor del Manifiesto Comunista y quien puso orden en los confusos escritos de Marx, confirma la fuerte influencia que Feuerbach ejerció sobre Marx. Declara Engels:

“Entonces apareció La Esencia del Cristianismo de Feuerbach… Uno tendría que haber experimentado personalmente los efectos liberadores de este libro para tener una idea de lo que esto significa. El entusiasmo fue general: todos éramos Feuerbachjianos. El libro La Segunda Familia de Marx refleja el entusiasmo con que recibió este nuevo concepto y cuánto… fue influenciado por él.”[9]

Por lo tanto, a través de Von Balthasar, se establece un vínculo entre el Personalismo de Juan Pablo II y la idea que inspiró el Marxismo: ambos centran todo en el hombre.

Pero el apoyo que Juan Pablo II dio al Marxismo no se limita a un texto. En innumerables ocasiones lo elogia explícitamente o implícitamente.
En su Encíclica Laborens exercens, por ejemplo, el escribió palabras dignas de atención a este respecto. Tratando sobre el nacimiento de la solidaridad entre los trabajadores, elogia fuertemente el rol del Manifiesto Comunista con su famoso lema: “Proletarios del mundo, unidos.” Aunque no lo menciona de nombre, su elogio al Marxismo se desprende con claridad. Estas son las palabras de Juan Pablo II:

“Precisamente, a raíz de esta anomalía de gran alcance surgió en el siglo pasado [siglo IXI] la llamada ‘cuestión obrera,’ denominada a veces ‘cuestión proletaria.’ Tal cuestión —con los problemas anexos a ella— ha dado origen a una justa reacción social, ha hecho surgir y casi irrumpir un gran impulso de solidaridad entre los hombres del trabajo y, ante todo, entre los trabajadores de la industria. La llamada a la solidaridad y a la acción común, lanzada a los hombres del trabajo —sobre todo a los del trabajo sectorial, monótono, despersonalizador en los complejos industriales, cuando la máquina tiende a dominar sobre el hombre— tenía un importante valor y su elocuencia desde el punto de vista de la ética social. Era la reacción contra la degradación del hombre como sujeto del trabajo, y contra la inaudita y concomitante explotación en el campo de las ganancias, de las condiciones de trabajo y de previdencia hacia la persona del trabajador. Semejante reacción ha reunido al mundo obrero en una comunidad caracterizada por una gran solidaridad.
“Tras las huellas de la Encíclica Rerum novarumse debe reconocer francamente que fue justificada, desde la óptica de la moral social, la reacción contra el sistema de injusticia y de daño, que pedía venganza al cielo, y que pesaba sobre el hombre del trabajo en aquel período de rápida industrialización.”[10]

Por lo tanto, vemos a Juan Pablo II elogiando el Manifiesto Comunista como una reacción justificada contra el capitalismo en el siglo XIX. Para hacerlo, pretende hacer creer que sigue los pasos de León XIII.
Las enseñanzas de este último Pontífice, sin embargo, eran muy diferentes de las de Juan Pablo II. A continuación presentamos algunos textos específicos de León XIII contra el Comunismo y el Socialismo, que son per diametrum opuestas a los elogios hechos por Juan Pablo II.
En su Encíclica Quod apostolici muneris, León XIII enseña:

• Empero, aunque los socialistas, abusando del mismo Evangelio para engañar más fácilmente a incautos, acostumbran a forzarlo adaptándolo a sus intenciones, con todo hay tan grande diferencia entre sus perversos dogmas y la purísima doctrina de Cristo, que no puede ser mayor. Porque ¿qué participación puede haber de la justicia con la iniquidad, o qué consorcio de la luz con las tinieblas? (2 Cor.6:14).”[11]
• “Los socialistas, comunistas y nihilistas… son una mortal pestilencia que serpentea por las más íntimas entrañas de la sociedad humana y la conduce al peligro extremo de ruina.”[12]
• “Los socialistas, comunistas y nihilistas… Nada dejan intacto e íntegro de lo que por las leyes humanas y divinas está sabiamente determinado para la seguridad y decoro de la vida.”[13]

Un simple contraste de ambas enseñanzas llevan a concluir que Juan Pablo II no es sólo favorable a Marx, al Manifiesto Comunista y los movimientos relacionados con él – el Comunismo y el llamado Socialismo Científico – sino también que él se sitúa lejos de la doctrina católica.
y la doctrina de Ferdinand Ebner, Martin Buber, Leonhard Ragaz.
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[1] Documentos pontificios contra el Socialismo y el Comunismo
Pío IX: Encíclicas Nostis et nobiscum, n. 36; Quanta cura, DS 2890; Syllabus, DS 2902, 2915-18; 2977,2980 § 4.
León XIII: Encíclicas Quod apostolici muneris, nn. 62-4, 71, 77, 81, 83-4; Diuturnum illud, n. 105; Auspicatum concenssum, n. 24; Humanum genus, n. 23; Immortale Dei, nn. 32, 38; Libertas praestantissimum, n. 195; Rerum novarum, 7, 9, 22; Laetitiae sancte, n. 5; Graves de communi, nn. 2, 6, 27; Parvenu, n. 19.
San Pío X: Motu proprio del 18 de diciembre de 1903.
Benedicto XV: Encíclicas Ad beatissime, nn. 469-71;
Pío XI: Divini Redemptoris, DS 3773.
Pío XII: Discursos y radiomensajes de 7 de mayo de 1944; 24 de diciembre de 1994; 3 de junio de 1950; 2 de julio de 1951; 14 de septiembre de 1952; 7 de marzo de 1957; Carta a la Semana Social de Francia, de 14 de julio de 1954.
[2] Juan Pablo II, Discurso a los representantes del mundo académico y cultural, en Riga, el 9 de septiembre de 1993, publicado bajo el título “La dottrina sociale della Chiesa indica i principi che devono orientare una società degna dell’uomo,” L’Osservatore Romano, 11/9/1993.
[3] De Lubac escribió el prefacio de una de las ediciones de Amor y Responsabilidad de Karol Wojtyla, en ese entonces Arzobispo de Cracovia. En 1983, Juan Pablo II le retribuyó el favor a de Lubac haciéndolo Cardenal. Ellos se estimaban mucho entre sí
[4] Henri de Lubac, L’idée chrétienne de l’homme et la recherche d’un homme nouveau (Liège: La Penseé Catholique, 1948), pp. 32-33.
Más adelante, de Lubac hace una débil crítica al “absoluto” del Marxismo, que, según él, a pesar de su similitud con el Absoluto en que creen los cristianos, serían al mismo tiempo antagónicos.
[5] H. de Lubac, L’idée chrétienne de l’homme. P. 28.
[6] Para saber más sobre el Personalismo como la base de la doctrina progresista, ver la cinta “Women before and after Vatican II,” de Marian T. Horvat, Ph.D.
[7] H. U. von Balthasar, Solo l’amore è credibile (Turin: Borla, 1965), pp. 45-46.
[8] L. Feuerbach, Das Wesen des Christentums (Berlin: W. Schuffenbauer, 1956), p. 51, apud H. Küng, Vida eterna? (Madrid: Cristiandad, 1983), p. 57.
[9] F. Engels, Feuerbach und der Ausgang der Klassischen deutschen Philosophie, en Marx-Engels Werke (Berlín, 1962), vol. 21, p. 272, apud ibídem, pp. 55-56.
[10] Juan Pablo II, Encíclica Laborens exercens, 14 de septiembre de 1981, n. 8, (Librería Editrice Vaticana, 1982), p. 228
[11] León XIII, Encíclica Quod apostoloco muneris, 28 de diciembre de 1878, (Vozes), p. 8.
[12] Ibídem, p. 3.
[13] Ibídem, p. 4.

La noción socialista de la propiedad de Juan Pablo II

Gilbert Mury, un miembro del Partido Comunista Francés y experto en materias religiosas, explica la importancia fundamental del concepto de propiedad privada como fue enseñada por el Magisterio Pontificio anterior al Concilio Vaticano II. El considera que si la Iglesia Católica cesase su enseñanza sobre la propiedad privada, todos los obstáculos para el socialismo se desvanecerían. Mury escribe:

“Si el Vaticano cesa realmente de insistir sobre la propiedad privada de los medios de producción… entonces ya no va a ser un obstáculo doctrinario permanente en las vías de la colaboración activa del cristiano en el establecimiento y la construcción del socialismo.”[1]

Apoyando consciente o inconscientemente al socialismo, los Papas posteriores al Vaticano II dejaron de enseñar la doctrina tradicional sobre la propiedad privada y comenzaron a difundir una noción socialista de la propiedad. Juan Pablo II es un ejemplo expresivo de esto. El adoptó la siguiente noción socialista de la propiedad:

“La propiedad se adquiere ante todo mediante el trabajo, para que ella sirva al trabajo. Esto se refiere de modo especial a la propiedad de los medios de producción. El considerarlos aisladamente como un conjunto de propiedades separadas con el fin de contraponerlos en la forma del «capital» al «trabajo», y más aún realizar la explotación del trabajo, es contrario a la naturaleza misma de estos medios y de su posesión. Estos no pueden ser poseídos contra el trabajo, no pueden ser ni siquiera poseídos para poseer, porque el único título legítimo para su posesión —y esto ya sea en la forma de la propiedad privada, ya sea en la de la propiedad pública o colectiva— es que sirvan al trabajo; consiguientemente que, sirviendo al trabajo, hagan posible… el destino universal de los bienes y el derecho a su uso común.”
“Desde ese punto de vista, pues, en consideración del trabajo humano y del acceso común a los bienes destinados al hombre, tampoco conviene excluir la socialización, en las condiciones oportunas, de ciertos medios de producción.”[2]

Hablando en sentido completamente opuesto, León XIII en su Encíclica Rerum novarum declara la legitimidad de la propiedad privada y el carácter perjudicial desde varios puntos de vista. Enseña el Pontífice:

“De todo lo cual se sigue claramente que debe rechazarse de plano esa fantasía del socialismo de reducir a común la propiedad privada, pues que daña a esos mismos a quienes se pretende socorrer, repugna a los derechos naturales de los individuos y perturba las funciones del Estado y la tranquilidad común. Por lo tanto, cuando se plantea el problema de mejorar la condición de las clases inferiores, se ha de tener como fundamental el principio de que la propiedad privada ha de conservarse inviolable.”[3]

En su Encíclica Quadragesimo anno, Pío XI condena implícitamente el socialismo del Papa Wojtyla:

“Este error [el socialismo]… se basa en una concepción de la sociedad humana que es completamente opuesta a la verdadera doctrina católica. Socialismo religioso, socialismo católico son términos contradictorios: nadie puede ser simultáneamente un buen católico y verdaderos socialista.”[4]

Según el constante e invariable Magisterio de los Papas, la propiedad no procede del trabajo, como Juan Pablo II ha insistido, sino de la misma naturaleza del hombre, lo que supone la existencia de condiciones desiguales.
Pío XI niega claramente que el trabajo sea la única base de la propiedad tal como lo afirma Juan Pablo II. Pío XI afirma:

“Pero el Apóstol no enseña en modo alguno que el único título que da derecho a alimento o a rentas sea el trabajo.”[5]

El Papa Pío XI enseña que la propiedad deriva de la propia naturaleza del hombre:

“La división de los bienes en la propiedad privada está establecida por la naturaleza misma de manera que las cosas creadas puedan servir a las necesidades de la humanidad en un orden fijo y estable.”[6]

El Papa León XIII confirma esta enseñanza:

“La propiedad privada… se deriva del derecho natural del hombre: el ejercicio de este derecho, especialmente para aquellos que viven en sociedad, no es sólo lícito, sino absolutamente necesario.”[7]

Parece bien difícil sostener que Juan Pablo II siga la anterior doctrina social católica. Más bien parece estar siguiendo lo que ella condenó.

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[1] Gilberto Mury, apud, Philippe de la Trinité, Dialogue avec le marxisme? (París: Cèdre, 1966), p. 66.
[2] Juan Pablo II, Encíclica Laborens exercens, n. 14, p. 241.
[3] León XIII, Encíclica Rerum novarum, 15 de mayo de 1891, n. 11. (http://www.vatican.va/holy_father/leo_xiii/encyclicals/documents/hf_l-xiii_enc_15051891_rerum-novarum_sp.html)
[4] Pío XI, Encíclica Quadragesimo anno, 15 de mayo de 1931. n. xx (http://www.vatican.va/holy_father/pius_xi/encyclicals/documents/hf_p-xi_enc_19310515_quadragesimo-anno_sp.html)
[5] Ibídem, n. 57.
[6] Ibídem,
[7] León XIII, Encíclica Rerum novarum,(http://www.vatican.va/holy_father/leo_xiii/encyclicals/documents/hf_l-xiii_enc_15051891_rerum-novarum_sp.html)

15 comentarios sobre “AFINIDADES ENTRE EL PENSAMIENTO DE JUAN PABLO II Y EL MARXISMO 1º parte

  1. OOOTRA PRUEBA DE EXCOMUNIÓN: PÍO XII EXCOMULGÓ IPSO FACTO A QUIENES DIFUNDIERAN O DEFENDIERAN AL COMUNISMO

    Pío XII aprobó el decreto del Santo Oficio del 1º de julio de 1949 en que expresamente prohíbe la Iglesia inscribirse en los partidos comunistas o favorecerlos; publicar, difundir, leer libros, periódicos, diarios u hojas volantes que patrocinen la doctrina o la acción de los comunistas. Los que tal hacen, consciente y libremente, quedan excluidos de los sacramentos. Y los que profesan la doctrina del comunismo materialista, la defienden y propagan, incurren ipso facto en excomunión reservada de un modo especial al Romano Pontífice.

    Decía Pío XI: «El comunismo es intrínsecamente perverso porque socava los fundamentos de la concepción humana, divina, racional y natural».

    Ave Maria, Gratia Plena

  2. No olvidemos la otra gran mentira y trampa de la famosa «opcion preferencial por los pobres» que ha sido el caballito de batalla de los curas y laicos zurdos.

    Obviamente lo que vienen de los Santos Evangelios y la ensenanza de la Iglesia es otra cosa. Naturalmente una vida austera, e incluso pobre, en total dependencia de la Providencia y como signo viviente de confianza en Dios con la total dependencia en El y no en los bienes terrenos es algo tan antiguo como Cristo y su Mensaje, la Iglesia de los Santos Padres, la Santa Vida religiosa, y el constante llamado a todos a vivir algo de ese desapego terreno.

    Pero estos traidores profanaron esas santas verdades, y las instrumentaron en pos de pura ideologia, enmarcadas en la dialectica marxista, que bebe del hegelianismo a mano llena. La famosa y lamentable «opcion por los pobres» ha generado generaciones de zurdos pseudo catolicos y toneladas de clerigos que contradicen su comada vida mediocre con un discurso de caracter zurdo intelectual que nada tiene que ver con el mensaje de Cristo y de la Iglesia.

    Junto a la mentada «opcion preferencial por los pobres» vino tambien el concpto de «comunidades eclesiales de base», otra forma de instrumentar las celulas marxistas.

    Finalmente, el uso indebido y tergiversado de la «Doctrina Social de la Iglesia» con la supuesta mision de trazar las ideas guia de la nueva sociedad. Que manera de manosear las cosas, que manera de enganar y sembrar el error.

    La realidad social y eclesial presente son prueba fehaciente del exito de esta politica juanpablina de infeliz memoria.

  3. ANTE LO LEÍDO SOBRE LAS AFINIDADES DE JUAN PABLO II CON EL MARXISMO, SÓLO CABE APLICAR AQUELLO DEL ADAGIO JURÍDICO LATINO : » A CONFESIÓN DE PARTE, EXCUSADA LA PRUEBA «. SRS. LOGAN Y DAN, HAGO MÍOS SUS COMENTARIOS. SE PUEDE DECIR MÁS ALTO, PERO NO MEJOR NI MÁS CLARO. DE TALES MAESTROS, LOS QUE TUVO, TAL ALUMNO Y TAL DOCTRINA. TUVO POR DESGRACIA DEMASIADO TIEMPO PARA DERRAMARLA POR TODO EL ORBE CATÓLICO, EMPEZÓ EL PADRE (JUAN XXIII), CONTINUARON LOS HIJOS (PABLO VI, JUAN PABLO I Y II ), Y AHORA REMATA LA FAENA EL NIETO ( BENEDICTO XVI ). !!!! BONITA FAMILIA!!!!.

  4. De tantas alabanzas y bendiciones de parte de Juan pablo II a las doctrinas de Marx, no nos extrañemos que pronto éste sea elevado a los altares por la nueva iglesia. Por poco, Marx no está encima de Nuestro Señor Jesucristo.

  5. “Ave Maria Purissima”
    – Sine Labe originali concepta –

    Sr. Director, caros Cristianos en la unica y verdadera Fé, saludos en los sagrados corazones de Nuestro Señor JesuCristo, yla Santisima Virgen Maria

    Logan, Salute,
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    Así es, un motivo mas de enjuiciamiento y sentencia, para el ínclito hereje, el asunto, que no debemos confundir, es el IPSO (mismo) FACTO (hecho), que no es automaticamente, en priera instancia, y sobre tener presente y saber perfectamente, que UNA NORMA dictada por un VICARIO de CRISTO, Licita y Válidamente, se aplica, de inmediato, en todo aquel que este dentro de la Iglesia, Jerarcas, obispos, prelados y Laicos, con excepcion de Cardenales, que unicamente son Juzgados por el Mismo Papa, y al mismo Papa, quien unicamente puede ser juzgado (sentenciado) por su par en funciones, «DESPUES» de la Comision del delito, SI NO SERIA PREJUICIO, esto es, aún, NO hemos tenido la presencia de Un PAPA bueno, que Juzgue y sentencia las multiples Herejias de los Herejes Pontificios, y entre eso, y que noa ctualizan la Herejñia formal, estos verdaderos DOCTOS, e incoadores de la Herejía, se atienen, OLVIDANDO por completo, que TAMBIEN NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO JUZGA SENTENCIA Y CONDENA.
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    UN ABRAZO.
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    SEA PARA GLORIA DE DIOS

  6. “Ave Maria Purissima”
    – Sine Labe originale concepta –

    Sr. Director, caros Cristianos en la unica y verdadera Fé, saludos en los sagrados corazones de Nuestro Señor JesuCristo, yla Santisima Virgen Maria

    Juan Carlos, es correcto «Ora et Labora» pero no menos correcto, «Vigilad y Orad»
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    Álvaro, Marx, como instrumento del Sionismo, no requiere estar en los altares, ya esta en la gran mayoria de las cabezas y de los corazones.
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    SEA PARA GLORIA DE DIOS

  7. Alberto salute,

    No se trata de juzgar a un cardenal o a un pontífice, muchas acsaciones son desde que eran «seglares», sacerdotes o monseñores…

    Y ahí sí operaba la excomunión ipso facto, como sucede con el abostista o el masón…

    Ave Maria, Gratia Plena

  8. “Ave Maria Purissima”
    – Sine Labe originale concepta –

    Sr. Director, caros Cristianos en la unica y verdadera Fé, saludos en los sagrados corazones de Nuestro Señor JesuCristo, yla Santisima Virgen Maria

    LOGAN, Salute,
    a ver cuando en la Santa Misa Reza el celebrante PER IPSO; ET IN IPSO ET CUM IPSO, que etsaq diciendo???
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    ¿Y cuando rezas Factorem….? que estas dicendo?
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    IPSO, (MISMO) FACTO (Hecho)
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    Por el mismo hecho, es acreeedor a.
    no automaticamente pasa…
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    esto aunado a que debe ser probada la herejía en una y otra condicienes, eso finalmente lo complicaria, mas.
    SALUTE
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    SEA PARA GLORIA DE DIOS

  9. adendumm, tienes las sentecias de los juicios por ejemplo de rat..singer??? o de JUAN XXIII por mason? quien las pronuncio?
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    VIVA CRISTO REY¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

  10. Alberto, salute.

    Una pregunta:

    Cuando el Papa y el canon señalan «sea anatema», ¿se requiere siempre de la declaración o sentencia de otro Pontífice?.

    Salute amigo.

    Ave Maria, Gratia Plena

  11. “Ave Maria Purissima”
    – Sine Labe originali concepta –

    Sr. Director, caros Cristianos en la unica y verdadera Fé, saludos en los sagrados corazones de Nuestro Señor JesuCristo, yla Santisima Virgen Maria
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    LOGAN, Salute,
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    1.- dice sea anatema aunque sea papa???
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    2.- Vi en una participacion tuya hace un rato, que citaste a la Santisima Virgen, (hablando de la RELIGIOSA HEBREA, Falsa Vírgen,,) que entiendes de ello????
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    Un abrazo.
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    SEA PARA GLORIA DE DIOS

  12. adendumm;
    copio un adendum diverso, escrito en diversa entrada, para Maria (Salute) que empero es perfectamente aplicable:
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    Adendumm (Bis):
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    El enemigo, tuvo (segun la pontifica visión) permiso de tentar todo durante 100 años, y creanme cuando les digo, que hoy no lo podriamos ver en los antros de vicio, ni en centros de perversión, es mas dudo mucho que se ocupe de las legislaciones y de las escuelas ahora, todo lo demoniocratico, esta ganado para el, incluso y obviamente no creo que este tentando a JC MARTINI, y al resto de púrpuritos Vatidillos, SABE QUE LE QUEDA YA POCO TIEMPO, y sabe perfectamente que su condena es eterna, pero cada alma que gane, gana una humillacion para la PRECIOSISIMA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR Y REDENTOR, Nadie pelea por conquistar lo que ya tiene. su batalla con su legión, ESTA ente los elejidos, o como señaló El Obispo de Hypona en los predestinados, toda la fuerza y baturaleza angélica esta exprofeso en hacer caer a esos almas, y casi lo tiene, por eso la terrible pregunta (A CASO ENCONTRARE FE), esta abierta la posibilidad, es indiscutible, y los ciegos seviles, como BODOQUE, o JODELITO, distan mucho de poder verlo, pero no son mas que el botón de muestra, debemos ADVERTIRLO A LOS CUATRO VIENTOS, !!!! BENDITO SEA DIOS¡¡¡¡ que nos permite inmerecidamente hacerlo en la única Página CATOLICA, del Orbe, la mas leida y visitada, aprovechemos esas “ALAS DE PLATA” que DIOS nos permite, no en retórica vana e intrascendente, sino en el rescate de esos predestinados, CIEGOS Y SERVILES.
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    !!!!!!!VIVA CRISTO REY ¡¡¡¡¡¡

  13. Por supuesto, Juan Pablo fué un actor de extraordinária habilidad. Hasta su pasamiento fué un espetáculo midiático. ?Quién se olvidará de aquellos dias, cuando toda la estructura midiatica internacional volvió sua atención permanentemente para el Vaticano, no con sentimento de duelo, pero con intereses puramente mundanos?

    Luiz Melendez, Rio Grande de San Pedro (Rio Grande del Sur)

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